
Crece la exportación de semillas en contraestación
Satus Ager invirtió 4,3 millones de dólares en una planta
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SALTO.- No sólo con la carne o la soja procesada en harina o aceite, entre otros productos, hay posibilidades de negocios en el exterior. Fundada por un grupo de amigos, desde 1996 Satus Ager viene incursionando en un nicho de mercado que crece: el servicio de producción de semillas en contraestación para grandes compañías multinacionales del hemisferio norte, rubro donde hoy es la principal exportadora del mundo de semillas de maíz y soja hacia ese destino y factura unos US$ 25 millones por año.
La producción de semillas en contraestación, es decir, mientras por ejemplo es invierno en países del hemisferio norte, es demandada por firmas que necesitan multiplicar semillas en otros destinos para tenerlas disponibles cuando allí llegue la época de siembra. Asegurándose eso en otros lugares, logran adelantar volumen para sus mercados.
En algunos casos lo hacen ellas directamente en el hemisferio sur o recurren a terceros, a quienes les entregan la semilla "padre" que se debe multiplicar.
En la Argentina sólo hay un par de compañías nacionales participando en este mercado en auge. Precisamente, Satus Ager brinda ese servicio de producción y hoy exporta el 95% de las semillas que produce a Estados Unidos, Canadá y Europa. Estados Unidos es su principal mercado, con más del 90 por ciento.
Hoy, el 1% de la superficie de maíz en ese país (allí se siembran en total unos 30 millones de hectáreas, entre área con cereales transgénicos y no modificados genéticamente) se hace con maíces que produce la compañía.
No son muchos los países del hemisferio sur con condiciones para producir en contraestación. En la actualidad, los líderes son la Argentina y Chile. La Argentina creció quitándole mercado al país vecino, que hace diez años poseía un 95% de participación. Hoy la Argentina ya tiene el 55%, mientras que Chile bajó al 45 por ciento.
La principal razón del traspié chileno es que la semilla argentina llega 30 días antes al mercado norteamericano. Hasta el momento, Satus Ager ha exportado al hemisferio norte 2.500.000 bolsas de semillas de soja y más de 30.000 toneladas de maíz.
Entre sus clientes hay firmas y universidades; entre ellas, Monsanto, Syngenta, AG Reliant, Iowa State University, Purdue University y Schillinger Seeds.
La empresa semillera comenzó en 1996 con contratos para sembrar unas 500 hectáreas y hoy ya ronda las 14.000, aproximadamente, entre soja, maíz y otros cultivos.
"Entramos en un momento de máxima demanda", dijo Félix Lanusse, presidente de la firma. La empresa es fruto de un grupo de amigos que antes realizaban otras actividades, algunos en el campo y varios bajo relación de dependencia en otras actividades, pero que un día vieron la posibilidad de ingresar en el negocio con los contactos de uno de ellos con universidades norteamericanas. "Se nos abrieron las puertas para ofrecer ese servicio", indicó.
Inauguración
Ahora, con el objetivo de seguir creciendo, Satus Ager inauguró el viernes pasado, en su planta de esta localidad (tiene otra en Arrecifes y una estación experimental en Inés Indart), una segunda línea de secado y acondicionamiento de semillas de maíz en espiga que le permitirá duplicar su capacidad, alcanzando las 24.000 toneladas por mes.
Para ello la compañía invirtió US$ 4,3 millones. Según se informó, esta segunda línea tiene una capacidad de recepción de espiga de 50 toneladas por hora, un edificio de deschalado con seis máquinas de última generación, una secadora de 24 celdas con una capacidad de 75 t de capacidad cada una, otra torre de desgrane y embolsado para maíz con 45 t por hora.
De las 14.000 hectáreas que siembra en la zona agrícola núcleo, 4000 son de maíz con producción regulada, es decir, con eventos biotecnológicos no autorizados para su comercialización en la Argentina, pero sí para su producción y exportación bajo normas de bioseguridad.
Se trata de maíces que en una misma planta combinan la resistencia a insectos y al herbicida glifosato.





