
Ernesto Ruete Güemes: “Las empresas necesitan otro tipo de liderazgo”
Después de 34 años en el IAE, donde ocupó distintos cargos y forjó una amplia red de contactos, el directivo se sumó a la consultora de búsqueda ejecutiva Stanton Chase Argentina; por qué dice que Scaloni deja una lección para el management actual
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Luego de una trayectoria de 34 años ligada a IAE Business School, donde entre otras funciones ocupó la dirección Comercial, coordinó la red de más de 20.000 exalumnos e impulsó el programa Socios en el Directorio para la formación de los CEO, Ernesto Ruete Güemes decidió dar un giro: se sumó a la oficina local de la consultora Stanton Chase, que acaba de retornar a la Argentina a través de la incorporación a su red de la firma de headhunting Glue Executive Search.
Ruete actuará en Stanton Chase Argentina y Uruguay como asesor del board, conducido por los fundadores de Glue, los cazatalentos Daniel Iriarte y Ezequiel Palacios. Ruete conoce a Iriarte de su paso por el IAE y fue este último quien lo invitó a integrar la consultora.
“Lo que hice toda la vida fue juntar puntas, algo que me apasiona”, señala Ruete sobre su experiencia ligada al IAE y el activo que le dio conocer a tantos ejecutivos y empresarios. Eso que realizó de manera informal durante mucho tiempo por la confianza que logró generar entre la comunidad directiva –“que me llamen para ver si conozco a una persona para un puesto determinado”, recuerda- lo hará ahora dentro de Stanton Chase, donde volcará su conocimiento del mercado a las búsquedas ejecutivas.
“Me parece importante que Stanton Chase haya venido a la Argentina. Muestra que algo está pasando. Están llegando inversiones y hay que profesionalizarse para dirigir compañías que tienen que competir con el mundo”, analiza Ruete. Sobre las claves de las búsquedas ejecutivas en sí, afirma que no solo hay que centrarse en las competencias técnicas y profesionales de un candidato, sino también en el feeling con la cultura de la compañía. Si no hay conexión con el estilo y la manera de trabajar de una firma, el profesional puede fracasar por más que sea un talento individual, advierte.
El comentario le da el pie para recalcar la importancia de la conformación de los equipos, una necesidad de todo momento que se acentúa en los tiempos actuales, subraya.
– ¿Qué tipo de perfiles está demandando el mercado hoy?
– Una búsqueda para un momento donde predomina lo financiero por la inflación es distinta de una búsqueda para hoy, cuando lo importante es competir con el mundo. Segundo: el Mundial nos dio una lección. ¿Qué hizo [el director técnico de la selección Lionel] Scaloni? Un equipo. Es totalmente diferente un grupo de gente a un equipo. Eso es lo que viene en el mundo. Si no trabajamos como equipo, somos individuos, que pueden ser muy buenos haciendo lo que tienen que hacer. Pero a un equipo compacto, que se lleva bien, que tiene feeling, hay que ganarle, ¿eh? Se empieza a buscar eso. Ya no el financiero o el marketinero espectacular, sino el equipo donde se complementan unos con otros.
– ¿Y qué pasa con los líderes en ese contexto?
– El liderazgo es mucho más emocional. Lo importante es que el equipo confíe en uno. Un líder debe dirigir a los que saben y admitir que no conoce todo, está para potenciar y complementar la gestión de todos.
– Por su experiencia y lo que ha visto del contacto con tantos ejecutivos, ¿cómo se conforma un buen equipo?
– Diría que la primera clave es el líder. Si no logra que la gente se comprometa y le guste lo que hace, por más que tenga 10 monstruos, no funciona. Lo que funciona es la cohesión, y esa es la responsabilidad del líder. Hay que saber escuchar, motivar, defender al equipo frente a un error. Un líder debe tener humildad. Tiene que saber que los éxitos siempre son éxito del equipo, y los fracasos son responsabilidad de él. En definitiva, un líder hoy es un director de orquesta: tiene que dirigir a los mejores en cada uno de los instrumentos. Tal vez él no toca uno de esos instrumentos, o no lo toca tan bien, pero tiene que lograr que suene lo mejor.
– ¿Las empresas están buscando ese tipo de liderazgo?
– Hay de todo. Algunas lo empiezan a buscar y otras todavía no. Pero creo que van a ganar en definitiva las empresas que lo busquen. El equipo es la clave siempre, si vas a competir en el mundo y si hay un caos.
– ¿Cuesta más encontrar ejecutivos con habilidades blandas como las que menciona?
– Creo que el tema está avanzando, pero muy lentamente. Los argentinos estamos acostumbrados al éxito individual. Por eso hay tantos casos de ejecutivos que se van del país y triunfan en el exterior. Pero hago hincapié en el equipo y en el ejemplo de Scaloni. No estamos acostumbrados al líder humilde en la Argentina. Pienso también en el ejemplo del fundador del IAE, José Luis Gómez López Egea, que entra pidiendo permiso al lugar que él mismo impulsó. Me parece que va por ese lado lo que viene en el mundo. ¿Está evolucionado la Argentina en eso? Creo que sí, pero lentamente. Falta un rato.
– ¿Qué desafíos enfrentan las empresas en medio de la transformación que atraviesa la economía argentina?
– El principal desafío es tener que competir con el mundo para el que no estaba acostumbrado a hacerlo. Ya no existe quien te salva si te va mal. Eso obliga a profesionalizarse como hacen los demás. Hay sectores que están reaccionando más rápido y otros que advierten que se les viene la competencia y deben hacer algo. Necesitan ejecutivos que los ayuden a transformarse para esa competencia global.



