Hay que volver a la función fundamental del Banco Central: eliminar la inflación
Debido a los gobiernos populistas que hubo a partir de 2002, el déficit fiscal se volvió inmanejable, lo que requería mucha mayor emisión para financiar dicho déficit y se agregaron objetivos múltiples al BCRA
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El desorden mayor de la economía argentina se alcanzó en el mes de julio de 1989 con una inflación de 196,6% en ese mes. La causa de este desorden supremo fue el gasto público descontrolado, financiado por emisión de dinero espuria del Banco Central (BCRA). El déficit fiscal, incluyendo el Tesoro, el BCRA y las empresas del Estado, había sido enorme ese año.
La Carta Orgánica vigente desde el gobierno militar de 1972, establecía muchas funciones para la carta orgánica del BCRA:
¿Cuáles eran las funciones de la entidad monetaria, según el gobierno militar (1972) vigente hasta 1989?
1. Políticas establecidas por el gobierno nacional.
2. La estabilidad monetaria.
3. La estabilidad financiera y estabilidad externa.
4. El empleo.
5. El desarrollo económico con estabilidad fiscal.
Para entender aquel rol del BCRA se usó la figura el equivalente al Tesorero de una compañía cuyo objetivo fuera el de lograr la liquidez necesaria para cumplir con los pagos coordinando con los cobros de esa empresa y tomar las medidas por adelantado, como ser préstamos en casos necesarios.
Lo que no puede pedírsele al Tesorero de una empresa es que sea también el director de Ventas (mayor desarrollo), jefe de Personal (mantener el empleo), director de Relaciones Institucionales (atender las emergencias) y de Exportaciones (lograr las exportaciones necesarias para sostener el equilibrio del sector externo). A nadie se le ocurriría darle todas estas funciones a una sola persona dentro de una empresa. Bueno esto ocurrió con la Carta Orgánica del BCRA de 1972, según el gobierno militar de aquella época.
Espantados por la hiperinflación, se concluyó que se requería equilibrio fiscal como premisa básica, pero si había algún déficit, el mismo tendría que ser financiado por reservas anticiclicas, que no existían, por lo cual se debería apelar a otras medidas. Sin embargo, el BCRA debía tener un solo objetivo, que era el de “mantener la estabilidad de la moneda” a lo largo de los años, lo que quedó establecido en la Ley de Emergencia Económica de 1989, aunque por el tiempo y los ajustes sucesivos que requiere un plan de estabilización no se cumplieron en los primeros años.
Funciones del BCRA, según la Ley de Emergencia de 1989 y sucesoras:
1.El objetivo del Banco Central es mantener el valor de la moneda.
Este objetivo único se escribió en un enorme cartel que se ubicó en el hall de entrada del BCRA. Este era el único objetivo y, aunque no se pudiera cumplir por los ajustes que requirió el programa del 89, como por ejemplo, el Plan Bonex, el objetivo se mantuvo constante.
En los primeros años de la década del 90 se aplicaron estos lineamientos, aunque no pudieron cumplirse por las dificultades que enfrentan los planes de estabilización. Al terminar la vigencia de la Ley de Emergencia Económica de 1989, se reemplazo en 1992 el contenido de la misma por una Carta Orgánica con los mismos lineamientos, aunque con mayor detalle.
Debido a los gobiernos populistas que hubo a partir de 2002, el déficit fiscal se volvió inmanejable, lo que requería mucha mayor emisión para financiar dicho déficit y se agregaron objetivos múltiples al BCRA:
Funciones del BCRA, según Carta Orgánica de 2012
1.Regular la cantidad de dinero
2.Regular las tasas de interés y regular y orientar el crédito.
3.Actuar como agente financiero del Estado Nacional.
4.Ejecutar la política cambiaria según Congreso.
5.Proteger los derechos de los usuarios servicios financieros.
Estas nuevas funciones del BCRA se pusieron también en un enorme cartel, en el hall de entrada de la entidad. Asimismo se retiró el cartel previo que establecía que la función central era mantener el valor de la moneda.
El problema central fue que el gasto público en el populismo fue enorme y el déficit fiscal correspondiente también lo fue, por lo que, después de apelar al incremento de impuestos y al aumento de la deuda pública, se requirió la asistencia del BCRA para financiarlo.
El gobierno que tomó el poder el 10 de diciembre de 2023 ya está resolviendo una gran cantidad de problemas como este.
El cartel que tiene ahora el BCRA en su hall de entrada al 30 de marzo de este año es el siguiente:
“El Banco Central de la República Argentina tiene por finalidad promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Carta orgánica del BCRA”.
Aunque el cartel está para ser visto, el encargado de controlar ese hall del BCRA no permite sacar fotos a nadie, así que se necesitó tomar nota luego de que alguien tomara una foto la calle, frente a la entidad monetaria.
Para que el país funcione bien a lo largo del tiempo, nada de lo que es incorrecto debe perdurar. Los límites del financiamiento monetario del déficit fiscal es uno de los importantes temas a resolver y además hay que volver a la función básica del BCRA, que es la mantener el valor de la moneda a lo largo del tiempo, es decir, eliminar la inflación.
Parece que el gobierno actual de Javier Milei, Luis Caputo y de Santiago Bausili, quieren arreglar este problema. Esperemos que así sea.
Hemos tenido una inflación del 31% en 2025, de enero a diciembre de ese año y de alrededor de la misma cifra de para 2026. Para 2027 estimamos una inflación de 17% entre enero y diciembre de ese año. Seguramente la realidad indica que estaremos cerca de esas cifras. Esperemos que la actual gestión pueda completar lo quedo pendiente de las reformas del 89 y 90, y retomar nuestra importancia en el mundo. Es fundamental no tener inflación para tener un crecimiento económico sostenido.
Orlando J. Ferreres es graduado en Economía en la Universidad de Buenos Aires y en 1989 ocupó la Secretaría de Coordinación y Programación Económica en el Ministerio de Economía de la Nación.
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