
Contratar garantías para el futuro
Cada vez más se ofrecen coberturas para extender el aval del fabricante por varios años
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Escena habitual: el vendedor de un local de electrodomésticos está preparando la factura de un producto, sea una heladera, una notebook o una cafetera, y comienza a hablarle al cliente sobre la posibilidad de llevarse dos o tres años más de garantía. El momento en que se pide una decisión sobre el tema no es casual: contratar esa promesa de reparaciones eventuales -que se cumplirá bajo ciertas condiciones- es hacer una compra adicional a la que se está facturando.
Un primer punto por tener en cuenta es que al adquirir una garantía extendida se está contratando una póliza de seguros. No es, por lo tanto, un servicio por el que se esté comprometiendo el fabricante o la casa comercial, que, en todo caso, actúa como un intermediario.
Se trata de un seguro que, por lo general, se paga por anticipado, porque su vigencia comenzará una vez vencida la garantía a cargo del fabricante, que obligatoriamente tiene un mínimo de seis meses, pero que en muchos casos llega al año. Lo más habitual es que la extensión se contrate por dos años, aunque hay opciones de períodos que van hasta los cuatro años adicionales.
Las aseguradoras tienen a su vez contratos con quienes finalmente harán las reparaciones. En los últimos tiempos, tanto las garantías de fabricantes como las de extensión han tenido problemas para cumplir en plazos razonables con los arreglos, según admiten las empresas y relatan las entidades de defensa del consumidor.
¿La causa? Las trabas para el ingreso en el país de repuestos importados, de los que dependen la mayor parte de los bienes, más allá de que estén identificados como de industria nacional. En los contratos se suele aclarar que el plazo de 30 días para cumplir con la reparación se eleva a 90 ante las dificultades para conseguir piezas. Pero eso muchas veces no alcanza y comienza el trajinar del cliente para liberarse de los inconvenientes que genera la falta de algún artefacto en el hogar.
Es algo de lo que conviene informarse antes: qué pasa en cada caso ante la imposibilidad de reparación o una demora extensa. Para esas situaciones, se suele prever el pago del 80% del valor del bien nuevo. "Es un tipo de indemnización que, de corresponder, se aplica en todos los planes, incluso los que son de hasta cinco años", explica Héctor Fariña, gerente de Producto de QBE Seguros La Buenos Aires.
El ofrecimiento de las garantías extendidas es creciente: además de los electrodomésticos, es usual que el seguro se venda en la compra de autos, mientras que algunas compañías buscan instalarlos para dar cobertura a un abanico bastante amplio de productos: "Nosotros otorgamos extensión de garantía de fábrica para muebles, colchones, artículos de fitness , anteojos recetados, máquinas y herramientas, bicicletas, ropa y calzado", cuenta Ricardo Palazzolo, gerente de Garantías Extendidas de Meridional Seguros, compañía que tiene acuerdos con varias cadenas comerciales, pero que también vende pólizas en forma directa.
La suma por cubrir ante el eventual daño y la tasa de uso del seguro define cuánto se pagará por el seguro, tema sobre el que no hay regulación específica. "El precio se fija en función al índice de siniestralidad histórico", señala Mauro Williams, jefe de Relaciones Institucionales de Walmart.
En el caso de los autos "se establece un cálculo técnico de los costos que demandan lo garantizado para cada modelo", y los contratos se ofrecen por uno, dos o tres años, según explican desde la automotriz Citroën, que trabaja con una compañía dedicada únicamente al rubro. El cliente que requiere el uso de la garantía tiene a los concesionarios como vía de contacto, una modalidad que también adoptaron algunos comercios de rubros diversos.
QUIEN CUBRE
FABRICANTE
Debe garantizar el funcionamiento del producto por un período mínimo de seis meses.
SEGUROS
La extensión se ofrece, a través de los comercios, por compañías de seguros, por períodos de uno a cuatro años.






