
El balance entre la vida laboral y personal depende de tu estilo de apego
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La mejor parte de tu cerebro sabe a la perfección cómo gestionar mejor tu tiempo en el trabajo, pero se apodera de ti una necesidad primitiva, al parecer incontrolable, de hacer lo opuesto.
Sabes que cuando te piden encargarte de ese proyecto nuevo deberías decir que no, pero dices que sí. O sabes que tu jefe dijo que tu informe estaba bien, pero trabajas hasta la medianoche perfeccionándolo. O simplemente estás atascado, deseando poder hacerlo mejor (pero sin estar seguro de que intentarlo será útil) así que no haces nada.
Si te sientes frustrado con tu conducta aparentemente irracional, el meollo del asunto quizá resida en una programación inconsciente conocida como "estilo de apego". Tu estilo de apego determina cómo te relacionas con otras personas, en especial en situaciones que provocan estrés.
Los debates acerca del estilo de apego por lo general surgen en relación con el vínculo entre padres e hijos o entre parejas sentimentales, pero en mi trabajo como asesora de gestión del tiempo he visto que las personas también pueden "apegarse" de formas diferentes en el lugar de trabajo.
A los individuos con el estilo de apego ansioso preocupado los motiva el miedo a molestar a los demás. Este enfoque con base en el temor deriva en conductas contraproducentes, por ejemplo, lidiar con la necesidad de revisar el correo electrónico constantemente para asegurarse de que todo está "bien". Si tú funcionas con base en el apego ansioso, tendrás por lo menos dos problemas importantes para gestionar el tiempo.
El primero consiste en que tu atención estará secuestrada siempre que percibas una "amenaza". Sentirás un sesgo negativo pensando que seguramente el correo electrónico del cliente es una queja y que la falta de reconocimiento de parte de tu jefa significa que ya está buscando tu reemplazo. Aunque es probable que estos pensamientos estén sustentados, también es probable que no sean verdad, pero tu cerebro ansioso se apresura a sacar conclusiones negativas y se obsesiona con ciertos problemas hasta que estos se resuelven.
El segundo problema de gestión del tiempo consiste en tener una grave alergia a establecer límites. La idea de decir que no te resulta aterradora. Para mejorar tu gestión del tiempo, necesitarás tranquilizar tu sistema nervioso para salir del modo de lucha o fuga cada vez que ocurre algo en el trabajo.
Las mejores estrategias de relajación incluyen pensamientos positivos y apoyo de tus pares. En cuanto a los pensamientos positivos, estos podrían ser algo como "Esperemos a ver qué sucede" o "Todo saldrá bien". Si sigues sintiéndote inquieto, podrías pedir ayuda para liberar tu mente lo suficiente para seguir adelante. Eso podría requerir atender el asunto de forma directa con un cliente o colega, o hablar con una persona externa que te brinde confianza.
En lo que respecta a establecer límites, puedes comenzar con algo sutil como no revisar el correo electrónico después de que sales de la oficina. De esta manera no necesitas decir "No, no puedo hacerlo esta noche". Simplemente no estarás enterado del asunto hasta el día siguiente.
Las personas con actitud desdeñosa evasiva en el trabajo suelen pensar que son inteligentes y que el resto de la gente es tonta. Es muy probable que sean ellas quienes deciden lo que harán e ignoran los deseos de los demás. Esto deriva en conflictos y desconfianza. Esta desconfianza puede provocar que otros traten de controlarlos y monitorearlos excesivamente, lo cual las molesta aún más y aumenta las probabilidades de que desprecien las intervenciones de los demás.
¿Cómo saber si este es tu estilo? Quienes te rodean consideran que tu mayor problema en cuanto a gestión del tiempo es que no cumples con las fechas límite y que no realizas las tareas que ellos consideran más relevantes.
Desde tu perspectiva, el mayor problema de gestión del tiempo suele ser trabajar hasta tarde. Para realizar un cambio, debes empezar por reconocer que quizá los demás tengan razón.
Asesora de gestión del tiempo?y autora del libro "The 3 Secrets to Effective Time Investment"
Elizabeth Grace Saunders




