
Empresas de la nueva era
E-CHANGE: el lado humano de la economía digital Por Roberto Alvarez Roldán Granica-333 páginas-($ 28)
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La evolución tecnológica concretó sueños hasta hace poco emparentados con la ciencia ficción. El crecimiento de Internet marcó el comienzo de la economía digital, que permite a los integrantes de una organización interactuar con clientes y proveedores instantáneamente.
E-Change: el lado humano de la economía digital demuestra que el cambio permanente es una realidad y la necesidad de poner esta tecnología al servicio del hombre es posible.
En contraposición con las economías de gran escala que producían gran cantidad de artículos similares para un público masivo, las empresas de la economía digital requieren organizaciones ágiles y flexibles. La velocidad en la comunicación modifica casi todo y las minuciosas planificaciones no hallan cauce ante escenarios internos y externos en constante mutación. Centradas en la relación con el cliente como guía, las empresas digitales rescatan la autonomía, el crecimiento, la cohesión interna y la autonomía de sus Recursos Humanos, creando estructuras comunicativas que agregan valor.
Nuevas herramientas
Los integrantes de una empresa virtual necesitan aprender nuevas herramientas para aplicarlas competitivamente a la producción, servicios, procesos, políticas y atención instantánea al cliente.
Las diferencias de una empresa tradicional a otra virtual incluyen:
- Virtualizar los procesos actuales automatizándolos vía Internet.
- Desarrollar los nuevos procesos virtuales que permitan utilizar las capacidades de la Red.
- Desarrollar modelos de negocios explorando las oportunidades de la economía digital.
La economía digital obliga a adoptar nuevas modalidades de funcionamiento interno. Si la instalación de una nueva estructura tecnológica no logra que los usuarios la apliquen efectivamente no se cumplirán plazos, ni presupuestos y los resultados serán parciales.
Los objetivos de digitalización de una empresa serán lograr un servicio individualizado del cliente partiendo de la introducción de nuevas tecnologías de comunicación. Pero, sólo haciendo concordar estos avances con las metas generales de la organización, los resultados podrán perdurar en el tiempo.





