
El conductor de la transportadora de caudales enfrenta el futuro con una confianza blindada
La que fue una empresa familiar se vendió hace un año, aumentó su facturación a US$ 350 millones anuales y gana más;apuesta al crecimiento de su negocio por la extensión de las redes de cajeros automáticos, a los que hay que mantener abastecidos
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Carlos Speranza nació en Uruguay hace 49 años, pero creció y se educó en la Argentina. Amadeo Juncadella lo convocó hace cuatro años para asesorar a la tradicional firma de transporte de caudales en su salida a la Bolsa en Nueva York y Buenos Aires. Speranza tenía 25 años de trayectoria entre el Citi y el Chase Manhattan Bank "En ese entonces, la empresa ya operaba en siete países y era la más importante en su rubro en cada uno de ellos", recuerda. El cierre de los mercados de capitales por la crisis asiática convenció a don Amadeo -que ya había comprado a sus hermanos sus acciones en la empresa fundada por su padre en 1932- de la necesidad de vender. Lo hizo hace poco más de un año.
Los compradores fueron el fondo de inversión Southern Cross -cuyo chairman es el ex ejecutivo del Grupo Bemberg Norberto Morita- y Merrill Lynch, con el 70 y el 30%, respectivamente. Los nuevos propietarios nombraron a Speranza CEO del grupo Juncadella Prosegur Internacional, que factura alrededor de US$ 350 millones por año y es una de las cinco firmas de cash in transit más grandes del mundo.
- Ud. participó en la última fase de la empresa familiar, en la venta y ahora conduce la compañía. ¿Cuáles son las principales diferencias entre esas etapas?
- Amadeo Juncadella es un visionario que supo construir una multinacional argentina con presencia en siete países. Esa misma visión le permitió comprender que, como en otros rubros, la tendencia mundial es la consolidación. Tarde o temprano, uno vende o lo compran. Salir a la Bolsa era una alternativa intermedia. El programa de reestructuración de la compañía que pusimos en marcha para la oferta pública sirvió luego como plan estratégico para conseguir compradores y finalmente para el management de la nueva empresa.
-¿Cuál fue el precio?
-Es confidencial. Puedo decirle que desde su venta, la compañía duplicó la ganancia antes de intereses e impuestos y aumentó 15% la facturación. Estos son parámetros excelentes. Dejamos de ser una empresa familiar focalizada en el transporte de caudales para pensar más como banqueros. Nuestro verdadero negocio no es trasladar valores sino ayudar a los bancos a reducir su dinero ocioso.
-¿De qué manera?
-Es una cuestión de just in time . El inventario de un banco es el dinero. El ideal de reposición de un cajero automático, por ejemplo, es que por cada peso que se retira ingrese otro inmediatamente. Es imposible cumplir ese ideal, pero la tendencia es estar cerca del cliente lo más rápido posible. Lo mismo vale para los supermercados y las cadenas de comercialización, que son nuestro segundo gran cliente.
-En los últimos cuatro años bajó un 30% la tarifa de reposición de cajeros. ¿Cómo se explica la rentabilidad del negocio?
-El margen es relativamente bajo, de entre el 5 y el 10 por ciento. Este es un negocio de volumen. Las perspectivas de crecimiento se apoyan sobre la expansión del cajero automático, un fenómeno paralelo al crecimiento de las cadenas de comercialización minorista. En cada punto de concentración de gente -supermercados, shoppings, estaciones de servicio- puede haber más de un cajero. En los Estados Unidos hay uno cada cien metros. Brasil es probablemente el país con mayor crecimiento de cajeros del mundo. La Argentina está más atrasada, pero va en la misma dirección.
-Con el avance de los pagos electrónicos, ¿cuál es el futuro del negocio del transporte de caudales?
-En todo el mundo, el dinero físico está perdiendo importancia relativa frente a otras formas de pago, pero al mismo tiempo crece en términos absolutos. La causa de esta aparente contradicción es precisamente la tecnología.
El conductor fundamental de esta industria es la tecnificación bancaria: no sólo la expansión de los cajeros autómaticos, sino la de todos los dispositivos electrónicos de depósitos, entrega de talonarios de cheques, resúmenes de tarjetas, conciliación bancaria y administración de tesorería. En el futuro muchos bancos van a tercerizar el manejo de sus tesoros, que es otra de nuestras especialidades.
-¿Qué prevenciones toman para evitar el lavado de dinero?
-Todos nuestros clientes están debidamente chequeados. Hace cuatro meses tuvimos una inspección de la Reserva Federal, que encontró todo en regla. El grupo tiene además auditoría internacional. No trasladamos dinero más allá de las fronteras. Es una operación transparente.
-¿Qué puede decir de las versiones que vinculaban a Amadeo Juncadella con Alfredo Yabrán?
-En los años en que trabajé con la familia jamás encontré ninguna evidencia de esa supuesta vinculación. Hace varios años Amadeo Juncadella le vendió Ocasa a Yabrán; ésa, que yo sepa, fue la única relación comercial entre ambos.
-Una reciente solicitada de Aeropuertos 2000 dijo que Juncadella era una empresa de Yabrán supuestamente comprada por el grupo Exxel.
-Sí, y después lo desmintieron. Esa desmentida no nos satisfizo. Debería haber sido más fuerte, porque todo eso es absolutamente falso.
- ¿Cuál es la relación entre Juncadella y Prosegur?
-Prosegur es nuestra socia en el negocio de seguridad física en la Argentina, Chile y Uruguay, al 50 por ciento. El CEO de Prosegur, el español Ramiro Val, es el responsable de este negocio. Los socios originales de Prosegur fueron Juncadella y Heriberto Gut Beltramó, que fundó la compañía en España hace 25 años. Posteriormente, Gut Beltramó compró la parte de Juncadella y quedó como accionista mayoritario, con otros socios.
-¿ López Rega fue socio?
-No. No sé de dónde salen esas versiones, pero son exclusivamente locales. En España, Gut Beltramó fue muy respetado (murió hace un par de años en un accidente de tránsito). Su compañía es una de las más importantes del país. Fue un gran empresario argentino que merecía aparecer en otra página de los diarios, no en la que algunos pretendieron ubicarlo.
-¿Qué responde a las acusaciones de haber tenido prácticas monopólicas?
-Cualquiera puede abrir una compañía de caudales. Ningún competidor puede decir que alguna vez haya sufrido de parte de Juncadella alguna presión que no haya sido estrictamente comercial.
-¿Quiénes son sus principales competidores?
-Brinks, que es la transportadora de caudales más grande del mundo. La segunda más grande, Loomis, factura 400 millones. Estamos muy cerca de ese valor.
-¿Southern Cross y Merrill Lynch compraron para vender?
-El negocio de un equity fund, como Southern Cross, es siempre vender o salir a la Bolsa. La clave del negocio es la credibilidad.






