Inspirar valores en la empresa con el arte

Un método que favorece la integración
Matías Asconapé
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15 de enero de 2012  

De un lado, el arte. Del otro, las grandes corporaciones. En medio, un método que incluye la participación de psicólogos y artistas cuyo objetivo principal es producir un cambio en el estado de ánimo y la energía de las organizaciones.

Un viaje de vuelta a la infancia. De eso se trata Consultarte, un proyecto que apunta a inspirar valores corporativos a través de dispositivos artísticos, como coros, yoga o clases de teatro entre empleados.

La idea es juntar lo creativo con lo operativo. "Nuestra propuesta no es cambiar el mundo corporativo, pero sí transformarlo. Con música, canto o actuación se gestiona. El concepto de arte-gestión es una realidad creciente", sostiene Gustavo Blanco, fundador del proyecto, quien además fue director del Banco Nación y jefe de Recursos Humanos de La Caja de Seguros.

Y agrega: "Creemos que inspirar valores a través del arte es la forma más poderosa de generar un ambiente que facilite la permanencia y la integración cultural en cualquier organización".

Entre las diversas variantes, uno de los objetivos de las prácticas es recuperar el valor de lo lúdico en los adultos, para intentar generar un clima más distendido. Sobre todo, en las grandes corporaciones. "El arte emociona, libera, impregna, debilita las defensas de los representantes del no se puede, y desarticula las rutinas burocráticas que bloquean las fuerzas impulsoras", cuenta Blanco.

Cada empresa es un mundo aparte. En primer lugar, el equipo de trabajo de Consultarte con Blanco a la cabeza indaga sobre las necesidades y luego se elige el dispositivo más adecuado. Una vez establecido el ADN de la incursión, se intenta dar la palabra a los propios protagonistas, quienes son guiados por algún colaborador artista.

Ejemplo de ello se dio en una empresa radicada en el país que cuenta con más de 1800 empleados y que está dedicada a temas tributarios. Allí, uno de los objetivos que los directivos plantearon era fortalecer el sentido de equipo entre los trabajadores.

Para lograr el efecto, se contrató a una profesora de canto para que convoque a los empleados a cantar en un coro. A partir de la acción, en forma indirecta, los participantes trabajaron a través del arte el valor de equipo que la empresa quería comunicar.

"Un coro es igual a un equipo de trabajo. Aunque uno cante mal, si hay un buen director, igual se puede aportar. Esta práctica sirve para fortalecer el sentido de pertenencia", dice Blanco.

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