
Heladeras: la eficiencia le gana al precio
El aumento de tarifas eléctricas hace que los clientes elijan electrodomésticos que gasten menos energía
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El aumento de las tarifas de electricidad no sólo se hace sentir en el bolsillo de los usuarios, sino también en la elección de electrodomésticos: a la hora de optar por distintos modelos, los consumidores se inclinan por aquellos que prometen un menor consumo de energía, aún a costa de pagar un precio de compra más alto. Un ejemplo, es el mercado de heladeras. En 2011 los modelos de menor consumo (identificados con las letras A, A+, A++) representaban 16,7% del mercado, mientras que en la actualidad el share de este tipo de artículos alcanza un 72,2%.
El dato surge de un relevamiento efectuado por la consultora especializada GfK. "La oferta viene en constante crecimiento y, dado el aumento en las facturas de luz, es probable que se impulsen y se incrementen más aún las ventas de electrodomésticos que ahorran energía", señala Sofía Piperno, analista comercial de GfK Retail and Technology Argentina.
Existe una ley de 2007 por la cual la Secretaría de Energía dictaba ciertas normas a las que paulatinamente se tenía que adaptar la industria. "Estas normas afectaron el mercado de electrodomésticos. En definitiva, donde más incidencia hubo fue en las heladeras, los acondicionadores de aire y también los lavarropas. Por ejemplo, desde abril de 2015, todos los aires que se comercializan tienen que ser de eficiencia A", explica Eduardo Echevarría, gerente de GfK.
Hasta hace unos meses no se le prestaba atención a esta normativa, debido a que las tarifas eléctricas eran muy bajas. La industria ya estaba adaptada, pero el consumidor no veía la eficiencia energética como una variable que lo alentara a gastar un poco más para ahorrar energía. "Pero desde que se aumentaron las tarifas, esto comenzó a darse vuelta y un efecto más claro en la decisión del consumidor se va a ver a fin de año", dice Echevarría.
Federico González Iturbe, director comercial de Garbarino, también destaca el cambio en la demanda. "La búsqueda de mayor eficiencia nos llevó a aumentar nuestra perspectiva de fabricación de estos productos en las plantas. En nuestro caso aplicamos la tecnología «inverter» (un mecanismo que regula el voltaje y la corriente del equipo) en aire acondicionado", cuenta el ejecutivo.
En acondicionadores de aire, en tanto, según informa GfK, 81% de las ventas corresponden a equipos de alta eficiencia, tal como requiere la normativa vigente. "Sólo 19% fueron de equipos de clase B, y esas ventas se realizaron en los primeros meses de 2015", comenta Echevarría.
En estos aparatos, las resoluciones de la Secretaría de Energía Nº 814/2013 y Nº 228/2014 establecieron nuevos estándares mínimos de eficiencia energética para la comercialización de equipos AA menores de 7 kW de capacidad de refrigeración. Todas ellas comenzaron a ser obligatorias a partir del 1° de abril de 2015.
Alejandro Taszna, director comercial de Frávega, dice que hay muchas más consultas en el punto de venta sobre cuánto consume el electrodoméstico. "No hay ningún producto que vendamos por debajo de A+", afirma. "En relación con el resto de los productos, gana claramente terreno aquel que tiene alta eficiencia energética", agrega.
Taszna opina que con el correr de los meses se va a acentuar cada vez más esta tendencia del consumidor a optar por aparatos con mayor eficiencia energética, aun a costa de pagar un precio más alto por ello.
En lavarropas, en tanto, la tendencia no es tan clara, dado que la reglamentación es menos exigente que en el caso de heladeras y acondicionadores de aire. "Pese a eso, la tendencia muestra que se compran más lavarropas de alta eficiencia, tanto energética como de uso del agua", explican en GfK.
Alejandro Toscano, institutional relations manager de Whirlpool Latin America, dice que tienen heladeras que consumen el 50% de energía que consumían hace 10 años. "Creo que la demanda de electrodomésticos más eficientes es una tendencia global que ahora se está viendo en la Argentina", explica el ejecutivo. "Para nosotros hoy más que nunca los productos con mayor eficiencia energética son más buscados", agrega.
Fabricación y precios
Según relata Toscano, esta tendencia ha hecho que desde las propias fábricas se haya buscado aumentar la producción de este tipo de electrodomésticos, dejando de lado aquellos que no son tan eficientes.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que la diferencia de precios entre un producto con alta eficiencia energética y otro normal no es menor. En heladeras, los modelos que más se diferencian en precios son los "A+" y "A++": para los "A+", el precio se ubica un 219% por encima del precio promedio; en el caso de los modelos "A++", la brecha alcanza el 291%, casi cuatro veces más alto que el promedio.
En los casos en los que todavía no hay una medición exacta es en hornos eléctricos, microondas y planchas, productos que requieren un gran consumo de energía en el hogar, pero que, a diferencia de la heladera, no están todo el tiempo en funcionamiento.
Como pasó en su momento con el recambio de bombitas (en una primera etapa de quita de subsidios, hace cuatro años), ahora los consumidores también están atentos para comprar electrodomésticos que no supongan un dolor de cabeza al recibir la factura de la luz.
El impacto en el bolsillo
- En heladeras, en 2011, el tipo de consumo más ahorrativo (A, A+ y A++) representaba el 16,7% del mercado, mientras que en la actualidad la participación trepó al 72%
- En acondicionadores de aire, el 81% de las ventas corresponde a equipos de alta eficiencia, tal como exige la normativa vigente
- En heladeras, los modelos que más se diferencian en precios son los "A+" y "A++": para los "A+", el precio se ubica un 219% por encima del promedio; en el caso de los modelos "A++", la brecha alcanza el 291%, casi cuatro veces más alto que el promedio




