
De vuelta a la Universidad
Varias instituciones ofrecen programas semipresenciales y a distancia para que los mayores de 40 años obtengan su título de grado.
1 minuto de lectura'
Para la mayoría de las personas que pasaron la barrera de los cuarenta no es fácil volver al aula universitaria. Las exigencias laborales y familiares terminan por ahuyentar las aspiraciones de los que ansían revivir los tiempos de estudiante.
Sin embargo, para los que quieren capacitarse existen instituciones que brindan programas que tienen en común la incorporación de nuevas tecnologías y el uso de la modalidad no presencial o semi presencial.
La Universidad de Quilmes (Unqui) y la Universidad Austral son pioneras en el dictado de licenciaturas dirigidas a adultos que quieren terminar sus carreras de grado o cambiar el título terciario por uno universitario.
Una opción interactiva
En marzo último, la Unqui abrió las puertas de su primera aula interactiva con el dictado de la licenciatura en Ciencias de la Educación. A partir de ese momento, 861 estudiantes de todo el país y 3 argentinos que viven en el exterior comenzaron a transitar nuevamente los pasillos virtuales de la facultad.
"Nuestros alumnos tienen un promedio de 44 años, y, en su mayoría, son personas que trabajan y tienen familia, por lo que se les hace difícil asistir a las clases de una carrera tradicional" dice Federico Gobato, coordinador de estudios de capacitación de la Unqui.
"La Universidad Virtual es una buena propuesta de enseñanza para ellos porque, utilizando las ventajas de la tecnología, permite crear escenarios educativos flexibles", agrega.
Daniel Kabakián, profesor de Ciencias Económicas y técnico superior en Administación de Empresas que está cursando la licenciatura desde su casa, pudo comprobar por sí mismo las ventajas de la tecnología.
"El programa de la Universidad Virtual es muy bueno porque me permite organizar mi tiempo y estudiar cuando quiero. Además, tengo la dificultad del traslado, porque vivo en Liniers y sería imposible ir todos los días hasta Quilmes", comenta.
Kabakián dedica diez horas semanales a lo que considera su mayor desafío personal. "Decidí estudiar porque sentía que tenía una deuda conmigo mismo por no tener un título universitario -dice-. Por mi edad, mi trabajo y mi familia pensaba que no la iba a poder saldar, pero ahora veo que mi objetivo está cada vez más cerca".
El alumno tiene la libertad de conectarse a la red de la Universidad Virtual en cualquier momento del día. "Un elemento fundamental de nuestro programa es que los procesos de enseñanza y aprendizaje son asincrónicos, es decir, no es necesaria la comunicación entre alumno y profesor al mismo tiempo", explica Gobato.
E-mail y clases presenciales
La Universidad Austral también ofrece una licenciatura para adultos en el área de educación. Pero el perfil de quienes la cursan es distinto.
"La carrera está orientada a profesores con título terciario de 4 años y con por lo menos cinco años de experiencia en la docencia que quieran acceder a cargos directivos en escuelas públicas o privadas y para eso necesitan un título de grado", explica María Angeles Colom, secretaria general de la Escuela de Educación de la Universidad Austral.
A diferencia del programa de la Unqui, donde la única instancia presencial es el exámen, los alumnos de la Licenciatura en Organización y Gestión educativa tienen la obligación de asistir quincenalmente los viernes por la tarde y las sábados a la mañana.
"Es un horario pensado para la gente que trabaja y que vive en el interior -dice Colom-. De los 38 alumnos que están cursando la carrera, hay dos de Mendoza, uno de Rosario, uno de Mar del Plata y varios de localidades alejadas de la provincia de Buenos Aires".
El e-mail es una herramienta fundamental para los que deciden empezar una nueva carrera: "La Universidad exige tener una dirección de correo electrónico para mandar las tareas, comunicarse con los profesores y hacer trabajos en grupo con los demás alumnos", explica Colom.
Los adultos que cursan la carrera en dirección educativa buscan perfeccionarse, experimentar un cambio en su profesión y una mayor capacitación para obtener empleo. "La mayoría trabaja, pero hay otros que están en la búsqueda. La ventaja de los adultos que estudian es que si empiezan una carrera, donde invierten tiempo y dinero, es porque tienen ganas de hacerla", asegura.
Por las dudas, antes del ingreso se advierten a los interesados las exigencias de la licenciatura: "Es que no están en una edad donde se permitan fracasar", justifica Colom.
Norah Mazzucco, licenciada y profesora de Historia, descubrió a los 51 años que aún podía lograr cosas importantes en su profesión. "El que no se capacita queda afuera del mercado. Es necesario especializarse para ponerse a la altura de los cambios. Si bien las escuelas piden profesores de 30 a 45 años, yo tengo la ventaja de la madurez que te da la experiencia, y la formación académica", concluye.
La UBA también es virtual
La Universidad de Buenos Aires no es ajena al problema de la capacitación para adultos. Por medio de Ubanet, un programa de formación profesional por Internet, dicta cursos y tecnicaturas orientadas a personas que forman parte del mercado laboral.
Si bien en un principio no surgió como una propuesta especialmente diseñada para adultos, las características del dictado de los cursos hace que muchos profesionales con varios años de experiencia la adopten como una herramienta para mantenerse actualizados.
"Nosotros ofrecemos cursos de extensión a jóvenes graduados y a profesionales formados con vasta experiencia laboral", explica Edith Litwin, directora pedagógica de Ubanet.
Un ejemplo concreto del perfil de alumno al que apuntan es que muchas empresas contratan el servicio para capacitar a sus empleados.
Las propuestas de Ubanet incluyen desde cursos de seis meses hasta tecnicaturas de un año y medio. Las áreas elegidas son Administración, Contabilidad, Asistente ejecutivo, Marketing, Gestión de instituciones de salud y Análisis económico financiero.
"Cada área tiene distintas asignaturas que no se cursan de manera simultánea, es decir, el alumno sólo puede empezar otra materia cuando aprueba la anterior", dice Litwin.
Ubanet llegó a la Argentina en 1997 como resultado de un acuerdo entre la UBA y Trainet, empresa del Grupo Telecom de Italia. Pero recién a partir de diciembre último comenzó a ofrecer programas de capacitación por Internet.
"Ya contamos con 700 alumnos de todas partes del país. Por las características y la modalidad del programa pudimos comprobar que muchos adultos están tomando nuestros cursos", asegura Litwin.




