
Enron se fue de la Argentina
Vendió una central eléctrica
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La compañía norteamericana Enron completó su salida del mercado argentino mediante la venta de su central térmica Modesto Maranzana, de la ciudad Río Cuarto, Córdoba.
El comprador es el grupo rosarino Albanesi, que pagó US$ 8 millones para quedarse con el 100% de las acciones de la generadora eléctrica. Los nuevos dueños además anunciaron que invertirán US$ 30 millones para triplicar la actual capacidad de producción (70 Mw) y la construcción de un gasoducto de 35 kilómetros que unirá la central con las instalaciones de Transportadora Gas del Norte (TGN).
Albanesi no es un jugador nuevo en el negocio energético. El grupo de origen rosarino ya era dueño de la central térmica Piedrabuena, ubicada en Bahía Blanca, y en la actualidad es el mayor comercializador de gas de la Argentina.
La central Modesto Maranzana fue construida en 1995 por el grupo alimentario Arcor, que seis años después se la vendió a Enron. Después del escándalo que envolvió a la casa matriz de la empresa norteamericana, la compañía decidió desprenderse de todos sus activos en la región. En el caso de la generadora cordobesa, la venta se terminó de cerrar a través de Prisma Energy, una de las firmas emergentes tras la reorganización de Enron, y debió ser autorizada por el juez norteamericano que entiende en el proceso de quiebra de la compañía.
"Las negociaciones las habíamos iniciado en 2001 y poco después las tuvimos que suspender por las crisis del país y de Enron, hasta que las retomamos hace unos meses", explicó Armando Losón, presidente del grupo local.
Albanesi nació en 1929 como una empresa de ingeniería y en la actualidad está en manos de los descendientes de los fundadores. El grupo cuenta con intereses diversificados en los negocios de gas, energía eléctrica, petróleo y bodegas. Fuera del país, es dueño de la operadora petrolera Petrocoral, que está radicada en Venezuela. Para 2005 proyecta alcanzar una facturación de $ 540 millones.
El traspaso de la central térmica cordobesa es un ejemplo más del proceso de renacionalización de compañías que comenzó a vivir la economía argentina tras la salida del plan de convertibilidad. Sólo en el caso del negocio energético, en los últimos tres años se concretaron varias de estas operaciones, como la de la distribuidora GasNea, que pertenecía a Gaz France y fue adquirida por la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza, o la de Transener, que pasó del grupo inglés National Grid a un grupo inversor encabezado por el empresario local Marcelo Mindlin.
La última venta en ese sentido fue la de la generadora Turbine Power, que hace apenas unas semanas fue adquirida por los empresarios argentinos Carlos Oliva Funes y Rodolfo Costantini, de manos de tres fondos de inversión norteamericanos.






