
Juan José Aranguren: "Fui usado como un chivo expiatorio"
El titular de Shell dice que el Gobierno lo culpó por la devaluación sin fundamento: compró US$ 1 millón en un mercado diario de US$ 200 millones
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El traspaso ya comenzó. Después de 36 años y algunos meses de ir de lunes a viernes a la sede principal de avenida Roque Sáenz Peña 788, Juan José Aranguren, presidente de Shell Argentina, se prepara para su nueva vida. "Tengo la expectativa de seguir ocupando mi tiempo en el sector de la energía, que es el que yo conozco realmente", describe en el marco de Conversaciones con lanacion.com.
"Traté de trabajar en la transición en lo que puede ser el día después y me parece que no me va a preocupar. Sin embargo, habrá que ver exactamente qué es lo que me ocurre", se sincera a menos de un mes de dejar la posición en la que coincidió cronológicamente con la administración kirchnerista. De hecho, él inició su gestión como número uno en 2003, tras 24 años en la compañía.
- ¿Ya avanzó en su traspaso a la política?
-Estoy colaborando con el sector de energía con los equipos de Mauricio Macri, que es donde puedo contribuir, pero sin formalizar, ya que sigo siendo el presidente de una compañía petrolera.
- ¿Ya está listo su sucesor en la compañía?
-Empecé con mi pase formal de mando, a hacer una especie de transición con mi reemplazante, viendo qué ocurre y cuáles son las áreas donde tiene que prestar más atención. También le transmito los riesgos del puesto y las relaciones con las oficinas gubernamentales que hay que considerar y con otros socios.
-También volvió a las aulas…
-El año pasado inicié una maestría interdisciplinaria en energía, en un centro formado por tres facultades y del que también participan el Enre y el Enargas. Tengo de compañeros a gente más joven que yo y me estoy capacitando en energía nuclear, energías renovables y ambiental para complementar el conocimiento que adquirí en mis años de gestión.
-Su ciclo se cierra casi al mismo tiempo que el de los Kirchner…
-A mí me designaron el 1 de enero de 2003 y al presidente Néstor Kirchner el 25 de mayo. Fuimos contemporáneos con las tres administraciones.
-En su momento, él invitó a no comprarles ni una lata de aceite.
-Fue en marzo de 2005, después de que el precio del crudo aumentó un 10%, de US$ 50 a US$ 55 el barril. Dentro del marco regulatorio vigente, tomamos la decisión de aumentar el 2,7% los precios de la nafta y el 4,3% el precio del gasoil. Eso no le gustó y tomó una decisión extemporánea, que, a mi juicio, no correspondía.
-¿Se quería quedar con Shell?
-Shell analizaba qué era lo más conveniente: si quedarse o no en la Argentina, o si realizar valor a partir de una operación de venta. En algún momento tuvimos un interés por parte de Enarsa y de algún otro empresario local. Cuando vino el presidente Hugo Chávez a la Argentina, y aún antes del boicot, él manifestó que esa compañía manejada por gringos iba a dejar de ser manejada por gringos y la verdad es que nosotros nunca habíamos hablado con él.
-Luego llegó la guerra con Guillermo Moreno…
-En 2006 y 2007, el secretario de Comercio creyó que ciertos fenómenos de desabastecimiento del mercado eran cometidos adrede y concluyó que estábamos actuando en contra del mercado. Instruyó 23 multas de $ 1 millón cada uno, en 2006, y otras 60, en 2007, y de, esas 60, en 54 casos, además de la multa, pretendió ponerme en prisión, solicitando pena entre seis meses y cuatro años por cada uno. No me alcanzaba el tiempo para cumplir ese requerimiento.
-¿Cuál fue el balance en la Justicia?
-Utilizamos el mecanismo de la ley de abastecimiento de entonces, que, desde nuestro punto de vista, no estaba vigente. Ganamos en primera instancia en sede administrativa y penal. El secretario apeló porque pensaba que se equivocaban los jueces. En el caso de las causas penales, la Cámara falló a favor mío y decidió no apelar. En las multas llegó hasta la Corte. En 37 casos ya falló a favor de la firma y el resto las devuelve porque prescribieron. El balance es un gasto importante para el Estado.
- ¿Qué balance hace del silencio empresario durante esta década?
-Nuestra sociedad es un tanto individualista y egoísta, y el sálvese quien pueda es un tema a resolver. La corporación no es una mala palabra. Cuando un actor es atacado en forma ilegítima, todos deberíamos responder.
-¿Cuál fue el costo de su exposición para su familia?
-Uno es el resultado de su entorno, de su círculo familiar. Los «accionistas familiares» sabían que era lo correcto y no recibí más que apoyo pese a la exposición. Mentiría si dijera que tuve amenazas personales, no ocurrió.
-¿Usted fue el culpable de la devaluación?
-Fui usado como un chivo expiatorio. De hecho, a un año y cuatro meses de ese período, no tuvimos ningún requerimiento por parte del Central. Estaba de vacaciones en el exterior y de golpe aparecí en Tiempo Argentino comprando dólares en una cantidad de pesos que no tengo. En total fueron operaciones de la empresa por US$ 3,5 millones para hacer frente a pagos de importaciones y US$ 1 millón de dividendos aprobados por el Central. También vendimos por ingreso de exportaciones. Era un neto de un US$ 1 millón en un mercado que mueve US$ 200 millones por día. Era irrelevante, totalmente.
-¿Pero funcionó a la búsqueda de culpables?
-Los que apoyan la administración k creen que hay fuerzas del mal que se confabulan para evitar que la presidente pueda hacer lo mejor para el pueblo. Creo que el tiempo dará la razón a quienes actuaron de forma correcta. Tenemos una discusión entre relato y realidad. Durante mucho tiempo estuvimos privilegiando el consumo por sobre el ahorro y el gasto por sobre la inversión.
-¿Se inicia un nuevo ciclo en octubre?
-Se termina la Argentina de los iluminados en el que una sola persona puede resolver los problemas del país. Hoy, hay muchos argentinos que se creen iluminados, empezando por la presidente. Pero eso va a cambiar.
El día después
Detrás de escena
Llegó puntual y visiblemente más flaco. Analítico como buen ingeniero, repasó la escenografía y disfrutó de respirar la Redacción. Si bien comenzó la cuenta regresiva para su cambio de rol, no se muestra ansioso por lo que viene.


