El astillero Tandanor vuelve al ruedo e incorpora personal
Tras su reestatización, busca ingenieros navales, civiles y mecánicos, soldadores y electricistas
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Desde hace 130 años, Talleres Navales Dársena Norte (Tandanor) ha sido un referente de la industria naval argentina y hoy, por el vertiginoso crecimiento de la industria en los últimos dos años, requiere de profesionales para cubrir sus expectativas comerciales.
Esta empresa nació el 10 de noviembre de 1879, en el varadero sobre el río Luján, como Talleres Nacionales de Marina, para apoyar la primera escuadra de hierro y vapor de la Armada Argentina. En 1898 trasladó sus instalaciones a la Dársena Norte y en 1902 se inauguró el primer dique de Puerto Belgrano.
En 1970 lo que era el Arsenal Naval Buenos Aires se transformó en Tandanor, que dos años después incorporaría la planta sur, donde en la actualidad se ubica la empresa. Ahí se construyó el elevador de buques Syncrolift y cuatro gradas de trabajo de 200, 178, 149 y 148 metros de largo.
El presidente de Tandanor, Mario Nallib Fadel, explica los pormenores del astillero. "Su importancia estratégica es que Buenos Aires es puerto terminal en el Cono Sur y las dimensiones del mismo permiten a buques de gran magnitud, con más de 6000 toneladas y 140 metros de eslora, atender acá cualquier rotura. Es uno de los pocos de América del Sur con estas características. Reparamos por año un promedio de 120 buques."
"La pieza clave de la competitividad es el Syncrolift, plataforma que eleva los buques, los saca del agua y los coloca a seco. Levanta hasta 15.000 toneladas. El cliente principal es el Estado argentino mediante la Armada; luego atendemos buques de países vecinos, de Europa y Asia que aprovechan las condiciones de competitividad de precios y reparan en la Argentina."
En la década del 90, Tandanor, que tenía dos plantas, fue privatizada con irregularidades que hoy son analizadas en la Justicia. En 1999 se declaró en quiebra su accionista privado, Indarsa, y la firma quedó en manos de la Justicia y bajo la dirección y gestión de sus trabajadores, que la mantuvieron operando. "Fueron 150 personas que la sostuvieron, creyeron y defendieron su fuente de trabajo. En 2002, por la devaluación, hubo una mejora de competitividad. En 2007 el Estado la retomó y se hizo cargo con el 90% de las acciones de la empresa y el 10% quedó para los trabajadores como propiedad participada.
"En 1999 la edad promedio de los trabajadores era de 57 años, hoy es de 37 y contamos con 540 trabajadores en forma directa", dice el presidente. De 2007 a 2010 la facturación se multiplicó por siete; en 2009 fue de $ 150 millones y en 2010 el presupuesto llegará a 400 millones.
Según el contador Nallib Fadel, "la desarticulación naval en los 90 fue importante y hoy los ingenieros navales en actividad son personas mayores". Y recordó: "Se generó un gran vacío de profesionales porque la actividad llegó a ser nula. Por eso, el Ministerio de Defensa hizo un convenio con la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires para desarrollar una tecnicatura en Construcciones Navales. Comenzó en 2009 en las aulas de la UBA, dura tres años y ya la cursan 28 jóvenes".
El Irízar
Uno de los proyectos especiales del astillero es la modernización y reparación del rompehielos Almirante Irízar. El buque que realiza transporte de pasajeros e investigación tendrá, entre otras modificaciones, la posibilidad de llevar 313 personas, y su área de investigaciones pasará de 40 a 400 metros cuadrados. Alcanzará los 1000 si se habilitan las bodegas para tal fin.
Con un presupuesto de US$ 90 millones, para que este proyecto pudiera entrar en la pauta presupuestaria de la Nación, los costos indirectos y la utilidad de Tandanor serán diferidos a 2012. "Por su envergadura, será la graduación de Tandanor en términos de reparación. Se formó un equipo técnico y buscamos ingenieros navales para que conduzcan esta obra. Queremos cumplir el plazo de entrega para 2011", dice el presidente.
"Se busca tener la cantidad de personal suficiente que nos permita atender la actividad normal del astillero y que los picos de trabajo sean articulados con el sector privado mediante licitaciones, sistema que garantiza la sustentabilidad en el tiempo."
"Pero hoy nos faltan ingenieros en el nivel de supervisión debido a las nuevas obras y necesitamos profesionales en el nivel gerencial. Buscamos un gerente de planta para el complejo, puede ser ingeniero naval, civil o mecánico con experiencia en mantenimiento y manejo de una planta industrial. Y un gerente de operaciones, preferentemente con experiencia en construcciones navales. La oferta salarial es competitiva. Desde 2009 ofrecemos, junto con el sueldo de los gerentes de primer nivel, un bonus a resultado, es decir, basado en objetivos cumplidos. Si la performance de la empresa mejora su salario también, como ha sucedido", afirma Fadel.
Tandanor ofrece capacitación, crecimiento laboral, realiza acciones constantes en temas de seguridad laboral y en la actualidad estudia la construcción de un fondo social para la adquisición de vivienda. Los ingenieros navales y de otras áreas y soldadores, caldereros, electricistas, mecánicos y personas con oficios relacionados a este sector pueden ingresar su currículum en rrhh@tandanor.com.ar.
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