Pese a volcar US$1459 millones en el mercado en una semana, el Gobierno no pudo parar al dólar

El dólar no dejó de subir ayer en las pantallas de la city porteña
El dólar no dejó de subir ayer en las pantallas de la city porteña Fuente: Archivo
Subió casi otro 3%, para volver a ubicarse por encima de los $62, aunque el BCRA vendió reservas todo el día y llevó la tasa al 85% anual
Javier Blanco
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31 de agosto de 2019  

A pesar de sus cada vez mayores esfuerzos, que incluyeron volcar al mercado cambiario la friolera de US$1459 millones y dejaron ver al Banco Central (BCRA) volviendo a usar la tasa como herramienta para intentar frenar la demanda de dólares (subió casi 9 puntos), el Gobierno cerró la semana sin conseguir aquello que días atrás había ratificado como su objetivo primordial: domar la divisa norteamericana.

Cerró ayer a un promedio de $62,03 y $59,51 para la venta al público y mayorista, respectivamente, valores que suponen aumentos de $1,73 (2,85%) y $1,59 (2,8%) en la jornada y la dejan en la zona de los máximos que alcanzó tras las PASO.

De este modo, el dólar aumentó $4,73 (8,2%) y 4,32 (7,91%) en la semana o $17 y $15,63 en cada segmento de operaciones solo durante agosto, mes en el que el peso se devaluó 36% en promedio.

Son resultados que hablan por su sola contundencia y que revelan que las decisiones que el Gobierno tomó para tratar de dominarlo (que incluyeron el anuncio de una reprogramación forzosa de parte de su deuda de corto plazo) resultaron vanos hasta aquí.

En este sentido dejaron además otra señal muy preocupante, ya que generaron una nueva aceleración en la caída de las reservas del BCRA, que cerraron la semana debajo de los 55.000 millones, es decir, con otra baja de US$1943 millones en el día (derivada en parte de la caída en los depósitos oficiales por el pago de la LETE que vencía), de US$4161 millones en la semana y de US$13.793 millones (20,2%) en el mes.

Este dato, al que se agrega un renovado drenaje de depósitos en dólares y en pesos colocados a plazo fijo en los últimos dos días, fue lo que llevó al BCRA a ensayar una restauración parcial del control de capitales al disponer que los bancos deberán volver a pedirle autorización para disponer de sus utilidades tal y como rigió entre 2006 y 2018.

"Es un ensayo de control de cambio, que podrá ser moderado o más fuerte según se amplíe o no, pero que revela que no tienen el control que necesitan sobre las reservas, por lo que van tomando medidas en función de las necesidades que tienen", evaluó en una charla con Radio Nacional el economista y consultor Orlando Ferreres.

La jornada ya arrancó con el billete muy caliente (con un avance de casi 2% respecto del cierre previo), algo que se temía luego de que anteanoche la agencia Standard & Poor's (S&P) dictaminara que la Argentina había entrado en "default selectivo" por su reprogramación de pagos, aunque ayer revisó y mejoró esa calificación.

Eso llevó al BCRA a validar una tasa máxima de 85% para retirar pesos mediante la emisión de letras de liquidez (Leliq) en la mañana, algo en lo que tampoco tuvo mucho éxito, y a ser un activo oferente de divisas del mediodía en adelante, para tratar de dosificar esa tendencia.

"La entidad hizo 5 llamados para ofrecer hasta US$300 millones en cada uno, aunque el último quedó desierto, sabiendo que las circunstancias y el vencimiento de futuros iban a presionar al mercado", explicó Fernando Izzo, de ABC Cambios.

A esa tarea dedicó los US$387 millones de sus reservas, que vendió a un promedio de $59,0941 (el Tesoro discontinuó desde ayer sus licitaciones y aclaró que no las volverá a hacer), en una jornada en la que el volumen negociado de contado se amplió 48% respecto de anteayer, al totalizar US$728,8 millones. "Parte de esa mayor demanda deriva del fin de mes y del feriado del lunes en Estados Unidos, donde se celebrará el Día del Trabajo", explicó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.

La combinación de factores en contra hizo titánica y a la vez transformó casi en estéril la labor del BCRA, que, en paralelo, elevó la tasa de referencia hasta el 83,26%, es decir, 5,5 puntos por encima de la jornada previa, aunque esa tasa (la mayor desde julio de 2002) no evitó que dejara sueltos unos $120.000 millones, para confirmar que la crisis se llevó puestas también las metas monetarias que tanto había cuidado en los últimos meses. La contracara es que el stock de Leliq (su principal pasivo remunerado) se redujo otro 10%, para quedar en $1.038.678 millones, cifra equivalente a unos US$17.400 millones o 30,5% de las reservas.

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