
Para llegar a la meta
AMBICION Por James Champy Norma-220 páginas-($ 42)
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En la vida muchas veces la ambición es el motor que pone en marcha la voluntad de llegar a las metas. Algunas personas se doblegan ante las dificultades, pero otras arremeten en contra de la adversidad, ganándoles al desánimo y la pesadumbre.
James Champy relata en Ambición la vida de muchos líderes que en los ámbitos gerenciales de las empresas, el ejército o la política llegaron a los máximos niveles luchando, pero siempre manteniendo firmes sus convicciones y principios.
El arco de la ambición
- Ver lo que otros no ven . Al principio sólo son sueños, pero las personas ambiciosas superan las limitaciones temporales y las transforman en realidad. Ven más allá de lo establecido y se lanzan a explorar lo nuevo, planteando posibilidades inimaginadas. Al principio, Einstein fue desestimado cuando estableció su teoría de la relatividad. Más tarde, su saber científico y personalidad ganaron el prestigio del mundo.
- No temer a los obstáculos. Los ambiciosos pueden reconocer dificultades, pero lejos de amedrentarse ante ellas las superan imponiéndoles su tesón e imaginación. Un pequeño comerciante de la India llamado Ambani vendía telas en un pequeño negocio. Cuando el poliéster desplazó al nylon vislumbró la posibilidad de un buen negocio y se lanzó a la importación de fibras sintéticas en su país con gran éxito.
- Preservar el camino. Las metas siempre son difíciles de alcanzar, pero no imposibles de conseguir. La ambición lleva a concentrarse en la consecución de los logros y perseverar siempre aunque las dificultades sean muchas. El caso de Nelson Mandela es emblemático. Encarcelado durante años por los impulsores del apartheid en Sudáfrica, organizó la resistencia desde la prisión. Sam Walton comenzó a vender por su cuenta en tiendas pequeñas de 5 y 10 centavos; después de unos años convirtió su negocio en Wal-Mart.
- Aprovechar el momento. Buscar las oportunidades antes de los demás y afianzarse trabajando arduamente forja las posibilidades de éxito. Al prever la necesidad de evitar la vecindad de Napoléón en las costas de los nacientes Estados Unidos, Jefferson aseguró la ciudad de Nueva Orleáns en la desembocadura del Mississippi, erigiéndola en futuro puntal de la economía y desarrollo norteamericanos.
Templanza
Ante los grandes riesgos la mayoría de los hombres de negocios se frenan para evitar males mayores. A veces, sin embargo son necesarios algunos genios creadores que arremetan contra viento y marea para establecer sus ideas, como el caso de los fundadores de Microsoft.
Los ideales y el pragmatismo deben equilibrarse para que el arco de la ambición lleve a sus mentores hacia las metas fijadas.
Los propósitos se guiarán por valores morales superiores al afán de lucro.
La ambición es una fuerza que impulsa el cambio y la innovación. Motorizando realizaciones y enalteciendo las buenas realizaciones que lleven a vencer el estancamiento y el inmovilismo generales.




