Dólares falsos, un tema que desvela a los expertos
Los especialistas aseguran que el control de máquinas con luz ultravioleta o lápices magnéticos no resulta efectivo.
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¿Quién no sufrió alguna vez cuando al pagar o querer cambiar un billete de cien dólares, quien lo recibía, con la desenvoltura de un experto, lo pasó por una luz ultravioleta, o le pasó un lápiz magnético, para ver si era falso? "Lamento decirlo, pero ninguna de las maquinitas para detectar falsos dólares sirven. Con las buenas falsificaciones ni el marcador, ni la luz ultravioleta, ni el sensor magnético sirven", afirma rotundamente Néstor Ramponi, quien junto con Hernán López Peña y Luis Blanc integra el Gabinete pericial del Banco Nación.
Estos tres calígrafos tienen una particular especialización: capacitar personal para que sepa distinguir dólares falsos y así evitar que los bancos "se coman" estos billetes.
"Cada mes, sólo en el Banco Nación se detectan entre 300 y 400 billetes falsos (30.000 o 40.000 dólares). A esto hay que sumar lo de los otros bancos y tenemos una cifra muy grande", explica Ramponi.
Para evitar que este mal se siga difundiendo, la Asociación de Bancos de la República Argentina (Abra) contrató a estos tres especialistas para que capaciten "personal de diferentes bancos en el reconocimiento de estos billetes, porque creemos que es la mejor forma de lograr su detección", explica Blanc.
Cómo detectarlos
El problema que tienen los empleados a la hora de determinar la falsedad de un billete es que "no hay un procedimiento o unas características precisas en las que fijarse. Yo no puedo decirles, fíjense en la esquina derecha o toquen el papel que ahí está la clave. En realidad son muchos elementos que deben presente: el papel, las tintas, la impresión, todo, y al mismo tiempo", dice López Peña.
Dentro de los métodos que "no sirven", están el marcador y el sensor magnético que se le pasa al billete. Su función es reconocer el papel, y hoy, las mejores falsificaciones -llamadas de alta calidad- se hacen con un papel muy parecido al original o con el mismo papel original, que obtienen lavando billetes de un dólar.
"Para reconocer el papel verdadero se lo chasquea entre los dedos. El ruido debe ser metálico", grafica Blanco.
Otro elemento a tomar en cuenta son las tintas, aunque no son difíciles de falsificar. Sólo en las de baja calidad la diferencia es notable, pero cuando las falsificaciones son buenas, la tinta es prácticamente igual.
En cuanto al método de impresión, los dólares genuinos se imprimen calcográficamente, lo que deja un impresión en sobrerrelieve, sensible al tacto.
Este sistema es una de las pocas y principales trabas a la falsificación. Por una parte, porque estas máquinas son muy costosas y la actividad calcográfica está controlada por el Estado. Por otro lado, porque "para imprimir en calcografía se usan unas planchas metálicas que son hechas manualmente, línea por línea, casi imposible de duplicar. Esto nos sirve a nosotros para, cuando ampliamos el billete en el microscopio, ver bien el trazado de las líneas y compararlo con originales", explica Ramponi.
El dibujo
Cuando un billete pasa la "prueba" del tacto, donde se determina la calidad del papel, la tinta y el sobrerrelieve, el cajero debe detenerse en la que es quizás la última posibilidad para la detección: el dibujo del billete.
Es aquí donde el cajero, que no tiene otras herramientas que sus ojos y dedos, debe prestar entera atención."Deben fijarse en los números de serie, en las firmas, en la trama alrededor del retrato, que en las copias se empasta y fundamentalmente en la cara de Franklin, que es lo más dificil de copiar. Pero para reconocer el billete falso, deben conocer a la perfección el original, ¿no?", reflexiona López Peña.
La clave, reconocen finalmente, "está en conocer perfectamente los billetes originales y todas sus características. Desde las series más antiguas hasta las más nuevas, el papel, las tintas, los dibujos, todo. De esa manera se reconoce el que no es original. Ese es el mejor y casi único método" A modo de anécdota, cuentan que un banco compró hace unos años por una cifra de seis ceros una máquina que "supuestamente distinguía a los falsos, los clasificaba por su estado y los empaquetaba". Luego de calibrarla, testearla y realizar las pruebas "la están usando para empaquetar únicamente." Y para reforzar la postura de que el único método que sirve es el conocimiento por parte del empleado y su pericia, el equipo que recuenta los billetes en el Banco Nación está integrado en su mayoría por sordomudos, porque "tienen más desarrollado el tacto y la vista más aguda", explican.






