
Evasión en carnes: detienen al titular del grupo Guerra
Los dueños del frigorífico de Mar del Plata están acusados de fraude fiscal por 80 millones de pesos
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El grupo Guerra, considerado por la DGI como el mayor evasor en carnes conocido hasta el momento, sufrió ayer un duro golpe con la detención de Roque Guerra, su titular junto con su hermano Domingo, que se encuentra prófugo y con pedido de captura.
El juez federal Jorge Urso había dictado los pedidos de captura de los Guerra y de Raúl Elías, detenido junto con Roque, y de Daniel Luca, Alejandro Biagini y Juan Carlos López, estos últimos empleados del grupo empresario de Mar del Plata y que también están prófugos.
Entre los delitos que se le imputan a los Guerra se cuenta una defraudación al Estado por evasión fiscal por encima de los 80 millones de pesos. Esta cifra supera el monto que se le imputa a Alberto Samid, otro empresario de la carne actualmente procesado por el mismo delito en el juzgado federal del doctor Carlos Liporaci.
Además de la defraudación fiscal, el grupo Guerra está acusado de faenar hacienda en negro y robada, de falsificación de documento público y asociación ilícita calificada.
Según se informó, tanto Roque Guerra como Raúl Elías serán trasladados hoy a esta Capital para ser indagados por el juez Urso, mientras se intenta ubicar a los restantes prófugos. Hay otras 20 personas imputadas en la causa y su captura será ordenada en los próximos días.
Por la misma investigación se encuentra detenido en Mar del Plata, por falso testimonio, Roberto Atena, alias "Diente largo".
Tras una acusación de la DGI, la Justicia venía siguiendo desde hace un año y medio la actividad de este poderoso grupo de la costa. La denuncia contra los Guerra, que llegaron a faenar 1000 cabezas diarias, fue realizada por la DGI en septiembre de 1996, un mes después de presentar la de Alberto Samid.
Su principal frigorífico, Sur Marplatense, está clausurado desde hace nueve meses por irregularidades administrativas. Otra firma de los Guerra, Vadelia SA, ubicada en Miramar (provincia de Buenos Aires), está sospechada por la misma causa.
Por otra parte, en un amplio operativo la DGI clausuró ayer 57 locales comerciales en esta Capital por violación de los normas de facturación. Además de la multas, los comerciantes no podrán abrir sus negocios durante 3 a 5 días.
Roque Guerra ya está preso por evasión
Ordenaron la captura de su hermano Domingo y de numerosos empleados de la firma; la Justicia acusa al grupo de evadir más de 80 millones de dólares
Dos de los seis cabecillas del Grupo Guerra, dedicado al negocio de la carne, ya están en prisión. Ayer, a plena mañana, Roque Guerra y Raúl Elías, este último contador de las empresas de la familia marplatense, fueron arrestados sin oponer resistencia en la ciudad balnearia y fueron trasladados a la delegación policial local por el presunto delito de defraudación a Rentas por una suma que superaría los 80 millones de dólares.
Con esta cifra, los Guerra pasaron a ser los principales evasores en carnes del país, superando el caso de Alberto Samid, también procesado por este delito por la suma de 70 millones.
Hasta el cierre de esta edición estaba prófugo Domingo Guerra, hermano de Roque, que como Daniel Luca, Juan C. López y Alejandro Biagini, todos estos empleados de los Guerra, tienen un pedido de captura del juez federal Jorge Urso.
El grupo Guerra es uno de los más poderosos en la zona costera en la faena de carne vacuna. Uno de sus frigoríficos más importantes, Sur Marplatense, está clausurado desde julio del año último por irregularidades y actualmente se está investigando el de Miramar, Vadelia, en una pericia que está realizando la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario.
Cerca de 30 imputados
La causa iniciada a los Guerra no se agota en los seis cabecillas ya implicados. Hay otros 20 imputados como miembros de la organización, cuya capturas se irán solicitando de a poco, según se informó en el juzgado número 8, a cargo del juez Urso.
Además de defraudación al Estado, al grupo se lo acusa por el delito de infracción penal tributaria, previsional e impositiva, falsificación de instrumento público y asociación ilícita calificada.
Según fuentes judiciales, el juez Urso tiene suficientes pruebas como para culpar tanto a los Guerra, que llegaron a faenar hasta 1000 cabezas diarias, como a su gente, por la evasión y faena en negro así como hacienda robada. "No pagaban ni el peaje", aseguraron en el juzgado.
Hoy, Roque Guerra y Raúl Elías serán trasladados a Buenos Aires y alojados en una penitenciaría. En las próximas 24 horas serán indagados por el juez Urso, quien tendrá 10 días para definir la situación de los procesados.
Lo mismo corresponde para el resto de los imputados, una vez que sean capturados.
Un causa nada fácil
Para el juez Urso, la semana anterior fue clave para darle una definición a la causa iniciada en septiembre de 1996 por una denuncia de la Dirección General Impositiva (DGI).
Justamente en el informe técnico de los Guerra, que llegó al juzgado de Urso firmado por Carlos Silvani, se asegura que la evasión del grupo es superior a los 80 millones de dólares.
Pero para llegar al procesamiento y pedido de captura, el doctor Urso se trasladó a Mar del Plata, donde realizó una enorme cantidad de diligencias, con el aliento de los Guerra en la nuca, aunque fuentes judiciales dijeron que nunca fueron presionados.
"Sabíamos que los Guerra sabían exactamente todos nuestros pasos. Donde íbamos había alguien de ellos vigilándonos y por escuchas telefónicas que tenemos sabíamos que conocían todo lo que íbamos a realizar", recordó Urso de su viaje a Mar del Plata.
Silencio riguroso
Urso dijo que ésa fue una "valiosísima" experiencia para acumular pruebas. Inclusive procesó por falso testimonio a Roberto Atena, apodado Diente Largo, quien negó conocer a los Guerra. Pero existían suficientes pruebas de que, no solamente los conocía, sino que era uno de sus importantes encargados de compra.
Una de las claves de Urso para que el procedimiento de la semana anterior tuviera éxito fue el hermetismo con el que se desarrolló cada actividad, dijeron fuentes del juzgado.
La orden del juez para la gente de Mar del Plata fue "no hablar" y se cumplió a rajatabla. Ni aun con Roque Guerra en la cárcel, los oficiales de la policía confirmaban esa última novedad.
"El juez tiró la bola de que le había ido mal porque nos convenía, pero la verdad es que nos fue bárbaro", dijo una fuente del juzgado.
Hasta el momento se realizaron 46 allanamientos en Buenos Aires, La Plata, Miramar y Mar del Plata, donde están ubicados las oficinas y los frigoríficos de los Guerra y se recogió información valiosa.
Dos casos ejemplares
Felipe Solá, secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, calificó tanto al grupo Guerra, como a Alberto Samid, como "los dos casos más evidentes e impunes de evasión. Habría que averiguar quién permitió que esta gente evada durante tanto tiempo con amparo de la Justicia".
El funcionario luego citó a los jueces Julio Carlos Speroni y Alberto Santamarina como los que amparaban a los Guerra y a Samid, "porque impidieron tanto a nosotros como a la DGI que actuáramos sobre esos grupos".
Solá aclaró también que hay muchísimos casos de evasión en la Justicia, pero como es un delito excarcelable no se conoce mucho sobre esos procedimientos.




