
En mayo se dio el máximo de pobreza desde 1991
En el área metropolitana, los pobres son el 27% de la población y los indigentes el 7,4 por ciento.
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En la Capital Federal y el Gran Buenos Aires se alcanzó en mayo último el índice de pobreza y de indigencia más alto desde 1991, según un estudio que realizó la consultora Equis, con los datos del Indec.
En mayo de 1991, la pobreza en el área metropolitana era del 28,8% de la población total. Con la convertibilidad, la curva logró bajar al 16,1% en mayo de 1994 para retomar la línea ascendente. El pico máximo se alcanzó en mayo último, con el 27% de la población bajo la línea de pobreza (unos 3,2 millones de personas) y 7,4% por debajo de la de indigencia (casi 900.000 individuos).
Esta tendencia fue confirmada por la propia Secretaría de Programación Económica, que anunció que en el último año en el área metropolitana se registraron 300.000 pobres más que en mayo de 1998. Estos números rescatan un debate que se suscitó en junio pasado, cuando el Gobierno enfrentó un preinforme del Banco Mundial (que más tarde esa misma entidad minimizó) en el que se señalaba que en la Argentina los pobres habían crecido en 4,1 millones entre los años 1994 y 1998, mientras que el número de indigentes había aumentado un millón y medio en ese mismo lapso. Según el organismo internacional, en la Argentina el año último había un total de 13,4 millones de pobres.
La línea de indigencia para un hogar tipo se ubica en los $ 280, mientras que el de pobreza alcanza los $ 495 por mes.
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Para Artemio López, el responsable de la consultora Equis, a la situación de pobreza hay que sumarles otros dos fenómenos: la caída salarial y el aumento de la desocupación. "Espero que a nadie se le ocurra una salida brusca de la convertibilidad, ya que una depreciación de la moneda llevaría a una situación difícil de superar", dijo a La Nación .
López advirtió que el escenario podría empeorar en la próxima medición. "Hay 1.143.000 residentes de la Capital Federal y el GBA, que frente a una mínima modificación de los ingresos se ubicaría por debajo de la línea de pobreza", agregó.
"Es claro que hay una tendencia hacia el incremento de la pobreza, sin embargo, en términos absolutos, ésta no es tan alta como señala la encuesta del Indec, ya que este índice mide mal el nivel de ingresos. Hay mucha subdeclaración de los ingresos", explicó el especialista Ernesto Kritz. Por esta misma óptica se inclina la economista Silvia Montoya. "Si se contrasta la información de ingresos con las cuentas nacionales se observa una subdeclaración que es constante en todos los niveles sociales. Hay que pensar en multiplicar la suma declarada por diez u once veces".
Un estudio de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) señala que el ingreso promedio en los estratos más altos es un 172% superior del declarado, mientras que esta proporción se reduce al 64% en los sectores de menores ingresos.
"Lo que se puede afirmar es que cada vez es más desigual la distribución del ingreso", afirmó Kritz, y agregó que, "paralelamente a este aumento de pobreza, hay un alza del desempleo y en especial de la proporción de jefes de familia sin empleo. En la convertibilidad se triplicó el número de jefes de familia desempleados y esto significa que el hogar pierde el 70% de sus ingresos."
"No negamos la existencia de pobres y de los indigentes, pero es menor a la que se recibió en 1989. Desde la secretaría atendemos a 3 millones de personas con un presupuesto de 140 millones de pesos al año", indicó el secretario de esa área, José Figueroa.






