
Tras el secreto de las papas fritas
Empleados de McCain se fueron a formar al exterior
1 minuto de lectura'
Pese a la brecha existente en el cambio con la moneda extranjera, en la Argentina hablar por celulares made in China, calzar pantuflas fabricadas en Brasil o tomar té proveniente de Oriente continúan siendo prácticas habituales. Sin embargo, y justamente a raíz de la disparidad cambiaria, algunos productos extranjeros desaparecieron del mercado y otros tienden a ser sustituidos por manufacturas nacionales.
La decisión empresarial de reemplazar las compras en el exterior, en ciertas ocasiones demanda la habilitación de nuevos y amplios espacios, la instalación de moderna tecnología para los procesos productivos y la necesidad de capacitar al personal para que pueda timonear idóneamente sofisticados sistemas operativos.
Tal es el actual emprendimiento de McCain Argentina que en su establecimiento de Balcarce está construyendo una nueva planta para elaborar alimentos que hasta ahora importaba. "Teniendo el mercado regional de las papas noisettes asegurado con la importación, evaluamos si nos resultaba rentable y posible por costos hacer la producción para sustituirla. Y al ser positiva, decidimos hacer la apuesta", explica Claudio Ribero, gerente de Recursos Humanos de la compañía.
Así, en la etapa inicial del proyecto, un grupo de empleados visitó la cocina de los países desde donde se importaban los alimentos, para conocer el sistema de producción, que aquí comenzará a funcionar a partir de abril. "En una primera parte, las seis personas que manejarán el sistema operativo estuvieron en la planta de Estados Unidos para entrenarse en el proceso de fabricación de las papas smiles. Y en un segundo viaje a Bélgica, ese grupo, al que se incorporó otro operador, se capacitó en la producción de papas noisettes. En ambos casos, la formación fue fundamentalmente técnica: procesos productivos, mantenimiento de la nueva línea de fabricación y manejo de control de calidad", precisa Ribero.
Además, este grupo, conformado en su mayoría por supervisores, será el encargado de entrenar, en Balcarce, al personal implicado en la producción. "Es una línea de elaboración que no demanda una gran incorporación de gente, pero sí personas capacitadas que puedan manejar muy bien las variables de todo el proceso operativo", advierte el gerente.
Tras la permanencia de diez días en cada uno de esos países, además de los conocimientos técnicos, los viajeros también trajeron otras impresiones en las valijas. "Es que para varios de ellos fue el primer viaje al exterior", concluye Ribero.





