Discriminación laboral: los males que alejan a las mujeres del trabajo

Ser madre implica, en la mayoría de los casos, resignar oportunidades de hacer carrera
Ser madre implica, en la mayoría de los casos, resignar oportunidades de hacer carrera Crédito: Shutterstock
La maternidad marca un antes y un después en la vida profesional y obliga a la mayoría de las ejecutivas a repensar y adaptar su carrera
Marysol Antón
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26 de octubre de 2019  

El mundo laboral reduce las oportunidades a quienes son madres, así opina casi el 84% de los encuestados, y más del 57% afirma haberlo experimentado en su carrera o conocer a alguien a quien le sucedió. Así de drástica es la mirada sobre la empleabilidad, que Bumeran logra plasmar en su último estudio sobre Maternidad y Trabajo, que incluyó las respuestas de cerca de 2400 personas mayores de edad.

En paralelo, el 89% de los participantes reclama que las compañías colaboren y acompañen a las mujeres durante su maternidad. Piden servicios de guardería (20%), jornadas laborales más cortas (15%), días por enfermedad de los hijos (13%), interrupción en la jornada laboral por lactancia (3%) y una combinación de todos estos ítems (44%).

Lo interesante, y sorprendente, es que son derechos laborales que las mujeres tienen por ley, pero que no siempre se cumplen en el día a día. Por ejemplo, de los encuestados, solo el 4% dice contar con guardería en su trabajo y el 9% tener días por enfermedad. El dato es todavía peor cuando se conoce que el 64% afirma no haber recibido ninguno de los beneficios antes mencionados.

"El resultado de la encuesta nos dice que aún queda un gran camino por transitar. Estamos claramente en una etapa de transición en la que aún hay un terreno muy fértil para aquellas empresas que quieran hacer la diferencia, con un impacto directo en marca empleadora, pero lo que es más importante, en la calidad de vida de sus colaboradores", dice Nicolás Coccolo, responsable de Bumeran Argentina.

Números similares arroja el estudio realizado por Adecco sobre la misma temática. Según esta consultora, "solo el 16% de los encuestados trabaja en empresas que tienen algún tipo de beneficio especial para madres. Además, apenas el 26% considera que la firma en la que se desempeña apoya a las mujeres en su ciclo de maternidad". Sin embargo, al consultarles si alguna vez sintieron que la compañía les puso alguna barrera para seguir creciendo profesionalmente por su elección de ser madre, solo el 14% afirmó haber tenido que pasar por esa situación.

También en sintonía, desde Adecco aseguran que el beneficio más valorado es la guardería o pago del servicio de cuidado (52%). Además, en esta encuesta, seis de cada diez consultados cree que la maternidad condiciona las decisiones que toma la mujer en cuanto a su vida profesional y que el 57% de ellas se ve condicionado por las exigencias que impone el ambiente laboral al tomar la decisión de ser mamá.

Licencias bajo la lupa

"Las licencias por maternidad, paternidad y familiares son un instrumento clave para alcanzar la corresponsabilidad social en las tareas de cuidado. Pueden contribuir al cambio cultural y reducir los roles estereotípicos de género en el cuidado y la crianza. Sin embargo, menos de la mitad de los y las trabajadores puede acceder a este derecho ante un nacimiento o una adopción (Díaz Langou & Caro Sachetti, 2017), pues están asociadas a los derechos del trabajo formal y no de la ciudadanía", detalla el documento Equidad Económica de Género, elaborado por Cippec.

Por esto, Adecco consultó sobre el tema, y el 40% de los argentinos considera que las licencias deberían ser iguales para mujeres y varones, mientras que para un 25% se debería otorgar un tiempo determinado para ambos padres y que ellos lo dividan como prefieran.

Incluso, más de la mitad (54%) considera que las madres solteras deberían tener mayor licencia. Y, si la pareja está formada por dos mujeres, el 55% opina que ambas deberían tener la misma licencia. En cambio, el 33% cree que la mujer gestante debe tener mayor tiempo.

Justamente, el tema de las licencias y los medios o espacios de cuidado son dos puntos clave para el desarrollo femenino en el mundo laboral, pues aún hoy son las mujeres quienes cargan con la doble jornada de tener que compatibilizar tareas profesionales y a la vez hacerse cargo de los cuidados del hogar.

"Este desdoblamiento provoca la duda en quienes ocupan puestos de dirección cuando deben contratar o ascender a dos personas con igual preparación pero diferente género. Esa duda que subyace dispara una pregunta que quien debe tomar la decisión de contratación se hace consciente o inconscientemente: ¿podrá la mujer brindarle al puesto la atención necesaria cuando seguramente también tenga que pensar en la tarea de sus hijos y en lo que comerán a la noche?", relata Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay

"No creo que sean las madres contra el mundo laboral, ni el mundo laboral contra ellas, sino marcos mentales y culturales que nos hacen ver el mundo laboral como hostil y a las madres como un problema y no como un gran assest. Una mamá que vuelve a insertarse al trabajo es una mujer altamente eficiente que busca optimizar sus tiempos y ganar en productividad para poder cumplir con todos los proyectos que corren en paralelo: ser madre y profesional. Quisiera tener en mis equipos a un profesional que logre compatibilizar proyectos altamente demandantes, siendo eficiente y economizando recursos. Pero muchas veces surgen los prejuicios y sesgos inconscientes que nos ponen sobre la mesa posibles problemas, que simplemente no llegamos a enfrentar porque simplemente lo erradicamos, entonces no tomamos mujeres y menos le damos posibilidad de crecimiento", explica Cecilia Giordano, CEO de Mercer.

Según Silvina Prekajac, fundadora de Giving Birth, "a nivel global, seis de cada diez trabajadoras renuncian cuando son madres, y la diferencia salarial entre las que tienen hijos y las que no es del 20% a favor de las segundas".

En este sentido, la especialista toma estos números como base para su análisis. "Vemos la poca cantidad de mujeres en puestos de decisión y eso habla de las barreras y los preconceptos, se cree que al ser mamá el foco estará solo en sus hijos y no tendrá interés de seguir creciendo en su carrera. Muchos piensan que sos madre y se acaba la carrera corporativa, entonces no permiten que ellas demuestren sus capacidades ni lo que se aprende por la maternidad, que es la reinvención pura. Una puede volver y agregar más valor, porque puede tener un liderazgo más actual, con el equilibrio de conciliar esfera laboral y personal, tal como los millennials demandan".

"Los modelos actuales que manejan las compañías siguen asociando al trabajo con un lugar al que se va y no algo que se hace. Todavía las empresas están muy apegadas al esquema de un horario rígido. Esto es incompatible con el estilo de vida que llevan las madres, porque tienen que desarrollar un doble rol. Entonces, más de las mitad al no poder balancear su vida personal y profesional terminan abandonando sus puestos de trabajo. Realmente una paradoja en el mundo actual, en el que las mujeres tomamos el 80% de las decisiones de compra y está comprobado que los equipos con liderazgo femenino obtienen un 28% más de ganancias", resume Silvina Moschini, CEO y fundadora de SheWorks!.

  • 57% - Menos oportunidades: Es el porcentaje de las mujeres que sostiene haber sufrido una reducción de las oportunidades en su trabajo o conocer alguien al que le pasó, según un estudio sobre maternidad y trabajo que realizó la consultora Bumeran.

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