
Dime cómo escribes
Ya son muchas las empresas y consultoras que utilizan esta herramienta en la selección de personal. Aquí, las ventajas de una disciplina cada vez más extendida entre los especialistas de Recursos Humanos
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Poco a poco, la tinta cubre el papel y comienzan a aparecer símbolos de todo tipo. El texto elige sus márgenes y su ubicación en la hoja. El trazo varía su firmeza y respeta más o menos la altura del renglón: a veces, recto; otras, se extiende hacia arriba o rueda hacia el pie de página. Las letras se suceden juntas o separadas. Redondeadas o angulosas. Grandes o pequeñas.
Cada vez que escribimos algo, ya sea con lápiz, birome o marcador, dejamos plasmado mucho más que un simple texto. Mostramos cómo nos sentimos, qué capacidades intelectuales desarrollamos, cuáles son nuestros puntos débiles y cómo nos relacionamos con los demás. En cada manuscrito exponemos las principales características de nuestra personalidad, y la grafología desde hace años se dedica a estudiar esta relación.
"De la misma manera que no hay dos personas iguales, no hay dos letras iguales -explica Marina Bustos, rectora del Instituto Superior Emerson, dedicado a la enseñanza de la grafología-. Lo importante es analizar cómo se combinan los grafos en cada caso." Así, ilustra la necesidad de no trivializar esta disciplina creyendo que se puede conocer a los demás con dos o tres reglas generales.
Aunque todavía persisten algunos prejuicios que consideran la grafología más cercana a las artes adivinatorias que a la ciencia, los especialistas sostienen que esto se debe a la falta de información. "Básicamente es como un test proyectivo, que analiza la forma de la letra como un dibujo", aclara la grafóloga oficial Marigel Indart.
La orientación vocacional, la terapia y la detección de patologías físicas son algunos de los campos de aplicación. "Se complementa muy bien con la psicología: existen rasgos relacionados con el inconsciente que se observan en la escritura antes de que salgan a la luz en terapia", agrega Indart.
Según esta grafóloga, uno de los posibles abordajes para el análisis de la escritura es la relación entre el texto y la firma. Mientras que el texto refleja el yo social , qué imagen queremos que los demás tengan de nosotros, la firma representa el yo interno , es nuestro sello personal. "Cuando los rasgos de estos dos planos no coinciden, la persona no se muestra tal cual es. Esto puede ser un mecanismo inconsciente (de autodefensa, por ejemplo) o consciente, que muestre rasgos de deshonestidad", concluye.
Grafólogos en formación
Uno de los principales problemas que tuvo que enfrentar la grafología en la Argentina fue cómo incorporarse en el sistema educativo formal. Si bien la Sociedad Argentina de Grafología se fundó en 1929, la carrera oficial se aprobó en 1996, con un plan del Instituto Superior Emerson.
En la actualidad, la carrera de grafólogo oficial dura dos años e incluye materias de psicología y metodología de la investigación. Además, ofrece la posibilidad de cursar un tercer año de especialización en grafología infanto-juvenil, grafopatología o selección de personal. "La diversidad de materias y el nivel de exigencia de la carrera les quita la ansiedad a quienes creen que van a conocer la personalidad del otro con apenas ver unos trazos", explica la rectora Marina Bustos, y aclara que es la manera de garantizar el rigor científico y la credibilidad.
Ya en un ámbito más específico, UADE Senior ofrece un curso sobre el papel del test grafológico en la selección de personal. "El taller es abierto, pero está dirigido a quienes trabajan en el área de Recursos Humanos, ya que todas las competencias que se evalúan están reflejadas en el grafo", explica el docente Eduardo Rodríguez Moreno.
Los alumnos incorporan conocimientos teóricos sobre grafología, psicología y selección de personal, pero principalmente trabajan de manera práctica con textos. "Lo más difícil es que entrenen la mirada, que aprendan a percibir los micromovimientos que hay en un documento. Luego deben organizar lo que vieron y analizarlo según determinados principios y variables. Finalmente deben poder explicarle a otro qué observaron", comenta Rodríguez Moreno.
