
Familia y CEO, una dupla que puede aprender a convivir
Abe Wagner y sus pautas para una buena comunicación
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Muchas veces las ocupaciones diarias, los viajes de negocios, las reuniones y los diferentes problemas con los que se encuentra el gerente general repercuten en la relación familiar. Para modificar esta situación es necesario comunicarse eficazmente, algo prioritario dentro de una empresa, pero a veces no tenido muy en cuenta en el ámbito familiar.
El 21 de febrero último, Vistage y BDO Becher convocaron a los CEO de empresas para el seminario dictado por el norteamericano Abe Wagner, El gerente general y su familia: una sociedad, al que asistieron 170 personas. La particularidad del encuentro fue que los primeros mandos de las empresas asistieron con sus parejas.
Quién es Wagner
Psicólogo y terapeuta, desempeñó diferentes cargos en grandes organizaciones y ha dictado seminarios en más de 30 países. Esto le dio pie para trasladar su experiencia personal a las conferencias que dicta. Para él, si bien existen diferencias entre los CEO en distintos países, los problemas que afrontan en el nivel familiar son similares.
En cuanto a los hombres, específicamente, para Wagner es importante "que desarrollen su lado femenino, es decir, tienen que lograr ser más demostrativos. Se necesita de una gran capacidad para escuchar los problemas del otro, para poder contenerlo y no simplemente darle una solución".
Uno de los pilares a la hora del encuentro es "comprender en qué lugar se encuentra el ego del otro y saber adaptarse para responder".
Es que la comunicación se torna fundamental en el momento de manejar las relaciones laborales y familiares. Tanto que, si bien el seminario se basó en la familia, las herramientas expuestas permiten a los gerentes generales utilizarlas también con sus colaboradores.
Aquí y ahora
Según Wagner, para la psicología lo fundamental es "vivir el aquí y ahora". Es decir, es muy importante separar los espacios y los momentos. No hay que trasladar los problemas del trabajo al hogar y viceversa. Lo ideal es que cuando el gerente general deja su trabajo entienda que en su casa no debe llevar los problemas diarios. Llevar las preocupaciones laborales al hogar causa problemas de comunicación con la pareja y los hijos. Y en sentido contrario, llevar los problemas del hogar al trabajo produce una baja en la productividad.
Esto no quiere decir que no se debe hablar del trabajo con la pareja, sino que en realidad se trata de compartir y no de hacer un monólogo. Supone un intercambio de ideas y opiniones.
Como conclusión, comprender los problemas, ponerse en el lugar de la pareja y, sobre todo, poder separar el trabajo de la familia para que cada uno tenga un lugar necesario son las claves para mejorar la relación familiar cuando se desempeña en un alto puesto en la empresa.
El trato con los otros
Estos son los consejos finales de Wagner:
- Dígalo derecho, o va a salir torcido.
- Viva el aquí y ahora. Termine con viejos sentimientos desagradables. Haga planes para el futuro en vez de preocuparse por él.
- Asuma la responsabilidad de sus pensamientos, sentimientos y procederes, pero de nadie más. Nadie puede hacer que usted sienta, piense o haga cosas, y viceversa. Hágase cargo de sus palabras.
- Prevea los resultados. Decida por adelantado qué desea lograr.
- Trate de percibir el "mapa del mundo" del otro. Sea comprensivo.
- Haga lo que crea conveniente y no se sobreadapte, por ejemplo, diciendo lo que usted cree que ellos quieren escuchar, o quedándose callado porque supone que la respuesta va a ser negativa.
- Esfuércese por lograr la excelencia, no la perfección. Cuando usted u otros hacen algo ineficaz, aprenda de la experiencia en lugar de descalificar o descalificarse.
- Recuerde que, cuando imita al otro de alguna manera (su energía, tono de lenguaje corporal, etc.), usted aumenta sus posibilidades de éxito.
- Exprese sus sentimientos cuando estén basados en situaciones del aquí y ahora.
- Póngase en contacto y exprese sus sentimientos verdaderos en lugar de pretender enmascararlos.




