
Maternidad: en algunos ámbitos genera cierta resistencia
Aunque hay compañías en las que el embarazo no es un impedimento para contratar o promover a una mujer, muchas miran con recelo a quienes esperan un hijo
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El ingreso en el mundo del trabajo supuso la conquista de un nuevo espacio para las mujeres, pero la victoria quedó a mitad de camino. Ellas ganan menos que los hombres; están poco representadas en los puestos directivos, y en ocasiones son discriminadas por ejercer un derecho fundamental, ser madres. Es que el embarazo es visto con recelo en la escena laboral.
"Si una mujer embarazada tiene complicaciones puede guardar reposo los nueve meses. Al reincorporarse, durante un año, puede salir antes por lactancia, pedir hasta seis meses de licencia sin goce de sueldo o renunciar percibiendo el 25% de la indemnización. Para evitarlo, la echan antes", explica Rosa Chinicz, abogada del Programa Asistir, del Ministerio de Trabajo.
Antes puede significar en plena contratación. Sin una ley nacional que lo impida muchos empleadores incluyen el test de embarazo en los exámenes preocupacionales.
"No existe la prohibición, pero si la mujer está embarazada y se comprueba que no fue contratada por ese motivo puede demandar al empleador por discriminación", explica Noemí Rial, secretaria de Trabajo.
La fuerza de la ley
Para cubrir el vacío legal, la provincia de San Juan acaba de promulgar la ley 7664, que excluye el test de embarazo de la rutina de los exámenes preocupacionales efectuados a mujeres que aspiren o estén en relación de dependencia pública o privada en esa provincia.
Desde 2001, la ley 554 otorga la misma protección a las empleadas del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "Recibíamos denuncias de que se hacía ese test y nos pareció que no tenía que ser legal. ¿Para qué puede servir esa averiguación si no es para discriminar?", dice Pimpi Colombo, impulsora de la ley en su labor como diputada de la ciudad de Buenos Aires y presidenta del Consejo Nacional de la Mujer.
Para Teodoro Sánchez de Bustamante, presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas de la Argentina, incluir este test en los exámenes preocupacionales sin consentimiento puede ser considerado una intromisión en la intimidad.
Según la ley 13.168 de violencia laboral de la provincia de Buenos Aires, cualquier conducta que atente contra la dignidad y cualquier tipo de discriminación por causa de embarazo se considera violencia.
"Nos llegó el caso de una trabajadora que se presentó para ocupar un puesto en el Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires estando embarazada y le dijeron que así no pasaba el preocupacional. Planteamos a las autoridades que confundir embarazo con enfermedad es discriminación. Al final la contrataron", explica María Gabriela Cacho, coordinadora del Area de Violencia Laboral de ATE Provincia de Buenos Aires y colaboradora de la Secretaría de Género de la CTA nacional.
Una vez empleada, la mujer recibe la protección del artículo 178 de la ley de Contrato de Trabajo, que establece que si es despedida dentro de los siete meses anteriores o posteriores a la fecha de parto, se presume que el despido responde a embarazo o maternidad salvo prueba en contrario.
Para hacer valer la ley la mujer debe notificar el embarazo de manera fehaciente, pero según Chinicz a veces no llegan a tiempo: "Recibimos denuncias de mujeres que cuentan a sus compañeras que están embarazadas y son despedidas antes de notificarlo. Les dan la indemnización común sin los beneficios del despido agravado, que significa trece sueldos más de indemnización".
A veces los empleadores no ven con agrado que las mujeres embarazadas falten por complicaciones de salud. El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) recibió varios casos por este tipo de despidos injustificados.
Una forma de protección
Pese a que la legislación nacional tiene fallas, todos coinciden en que se destaca en el mundo como una de las más protectoras de la mujer embarazada. Al respecto, Margarita Stolbizer, ex diputada nacional, advierte que la excesiva protección puede ser contraproducente y desalentar la contratación de las mujeres. Para resolver este tema impulsó una reforma de la ley de Contrato de Trabajo que, entre otras cosas, aumente la licencia para los padres y promueve que las empresas con más de cien empleados instalen un jardín maternal. Pero el dictamen, aprobado por la Comisión de Legislación del Trabajo, quedó sin tratamiento al renovarse recientemente la Cámara de Diputados.
La Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y Oportunidades entre Varones y Mujeres en el Mundo Laboral (CTIO) impulsa la creación de tickets para guarderías de todo el país y aboga por la concientización sobre las responsabilidades familiares compartidas.
"Si hubiera un criterio de solidaridad entre cónyuges, ellos podrían ayudarse para coordinar las actividades familiares. El 47% de la población trabajadora no está registrada, y la mayor parte son mujeres que no conocen sus derechos y aceptan condiciones leoninas para sostener a sus hijos", dice Olga Hammar, presidenta de la CTIO, y agrega: "Nos llegó una denuncia de una médica que asistió en el parto a una mujer desesperada. Ella trabajaba en un taller clandestino del Bajo Flores, donde también dormía, y si no se presentaba de inmediato corría el riesgo de perder su colchón y quedarse sin trabajo".
Ejemplos positivos
Petrobras Energía emerge como excepción al contratar a su nueva jefa de responsabilidad social estando embarazada. "En pleno proceso de entrevistas para ingresar en la empresa me enteré de que estaba embarazada. Lo primero que hice fue comunicarlo y la compañía me abrió las puertas. A mí me sorprendió, porque no son muchas las compañías que tienen este tipo de actitud donde lo que se valora es la capacidad de la persona sobre las circunstancias", dice Carina Cavallo, que dentro de tres meses dará a luz a Bautista.
Por su parte, BDO Becher no dudó en nombrar como gerentes de Auditoría a dos mujeres durante su licencia por maternidad. A Silvina Beziuk le anunciaron su ascenso en el tercer mes después de haber parido. "No estaba segura de ser elegida, ésta es una sociedad machista y los puestos altos son generalmente ocupados por hombres." Nancy García vivió la misma experiencia. "Ser ascendida mientras se está con licencia no es usual. Lo más corriente es que las empresas paguen menos a las mujeres o les reprochen faltar por cuidar a su bebe."
Es que los inconvenientes continúan cuando las flamantes madres se reintegran a sus tareas. Según Cacho: "Les asignan funciones de menor calificación o no les informan sus derechos. La problemática de género permea en todas las instituciones y crea subjetividades. La igualdad está en la Constitución, pero en la práctica aún cuesta verla".
Para asesorarse
- Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y Oportunidades entre Varones y Mujeres en el Mundo Laboral (CTIO). Av. Leandro N. Alem 638, 5° piso, Buenos Aires, 4310-5678/5525.
- Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). 25 de Mayo 145, 8° piso, Buenos Aires, 4346-1734.
- Programa Asistir / Ministerio de Trabajo. Brinda asesoramiento gratuito en casos laborales de Capital, 25 de Mayo 645, Buenos Aires, 4310-5786/5959.
- Consejo Nacional de la Mujer. Paseo Colón 275, 5° piso, Buenos Aires, 4342-9010.




