El regreso de la vieja guardia
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Juan José Guarracino es uno de los cinco ex dueños de Freddo que, en abril de 1999, vendieron su empresa al Exxel Group. Después de la operación, Guarracino, al igual que sus cuatro ex socios (Luis y Salvador Guarracino y Pablo y Luis Aversa), firmó una cláusula por la que no podía montar una nueva heladería para competir con su ex empresa. Pero este tipo de contrato no inhibe al resto de la familia de los antiguos dueños.
Aprovechando que tienen las manos libres para volver al negocio, los hijos de Pablo Aversa y Salvador Guarracino inaugurarán en los próximos días el primer local de su propia cadena, con la marca Perssico. En el mercado se descuenta que los nuevos empresarios contarán, al menos, con el asesoramiento de sus padres, que conocen a fondo el negocio. El de Freddo podría convertirse en el caso testigo de la vuelta al mercado de empresarios tradicionales en detrimento de los gerentes de los fondos de inversión.
Algo parecido sucede en otros rubros. Los ex dueños de Santa Ana (ahora en poder de Peñaflor) y Nieto y Senetiner (propiedad de Perez Companc) ya montaron sus nuevas bodegas, mientras que ex ejecutivos de Rock & Pop están negociando para asociarse con una firma norteamericana y competir con CIE -la empresa mexicana que adquirió la firma fundada por Daniel Grinbank- en la producción de espectáculos musicales.





