
Expropian una autopartista y piden que Scioli lo frene
La Legislatura aprobó la cesión de la planta de RBI a una cooperativa de empleados; los dueños reclaman el veto
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LA PLATA.- La Legislatura bonaerense expropió una fábrica de autopartes en el distrito de San Martín y cedió todo su activo industrial, maquinarias e instalaciones a una cooperativa administrada por ex trabajadores que habían denunciado el vaciamiento de esa planta.
La sanción de la norma fue duramente cuestionada por quienes hasta ahora estaban al frente de la fábrica Río Bravo Industrial (RBI, que funciona en las instalaciones de la ex Bosch); los ejecutivos sostuvieron que todo se trató de un artilugio de los trabajadores para quedarse con la empresa. "La fábrica nunca estuvo cerrada. Nosotros bajamos la producción simplemente por la crisis de 2009. Fue un año difícil. Queríamos retomar la actividad, pero no podemos hacerlo porque se encuentra usurpada y ahora la Legislatura bonaerense la declaró de utilidad pública y dispuso la expropiación", dijo a LA NACION Pablo Rojo, uno de los socios propietarios de RBI.
Según Rojo, ex presidente del Banco Hipotecario durante la presidencia de Carlos Menem, en ninguna oportunidad la empresa presentó quiebra o se llamó a concurso de acreedores, como para que pudiera haber algún motivo de expropiación. "No entendemos la actitud de los legisladores, que ni siquiera nos convocaron para saber nuestra opinión y darnos un espacio para defendernos", dijo el accionista.
Y agregó: "Si esto prospera, significa que en la Argentina no se respetan los derechos civiles. Estamos esperando que el gobernador [Daniel Scioli] vete la norma. Si no lo hace, iremos a la Justicia a plantear la inconstitucionalidad de la ley y haremos un juicio por daños a la provincia, que va a perder y le costará millones. Lo que está pasando es absurdo, un disparate: en Venezuela los procesos de expropiación son más prolijos que acá".
Rojo no imaginó que la expropiación prosperaría, dado que uno de los socios de la empresa, Marcelo Lenarduzzi, había hablado con el vicegobernador, Gabriel Mariotto, y éste le había dicho que se quedara tranquilo, "que no iba a pasar nada", recordó el ejecutivo. Un vocero de Mariotto dijo a LA NACION que "no tiene registro de ningún pedido formal por parte de la empresa".
Oscar Negrelli, diputado de ARI y autor del proyecto, dijo que aún no está acreditada la pertenencia de la planta a RBI. "No es la primera vez que se expropia una fábrica. En la Legislatura hay antecedentes. Rojo en ningún momento pudo acreditar con documentos fehacientes que es uno de los propietarios del predio. Ni siquiera se acercó a alguna de las comisiones cuando se comenzó a tratar el tema", dijo el legislador.
"La planta perteneció a la empresa Bosch -continuó Negrelli-. Estaba paralizada y los empleados hace casi un año que no cobraban. La idea que tenían los presuntos propietarios era liquidar la instalación. Se pudo comprobar que RBI quería hacer un vaciamiento de la planta. Por eso se decidió expropiarla y dejarla en manos de una cooperativa que la reactivará."
Rojo replicó: "Es absurdo. ¿Cómo no vamos a tener el título de propiedad? Si ellos mismos dicen que Bosch la vendió. Son chicanas". La empresa alemana vendió la planta a RBI en 2009, cuando decidió trasladar toda su actividad a Brasil.
En la fábrica de autopartes, situada en la Calle 34 Julio Godoy 4358, de la localidad Bernardo de Monteagudo, en el partido de San Martín, los delegados de los trabajadores celebraron la expropiación. Pero otro grupo no está tan conforme; sostiene que el problema con la expropiación es que no podrán cobrar lo que la empresa les debe.
"En diciembre de 2011 fue la última vez que la planta estuvo en funcionamiento. Éramos 100 trabajadores. Después se paralizó todo. No hubo telegramas de despidos ni jefes ni noticias de los dueños. Lo peor es que se suspendió el pago de los sueldos sin ningún motivo, ya que nunca abandonamos los puestos de trabajo. Hasta ahora, calculamos que RBI nos debe unos $ 80.000 por empleado, ya que por entonces teníamos sueldos de entre 5000 y 6000 pesos", dijo Rodrigo Salimei.
Rojo reconoció la existencia de la deuda y explicó: "Sabemos que se les debe a los trabajadores, pero no pudimos pagar porque usurparon la fábrica. No nos dejan reactivar la producción, con lo que podríamos pagar las deudas. La planta puede producir autopartes por 2,5 millones de pesos mensuales".
La empresa de autopartes Bosch se instaló en el país en 1995. En la planta se llegaron a mecanizar anualmente 7,5 millones de piezas de aluminio, aprovechando dos ventajas comparativas con respecto a Brasil: calidad y precio del aluminio argentino.
Visiones encontradas
- "La fábrica nunca estuvo cerrada. Si esto prospera, significa que en la Argentina no se respetan los derechos civiles"
Pablo Rojo - Director de RBI - "La planta estaba parada y hace un año que los empleados no cobran. Por eso se decidió expropiar"
Oscar Negrelli - Diputado autor del proyecto




