
Inglaterra quiere volver al transporte argentino
Empresas británicas buscan proveer de tecnología a las concesionarias de trenes y operar líneas de colectivos
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La ex actriz y secretaria de Transporte del Reino Unido, Glenda Jackson, ratificó ayer el interés de empresas de su país por invertir en el sector transportista de la Argentina, a la vez que anunció que en octubre habrá una sexta frecuencia semanal de British Airways entre Londres y Buenos Aires.
El secretario de Transporte, Armando Canosa, aseguró que la delegación inglesa está interesada en operar líneas de transporte automotor, en el futuro sistema de transporte multimodal y desea participar de la construcción de la línea H de subterráneos, que unirá las trazas existentes pasando por debajo de la avenida Pueyrredón.
Ayer por la tarde la delegación se reunió con el directorio de Metropolitanos, y fuentes de la empresa aseguraron que los británicos se mostraron "muy interesados en los planes de modernización que la empresa le presentó al Gobierno".También se reunió con Carlos Menem.
Políticas
Durante la conferencia de prensa, Jackson se dedicó a describir cómo funciona el sistema de transporte en Londres y sus suburbios. Subrayó que apuntan a una desregulación del sector y que en los próximos 15 años se invertirán 10.500 millones de dólares.
Comentó Jackson que, en Londres, las compañías de transporte automotor son privadas, pero le prestan su servicio a London Bus, compañía del Estado. En las zonas rurales se instrumentó una total desregulación, pero, según Jackson, esto fue un "desastre para los usuarios. Había una competencia feroz, con precios predatorios y concentración de rutas sólo en las zonas que daban un mejor retorno económico".
La consecuencia fue una caída en la cantidad de pasajeros, porque "los servicios ya no eran los de antes". Entonces, el Gobierno instrumentó una política de "asociación para la calidad" entre las operadoras y las autoridades locales, que discuten cómo se presta el servicio.
También existe este tipo de asociación con las compañías ferroviarias, y así se logró integrar el boleto de tren con el de ómnibus. Este mismo objetivo tiene el Gobierno argentino y, en 30 días, estará listo el contexto regulatorio para poder viajar con un solo ticket en tren, colectivo o subterráneo.
"Pero el bus fue el medio más flexible. En nuestro último proyecto hemos invertido en el sistema 78 millones de dólares, y hoy posee exceso de capacidad, donde la duración de los recorridos no se demora y en el que la eficiencia no se ve impedida por un exceso de autos particulares. Todo gracias a la "Red de prioridad al bus", dijo Jackson. Esta política incluye carriles exclusivos y toda la tecnología apunta a que los ómnibus lleguen a tiempo.
En cuanto al sistema de subterráneos, el Estado británico está a punto de licitar el mantenimiento de las vías, la señalización y las estaciones existentes, pero la operación sigue siendo estatal.
El dueño de las vías británicas es Railtrack Plc, que le cobra a 25 operadores un peaje por usar la vía. A su vez, los operadores reciben un subsidio operativo del Estado.
En la Argentina, el Estado subsidia a las concesionarias de tren y subte para que lleven adelante la operación, y además le brinda los fondos necesarios para modernizar la infraestructura.



