
Desde mañana, los cigarrillos de Massalin suben $ 0,30
En breve seguiría sus pasos Nobleza, con lo que el alza alcanzaría a todas las marcas Calculan que la medida tendrá un impacto del 0,16% en la inflación de julio próximo Con los nuevos precios, las empresas buscan asegurar las metas de recaudación del sector
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Los fumadores argentinos no ganan para disgustos. A partir de mañana, el precio de todas las marcas de Massalin Particulares aumentará 30 centavos y seguramente su principal competidor, Nobleza Piccardo, terminará siguiendo sus pasos, con el consiguiente impacto en el índice de inflación.
El aumento promedio de los cigarrillos rondará el 12 por ciento, aunque para la marca más barata de Massalin, Le Mans, el incremento llegará al 13,6 por ciento, ya que pasará a costar $ 2,50 frente a los actuales $ 2,20. En el caso de Marlboro, la marca más vendida de Massalin y de la Argentina, el nuevo precio para la presentación box será de $ 3 contra los $ 2,70 que cuestan hasta ahora, mientras que los comunes (king size) pasarán de 2,60 a 2,90 pesos.
Por el momento, en Nobleza Piccardo se limitaron a informar que están estudiando los pasos por seguir, aunque fuentes cercanas a la empresa reconocieron ante LA NACION que el aumento en sus precios es "inevitable", aunque todavía no tienen definidos el porcentaje ni los plazos.
El incremento de las marcas de Massalin, que entrará en vigor a partir de la cero de mañana, representa el tercer cambio en los precios de los cigarrillos que se concreta en los últimos tres meses.
El primero se produjo en marzo, cuando Massalin anunció un incremento del 30% en todas sus marcas. Sin embargo, apenas diez días después decidió dar marcha atrás, aunque en forma parcial, y concretó una baja de entre 8 y 10 por ciento, con lo que quedó en el mismo nivel de precios que Nobleza, que en marzo sólo había aumentado un 15 por ciento.
En Massalin, la filial local del grupo norteamericano Philip Morris, dijeron que el nuevo aumento se explica por una necesidad de la empresa de cumplir con el compromiso de recaudación que se fijaron frente al Gobierno.
Este convenio había sido rubricado en los primeros días de marzo y, entre otros puntos, contemplaba un compromiso por parte de las compañías tabacaleras para incrementar la recaudación impositiva del sector, básicamente mediante un aumento en los precios de los cigarrillos al público.
"Los aumentos están en línea con las metas de recaudación a las que se comprometió la industria", explicó el director de Massalin, Eugenio Breard.
La meta fijada para los primeros doce meses fue que la recaudación del sector trepara a $ 3750 millones, frente a los $ 2500 que se habían alcanzado en 2003. Sin embargo, para los doce meses que se inician en marzo de 2005 el objetivo consensuado entre las tabacaleras y el Gobierno trepa a $ 3500 millones, con lo que no se podría descartar que en los primeros meses del año próximo se concrete una nueva suba de precios.
En la industria tabacalera aseguran que desde la devaluación de enero de 2002 sus costos de producción en pesos sufrieron un incremento del 150%, y aclaran que si bien compran en pesos el insumo básico, el tabaco, éste tiene como referencia el valor internacional en dólares.
Para compensar estas subas, sin embargo, tuvieron que esperar un año y medio y sólo en julio de 2003 concretaron un aumento del 30 por ciento en sus precios.
Antes de la devaluación, los cigarrillos más vendidos, como Marlboro o Camel, costaban $ 1,80, mientras que con el nuevo aumento desde mañana pasarán a costar $ 2,90, lo que implica una suba punta a punta del orden del 50 por ciento, lo que está en línea con la evolución de la inflación minorista desde enero de 2002 a la fecha. El aumento en los cigarrillos se convertirá en un nuevo factor de presión para el índice de precios al consumidor (IPC), que mide la inflación minorista.
Impacto inflacionario
La categoría cigarrillos tiene un peso relativo del 1,34 por ciento en el IPC, con lo que un aumento del 12 por ciento, como el que acaba de anunciar Massalin, se traducirá en una suba del 0,16 por ciento en la inflación.
El alza, sin embargo, prácticamente no se hará sentir en el índice de junio, que se conocerá dentro de un par de semanas, e impactará casi íntegramente en la inflación de julio, que se hará pública en los primeros días de agosto.
"Los aumentos sólo se harán sentir en el índice de julio, mientras que para junio estimamos una suba de la inflación del 0,6 por ciento, impulsada básicamente por algunos servicios privados", explicó Camilo Tiscornia, economista del estudio Ferreres & Asociados.