Cómo se usa en las empresas
Ver para creer. Rubén Barasch, coordinador del curso de UADE, cuenta que la mayoría de la gente vence sus posibles prejuicios cuando ve los resultados. Y lo mismo sucede con las empresas que lo incorporan en la selección de personal. "A diferencia de otros tests, las personas no pueden preparar las respuestas con anticipación: no pueden manipular su propia letra. Sin embargo, como cualquier otro método de selección, es inútil si se utiliza de manera aislada."
Anabella García tiene bien en claro este punto. Es alumna del curso y, además de ser licenciada en Relaciones Públicas, está estudiando Psicología. "Es un taller muy útil porque brinda consejos para tener en cuenta en la selección, según el perfil del puesto requerido. Pero sólo con el test grafológico no alcanza." ¿Lo que más le llamó la atención? "Me sorprende que algo tan automático como el tipo, la forma y la inclinación de la letra diga tanto sobre uno."
Marcela Scornavachi, por su parte, es psicóloga y trabaja en una compañía de seguros. Está a cargo de la selección de personal en el área de atención al cliente y del call center. Aunque en su empresa por ahora sólo utilizan la entrevista, confía en incorporar la grafología en su trabajo en un futuro. "Es muy útil para búsquedas masivas porque una carta de presentación manuscrita permite hacer una primera selección."
En este punto acuerdan todos los especialistas. La ventaja fundamental es que, sin hacer entrevistas, el grafólogo puede abarcar a más candidatos en menos tiempo. Sin embargo, "a veces la gente no conoce por qué el currículum o la carta deben ser manuscritas, y le pide a otro con letra más linda que lo escriba en su lugar", comenta Indart.
Para Rodríguez Moreno, el test grafológico presenta tres beneficios principales: lo puede tomar cualquier persona, en cualquier situación; el grafólogo tiene más tiempo para analizar la muestra, ya que la letra no se modifica, y puede consultar con otros especialistas mientras lo hace. Además, como funciona con cualquier escrito, también es muy útil para las rotaciones internas, sin que los candidatos pasen por la situación estresante de evaluación.
Pero no todos operan de la misma manera. Nilda Cambón, que trabaja en el área de selección de mandos medios y gerenciales de la consultora Serial de la Torre, estudió grafología y utiliza esta herramienta luego de la entrevista: "Principalmente la uso para confirmar las impresiones que tuve o para despejar dudas sobre algún aspecto de la persona. Es un complemento muy valioso".
Sitios de interés:Asociación de Grafólogos Oficiales: www.grafologiaoficial.com.ar ; Colegio de Graduados de Grafología: www.colegrafologia.org.ar ; Instituto Superior Emerson: www.emerson.com.ar ; www.uade.edu.ar ; www.grafologicamente.com.ar ; www.grafoanalizando.com .
Por dónde empieza el análisis
Para establecer el síndrome gráfico de una persona hay que tener en cuenta diversos criterios y subcriterios, que nunca deben considerarse aislados ya que cada caso es único. Sin embargo, éstos son los ocho géneros básicos que los expertos consideran al empezar a analizar:
- Dirección de las líneas: puede ser horizontal, ascendente o descendente. Se relaciona con el estado anímico y con la necesidad de alcanzar los objetivos.
- Inclinación de las letras: una inclinación hacia la izquierda muestra introversión; hacia la derecha, en cambio, extroversión, impulsividad y sociabilidad.
- Continuidad: es la fluidez de la onda gráfica, el grado de unión entre las letras. Muestra el equilibrio o la regularidad en las tendencias.
- Dimensión: es el tamaño de las letras y se mide por zonas. Se parte de las letras que no salen del renglón y se las compara con la dimensión de la mayúscula. Con esto se obtiene el autoconcepto y la autoestima.
- Forma: es la estructura de la palabra. La forma caligráfica es la que aprendemos en la escuela. Muestra cuánto una persona se atiene o no a la norma.
- Orden de la escritura: representa la inclusión de la persona en la norma social y muestra cómo se relaciona con su ámbito.
- Presión del trazo: representa la energía psicofísica y la salud; también el grado de agresividad.
- Velocidad: muestra la velocidad mental, el temperamento, la capacidad de hacer tareas rápido y cuál es la conducta bajo presión.
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