
El riesgo país casi tocó los 3000 puntos
La incertidumbre por el canje de la deuda externa también golpeó a la Bolsa porteña: el índice Merval cayó 0,68 por ciento
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La presión ejercida por el riesgo país, que amenazó con desbordar el límite de los 3000 puntos, terminó por abortar la moderada suba que venían registrando las acciones en la primera parte de la jornada de ayer. Finalmente, el índice Merval de la Bolsa de Comercio cerró con una baja del 0,68 por ciento, en 218,14 puntos.
Los inversores estuvieron pendientes durante toda la jornada de la evolución del indicador de riesgo país, que ayer cerró en 2966 puntos, después de tocar los 2990, en lo que marcó un nuevo récord en medio de la crisis económica. El viernes, el índice que elabora el Banco JP Morgan había alcanzado los 2764 puntos básicos.
Con el cierre de ayer, la Argentina se consolidó como el líder en la tabla del riesgo país, superando por más de 1000 puntos a su inmediato perseguidor, Nigeria.
En una apertura de la semana difícil para los mercados, el bono más importante de la deuda argentina, el Global 2008, se cotizó a 38 dólares, con un descenso del 0,26 por ciento respecto del cierre del viernes último.
La cautela e incertidumbre de los operadores bursátiles se expresó en el escaso volumen de operaciones, que apenas superó los 5 millones de pesos, y en el balance general hubo 19 alzas, 10 bajas y siete papeles sin cambios.
En el circuito mayorista de dinero, las tasas de interés interbancarias en el plazo de 24 horas bajaron del 50 al 45 por ciento anual.
Mientras tanto, en la Bolsa porteña las cotizaciones de muchas empresas quedaron con sus papeles por debajo de los valores libro. Sin embargo, aun con precios tan bajos, la demanda sigue sin aparecer.
Las más castigadas
Ayer, las acciones más castigadas en el grupo de las líderes fueron las de Sociedad Comercial del Plata e Indupa, con bajas del 8,33 y del 3,66 por ciento, respectivamente. En la vereda de enfrente sobresalieron los avances de los títulos del Banco Francés, con un alza del 3,13 por ciento, y los de Telefónica de Argentina, que subieron el 1,42 por ciento.
"Preveemos una semana de alta volatilidad y extrema incertidumbre respecto del éxito del canje unilateral impuesto" por el Gobierno, sostienen en la consultora local Argentine Research.
En el exterior también se mira con dudas el éxito de la operación. El economista del banco de inversión Morgan Stanley Jaime Valdivia dijo ayer que no existe animosidad de los mercados internacionales en contra del canje de deuda impulsado por la Argentina, aunque reconoció que entre los inversores hay muchas dudas sobre el respaldo con el que cuenta la transacción.
La desconfianza de los mercados se tradujo en una poderosa corriente vendedora de los bonos argentinos que provocó el aumento del índice de riesgo país, pese al respaldo a una refinanciación de la deuda pública que tanto el gobierno de los Estados Unidos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) expresaron durante el fin de semana.
"El riesgo país nos está sorprendiendo, porque sigue subiendo a pesar de que se alcanzó un acuerdo fiscal con las provincias y se inició el canje de la deuda", comentó el economista Carlos Pérez, director de la Fundación Capital (FC).
Por su parte, las declaraciones del presidente Fernando de la Rúa, que ayer por la tarde anunció la llegada el próximo lunes de una misión del FMI para revisar las cuentas públicas argentinas, no alcanzaron para modificar la tendencia alcista del riesgo país.
Contra la corriente
Como viene sucediendo últimamente, el mercado local se movió a contramarcha de lo que sucedió en las principales bolsas del mundo.
En Wall Street el índice Dow Jones de Industriales ganó el 1,11 por ciento y el Nasdaq cerró 1,89 arriba, mientras que en Brasil el Bovespa registró una suba del 0,81 por ciento. Las otras dos plazas que cerraron en terreno negativo fueron las de México, que descendió un 0,23%, y la de Caracas, que descendió un 0,08 por ciento.
En el caso de Wall Street, la suba de las acciones fue impulsada, según la mayoría de los operadores bursátiles, por la nueva baja en el precio internacional del crudo y la ofensiva militar de los Estados Unidos en Afganistán.
"Con los progresos en el frente de guerra de Afganistán, los inversores también están más confiados en las perspectivas económicas", destacó Michael Lyons, analista de Morgan Stanley.





