El sinuoso trazo del mapa laboral en la Argentina

Un mercado de trabajo demasiado pequeño para la gran estructura que debe mantener y números que necesitan unificarse, entre los mayores problemas
Paula Urien
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27 de mayo de 2018  

"Hay 8 millones de personas que trabajan y 22 millones de personas que cobran un cheque del Estado. Las cuentas no dan", se escuchó en un programa de televisión días pasados. Más tarde, esa cifra fue repetida en distintos medios. Pero, ¿es así?

Si hubiera que delinear rápidamente cuál es la situación del empleo en la Argentina, hay 23.780.000 personas en el mercado de trabajo si se suman la población registrada (12.100.000) y la no registrada (11.680.000). Dentro de esta última cifra, hay 2.780.000 que no trabajan pero podrían hacerlo y se llaman "potencialmente demandantes", según datos del Ministerio de Trabajo y 1.300.000 desocupados. Los asalariados del sector privado formal son solo 6.230.000.

En total, los contribuyentes al sistema de seguridad social son 12 millones de personas registradas, incluyendo los trabajadores del sector público. Es un poco menos de un cuarto de los 44.494.502 argentinos (según las proyecciones que realiza el Indec sobre la base del Censo 2010) con un trabajo "en blanco", que "es el que tiene acceso a los beneficios contributivos provistos por el sistema de la seguridad social", define el Ministerio de Trabajo.

Por otro lado, si bien es cierto que hay 17 millones de personas que cobran una asignación o sueldo del Estado (llegan a 21 millones si se cuentan las asignaciones familiares de la gente que trabaja, como la prenatal), hay salvedades que llevan a que, según los expertos "no sea tan así". Se incluyen entre quienes cobran del Estado a los trabajadores del sector público, que son más de 3,1 millones (y que cubren algunas tareas esenciales relacionadas con la salud, educación, y seguridad, entre otras); jubilados y pensionados, que son 7.147.000; los beneficiarios de la AUH, 3.965.042; quienes tienen una prestación por desempleo, 99.235; asignaciones familiares, planes del ministerio de Desarrollo, 430.000, y otros.

Según José Anchorena, titular de la "Encuesta longitudinal de trayectorias laborales, protección social y condiciones de vida" del Ministerio de Trabajo, "hay una porción de los 21 millones de personas que cobran del Estado pero que también contribuyen con el Estado. Además, decir que un jubilado que trabajó 30 años e hizo sus aportes vive del Estado es una afirmación fuerte, porque se le está sacando mérito a quien aportó a la seguridad social toda su vida. Su ingreso actual entonces no se lo debe al Estado, trabajó para ello".

Por otro lado, según el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, "no es lo mismo decir que hay 17 millones de transferencias como si fueran un salario de una categoría A, que es de $50.000. La jubilación mínima será próximamente $8096 y al Asignación Universal por Hijo (AUH), $1500".

Fuente: LA NACION

Empleo público

Para continuar con el mapa del empleo, hay que tener en cuenta que, como se ve en los números, la mitad de los trabajadores registrados son asalariados privados, 6.230.000 y que oficialmente 3.100.000, o uno de cada cuatro empleados "en blanco" está en el sector público. Hay una desproporción, por lo que es necesario aliviar el sector público y que esos empleos se creen en el sector privado.

Hay que tener en cuenta también que en realidad el problema es aún mayor. El registro que usa el Ministerio de Trabajo sobre la base del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que suele tomarse para hablar sobre el mercado de trabajo, no incluye todas las cajas previsionales, por lo que no es posible establecer un número consolidado en este sentido del sector público. El último informe, de abril de 2017 explica que "cabe mencionar que este número (de empleados públicos) se encuentra subestimado, principalmente debido al faltante de información de ciertos organismos públicos provinciales (principalmente de Santa Cruz) y municipales". Informes privados establecen que esta cifra puede ascender a 3.800.000.

La mayor parte del empleo público se concentra en el ámbito provincial: el 66%, el 13% es municipal y el 21% corresponde al empleo público nacional (700.000 puestos). "En las provincias trabajan 2,3 millones de personas, y este es el empleo que más creció en los últimos años", dice a LA NACION el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. "El empleo en el Estado nacional creció mucho menos que en las provincias, en proporción. Recién el año pasado dejó de crecer en relación al sector privado y, en las provincias el empleo está bajando desde que asumimos el Gobierno", dice el ministro. Se trata de una materia laboral sensible, que por temas de presupuesto y de déficit fiscal debería seguir bajando pero, por otro lado, hay una responsabilidad para con las familias que viven de esos sueldos en una era (que viene desde hace varios años) en que el empleo privado registrado no crece demasiado.

En el mundo del trabajo formal, los asalariados del sector privado concentran el 51% del total de los ocupados registrados, uno de sus colectivos más importantes, y el más difícil de crear y mantener. Le sigue el empleo asalariado del sector público (25% del total de los trabajadores registrados), y, por último, los trabajadores monotributistas (13%). El resto de las categorías ocupacionales representa cada una entre un 3% y un 4% del total de los ocupados formales.

Una salvedad

El Indec, por su parte, muestra otros números. ¿Por qué? Porque la Encuesta Permanente de Hogares se toma sobre la base de 31 aglomerados urbanos, y una población total de 27.629.000 personas. Según el organismo oficial (que siempre aclara que no es correcto hacer la proyección a la población total), la Población Económicamente Activa (PEA), que incluye ocupados y desocupados, es 12.818.000 personas. Vale la pena notar que este número es casi igual al que el Ministerio de Trabajo consigna como el total de trabajadores registrados. Ambos están bien (uno muestra datos de SIPA, el otro toma una población menor).

Informalidad y desocupación

Para el Indec, hay 8.897.000 asalariados, de los cuales el 34,2% no está registrado. Esta cifra corresponde a 3.043.000 personas que están "en negro".

"El ingreso promedio de un asalariado con descuento jubilatorio es de 18.310 pesos", explica Sandra Duclós, a cargo de la dirección de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). "Pero el ingreso promedio de quienes no están registrados es menos de la mitad, y llega a los 8162 pesos según la última EPH". Los más de 3 millones de trabajadores en la informalidad cobran menos de la mitad de lo que ganan quienes están registrados.

En materia de desocupación, hay más para analizar aparte de la última tasa del 7,2%. Según la experta del Indec, también hay que mirar la subocupación demandante, del 14,7 de la Población Económicamente Activa (PEA) y la subocupación no demandante, del 5,3%, que juntas llegan al 20% de la PEA y que conforman otras 2.563.590 personas con problemas de empleo además de los 926.000 desocupados. Pero, cuidado, siempre sobre la base de una población de 27.629.000, por lo que en realidad esta cifra queda corta y un gran tema a resolver.

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