
Emergencia en la empresa
Todos deben saber cómo actuar ante un problema en el lugar de trabajo
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¿Quién puede imaginarse una súbita descompensación en el lugar de trabajo? Mucho menos pensar que dentro de la empresa puede suceder algún tipo de catástrofe, como derrumbes de mampostería, incendio, inundaciones o derrames de sustancias tóxicas que contaminen el ambiente. Sus consecuencias serían realmente graves, si las organizaciones no tuvieran en cuenta cómo prevenirlas y los equipos humanos entrenados para actuar en caso de que sucedieran.
"La ley de Higiene y Seguridad es la que previene y atiende los accidentes de trabajo y enfermedades laborales como también sus consecuencias", comenta el doctor Roberto Pinto, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Trabajo (AMA) y de la Academia Argentina del Medicina de Trabajo. Una de las obligaciones del servicio de Higiene y Seguridad de las compañías es controlar por medio de censores especiales cualquier alteración del confort del ambiente laboral: ventilación, iluminación, ruidos, gases, humos, vapores o líquidos perjudiciales para las personas.
Tan importante como la observación de las irregularidades es la imposición de las normas de prevención que deben cumplir las empresas. "Es obligatorio que las compañías tengan un Comité de Catástrofe, que sepa organizar un escape de emergencia. También los edificios deben estar acondicionados correctamente; si es un lugar cerrado y oscuro, las salidas al exterior deben encontrarse señalizadas, con luces de emergencia y escaleras con un ancho adecuado", explica el especialista.
Frente a los incidentes individuales, se debe actuar de la misma manera. "Si hay un médico en el servicio, inmediatamente debe acudir al lugar. Por ningún motivo se puede trasladar al individuo afectado, ya que podemos agravarlo y hasta matarlo" concluye Pinto.
En las compañías
Laboratorios Phoenix cuenta con un equipo de brigadistas, entrenado para socorrer y transportar accidentados, en situaciones como atención de heridas, lesiones y reanimación cardiopulmonar. El licenciado Carlos Rodríguez, jefe de Seguridad, Higiene y Medio Ambiente, explica que "este equipo no sólo atiende emergencias médicas, sino también el control de siniestros de diversa índole, como incendios o contención de derrames tóxicos." Si bien el laboratorio cuenta con un servicio de ambulancias externo, posee equipos para reanimación y estabilización.
Nunca se sabe en qué momento se puede ser víctima de una situación fatal o la pieza fundamental para salvar una vida. Las técnicas de resucitación no sólo pueden ser practicadas por un médico; las personas que tuvieron el entrenamiento adecuado pueden ayudar en una situación de máxima emergencia.
"Por cada minuto que se pierden en la atención de una persona merma el 10% de posibilidad de vida. Por eso, cuanto más rápido tomemos la iniciativa e intentemos resolver la situación, mayor posibilidad existe de que sobreviva", comenta el doctor Héctor Kunik, delegado de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte ante el Consejo Nacional de Resucitación.
Sin duda, hay actividades que significan más riesgos que otras. "Las personas que manipulan materiales eléctricos o aquellas que trabajan en fábricas metalúrgicas seguramente estarán más vulnerables a un accidente que una secretaria. Pero esto no quiere decir que un administrativo no pueda sufrir un problema cardíaco en su lugar de trabajo", asegura Kunik.
Dentro de las compañías, cualquier persona puede ser víctima de una indisposición cardíaca. "El llamado a la empresa de emergencia es lo primero que hay que hacer, pero el tiempo que tardan puede no ser satisfactorio para revertir algunas situaciones. En los casos de muerte súbita, el corazón se detiene y solamente hay 4 minutos antes de que las células del cerebro sufran un daño irreversible", comenta el ingeniero Gabriel Pettinari, de la empresa Tecnología Orientada (TEO), que se dedica a orientar y vender equipos de desfibriladores para emergencias cardíacas.
Las empresas están adoptando unos aparatos llamados desfibriladores automáticos, que pueden ser usados por cualquier persona para asistir a una víctima cardíaca. "Además de cuidar a los empleados, las compañías que cuentan con estos equipos acceden a un nivel más alto de seguridad laboral, con lo cual la calificación de riesgo es más baja", dice Pettinari.
Ford Argentina tiene un plan de emergencias que contempla diferentes situaciones: accidentes de trabajo, factores climáticos, actos de vandalismo dentro o en las inmediaciones de la empresa, entre otros. El doctor Hugo Salgueiro, gerente de Salud de la empresa, comenta que "el objetivo es la prevención o atención de cualquier situación que coloque en riesgo la salud o integridad física de los empleados, las visitas, la comunidad, el medio ambiente o el patrimonio de la compañía".
Para la atención de una emergencia la compañía cuenta con tres consultorios instalados estratégicamente en la planta. "Con el asesoramiento de especialistas, pudimos desarrollar un manual de emergencias que contiene la identificación y análisis de todos los riesgos de la planta en forma sectorizada; se capacitaron líderes y brigadistas en temas como primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar y rescate, mediante conferencias y simulacros periódicos", concluye Salgueiro.
Lo que no debe faltar
- Un comité de catástrofe entrenado para emergencias máximas.
- Servicio ambulatorio de emergencia.
- Elementos médicos para los afectados: camilla, férula inflable para inmovilizar alguna articulación en caso de luxación o fractura y una silla de ruedas.
- Elementos necesarios en caso de incendio: extintores adecuados en lugares visibles, manguera y un tanque de agua de uso exclusivo. Mantas para las personas que se incendian la ropa.
El circuito de la vida
Ante una persona afectada, debemos:
- Moverlo suavemente y preguntarle su estado.
- Ordenar a alguien que llame al servicio ambulatorio de urgencia.
- Si cayó boca abajo tratar de girarlo sosteniéndole la nuca.
- Comprobar si respira levantando el mentón y apoyando el oído muy cerca de la boca.
- Si no respira, inmediatamente suministrar dos exhalaciones boca a boca, comprimiendo la nariz y sosteniendo el mentón.
- Si no hay circulación, comenzar el masaje cardíaco. Se busca el lugar: dos dedos por arriba de la unión de las costillas. Se apoyan las dos manos, una encima de la otra, y se realizan, en total, 15 compresiones. Se repite la operación durante 4 ciclos.




