
Vestir a los más chicos, un negocio exportable
Vende sus franquicias en todo el mundo
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Descubrir un nicho en un mercado que mueve millones es como saber qué número saldrá en la lotería. En el mundo de la moda esto pasa cuando una empresa textil se posiciona frente a un target como el de los más chicos. Los niños ya comparten pasarelas y demostraron ser consumidores que responden a los mandatos de los diseños y temporadas.
Una empresa argentina, con marca propia que es sello de moda infantil en ropa, calzado y accesorios para los más "bajitos", Mimo & Co., dicta parte de esas tendencias en el mercado internacional: este año abrió cuatro nuevos locales en importantes centros de compras del exterior (dos España y dos en México), que se suman a los otros dos inaugurados en 2002 en Estados Unidos.
"Cinco años atrás desarrollamos una cadena propia muy fuerte, entonces surgió la idea de desarrollar el sistema de franquicias. Hoy contamos con más de 100 locales entre propios y franquiciados", dijo Pedro Russo, gerente comercial de Mimo & Co., y agregó que "después del 1 a 1 creció muchísimo la demanda externa para colocar franquicias nuestras".
Los diseños de Mimo (que se dividen en los grupos de desarrollo Minimimo, Baby y Junior) se comercializan en Chile, Uruguay, Paraguay, Costa Rica, Puerto Rico, Guatemala, El Salvador, Panamá, Colombia, Ecuador, Bolivia, en Sudáfrica y hasta en uno de los imperios de la moda, Italia, en dos tiendas multimarcas.
"Estamos en Brasil también, pero no con franquicia, sino con venta directa, un showroom y una oficina comercial propia", añadió Russo.
La exportación representa entre un 15 y 18% de las dos millones de unidades que se venden por semestre, entre ropa, calzado y accesorios. "Nos manejamos por semestre porque trabajamos en función de las temporadas", explicó el directivo. Sucede que "esta marca sale de lo que es lo básico : el 90% de la colección son productos de moda, de tendencia y no se repiten, y es lo que busca el mercado acá y en el exterior", añadió el directivo.
Russo comentó que antes de abrir una franquicia se hace un estudio de mercado del lugar. "Básicamente viajamos, y mucho. Analizamos la propuesta que nos hacen, vemos qué competencia tendremos y qué precios se manejan; y sobre todo evaluamos en qué lugar se debe instalar el local."
"Debemos ser muy cuidadosos porque al vender la franquicia estamos comercializando nuestra marca, que es más que indumentaria, es diseño y un concepto", concluyó.




