
Dos gigantes del acero pelean por el Mercosur
Techint acusa a la brasileña CSN de hacer dumping en el país con el acero; podría convertirse en la disputa comercial más grande entre la Argentina y Brasil
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Por ahora es una batalla entre una siderúrgica argentina y otra brasileña, pero puede terminar en una guerra que sacudiría la marcha del Mercosur.
Siderar, la empresa madre del poderoso grupo Techint, y la brasileña Compañía Siderúrgica Nacional (CSN), liderada por el carismático Benjamín Steinbruch, entraron en un conflicto porque la primera acusa a la CSN de vender acero en el mercado local a precios de dumping.
Siderar pidió al Gobierno argentino que imponga aranceles compensatorios (antidumping) contra las ventas de la CSN en nuestro país y la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), el organismo dependiente del Ministerio de Economía encargado de llevar adelante este proceso, respondió diciendo que estudiará el caso, pero que eventualmente aplicaría derechos a toda la siderurgia brasileña.
Mientras tanto, el principal negociador brasileño dentro del Mercosur, Alfredo Graça Lima, salió a advertir a la Argentina que Brasil está preocupado porque esta sanción comercial sea el principio de una ola de proteccionismo dentro del Mercosur.
El acero dentro del bloque comercial paga un arancel del 5% que debería caer a 0% a partir de 1999. Pero si prospera el pedido de Techint podrían imponerse aranceles extraordinarios.
El conflicto entre Siderar y la CSN tuvo otras repercusiones. Hace un mes, Techint se vio forzado, por primera vez desde que se hizo cargo de la planta de Somisa (después denominada Siderar), a paralizar las operaciones de sus hornos por unos días y suspender a 224 operarios de los 6000 que trabajan allí.
Según explicó Javier Tizado, vicepresidente de Siderar, el motivo de ese parate fue la "entrada de acero laminado en caliente proveniente de Brasil, Rusia y Ucrania a precios de dumping".
En diálogo con La Nación , Tizado volvió a ratificar las acusaciones de Techint contra el gigante brasileño al indicar que "la CSN está vendiendo chapa laminada en caliente a precios inferiores a los que el mismo producto se vende en Brasil".
Desde Brasil, Paulo Musetti, director de laminados de la CSN, dijo que "si hiciéramos esto no podríamos tener los resultados financieros que estamos teniendo".
Tizado prefirió no revelar los precios de la chapa laminada en caliente. En la CSN dicen que están vendiendo este producto a un precio de 365 dólares (399 reales) la tonelada.
Por ahora las ventas de la CSN en la Argentina no son de gran envergadura pero Techint igual toma precauciones. "A nosotros nos afecta en tanto y en cuanto impide que coloquemos ese volumen en el mercado argentino", dijo Tizado.
A pesar del sostenido crecimiento industrial en 1998, Siderar produjo durante el segundo trimestre 383 mil toneladas de laminados en caliente, un 8% menos que en 1997.
El negocio del acero en el Mercosur está manejado por cuatro gigantescos conglomerados. La argentina Techint y los brasileños Usiminas, la CSN y la Compañía Siderúrgica Paulista (Cosipa).
La relación uno a tres también corre para el volumen de producción, porque Siderar produce 2 millones de toneladas anuales de acero mientras que las siderúrgicas brasileñas triplican, en cada caso, a la empresa argentina. Sin embargo esto no impide que las entradas de acero brasileño al mercado local sean muy limitadas, aún cuando el arancel es muy reducido.
En algunas automotrices argentinas dicen, en secreto, que Siderar tiene un pacto con Usiminas para no entrometerse en el mercado del otro. Tizado negó esto y destacó que Siderar tiene precios competitivos. Usiminas y Techint son socios en varios emprendimientos, entre ellos la siderúrgica venezolana Sidor. Además, Usiminas tiene el 5,3% de las acciones de Siderar.
En cuanto a Cosipa, Techint ya tuvo en 1992 un conflicto parecido al que ahora mantiene con la CSN.
Las siderúrgicas brasileñas se privatizaron a principios de los noventa. La CSN fue adquirida por un grupo de accionistas, entre quienes se destaca Benjamín Steinbruch, un hombre que a los 44 años ostenta la condición de empresario "estrella" por sus recientes adquisiciones.
Steinbruch era la cabeza del grupo textil Vicunha, con ventas por US$ 1500 millones y ganancias apenas por US$ 5 millones. Gracias a su capacidad de persuasión y su talento de negociador, se rodeó de inversores que le permitieron apoderarse de la CSN, del consorcio Light (maneja la luz de Río de Janeiro) y de la máxima "joya de la abuela" que puso a la venta el Brasil: la minera Companhia Vale do Rio Doce.
Reunión secreta
Esta disputa podría cambiar las reglas de juego en el sector siderúrgico para el Mercosur. Por eso, los dos gigantes no dejarán todo librado a las decisiones de los gobiernos.
Anteayer, en Buenos Aires y en forma secreta, se celebró una reunión entre dos ejecutivos de la CSN y Techint. Paulo Musetti se reunió con ejecutivos de Techint para encontrar una salida negociada al conflicto. Aunque no dio mayores precisiones, criticó la actitud de la compañía argentina. En Techint prefirieron no referirse a la reunión.





