La caída del crudo pone bajo presión a las grandes petroleras
El creciente temor a una crisis económica mundial está dejando por el piso a los precios del petróleo y está empujando hacia abajo los precios de las acciones de las empresas petroleras más importantes, a pesar de las ganancias récord de los últimos dos años.
Exxon Mobil Corp., la compañía más grande de EE.UU. y la mayor petrolera occidental según su valor de mercado, ha perdido un 19% del precio de su acción desde enero, su peor desempeño desde 1981.
A sus pares más pequeños les va peor. Las acciones de Chevron Corp., BP PLC, Royal Dutch Shell PLC, Total SA y ConocoPhillips, las mayores compañías petroleras occidentales, todas alcanzaron sus marcas más bajas en 52 semanas durante la jornada de ayer.
El descenso refleja los temores de que una recesión global ponga punto final a los altos precios del crudo que han sido el principal motor de las ganancias récord de estas empresas, ya que la producción de petróleo y gas no ha aumentado.
Históricamente, la demanda de petróleo ha sido muy sensible a la productividad económica. Una recesión global probablemente desacelerará o invertirá el crecimiento de la demanda y empujará a los precios hacia abajo, presionando a las compañías petroleras a que tomen una o más medidas para apuntalar los precios de sus acciones.
Los analistas dicen que estas medidas incluyen adquirir a otra empresa para estimular el crecimiento, aumentar el volumen de recompras de acciones u ofrecer un aumento significativo de los dividendos.
Varias de estas empresas, sin embargo, dicen que no van a cambiar sus estrategias. Un vocero de Exxon dijo que la petrolera de Texas continúa concentrada en ejecutar su estrategia a largo plazo de construir valor.
Un portavoz de BP, con sede en Londres, aseguró: "No administramos la empresa día a día según lo que ocurre con el precio de las acciones". Los títulos de BP han bajado casi 38% en las últimas 52 semanas.
Por ahora, gracias a meses durante los cuales el precio del petróleo superó los US$ 100, las petroleras tienen balances saludables y fuertes, poseen abundante efectivo y son consideradas como de bajo riesgo de crédito.





