La cantidad de afiliados no es sinónimo de poder gremial
Los sindicatos más pequeños lograron este año mejores acuerdos salariales, según un informe de la UCES
1 minuto de lectura'
Contar con más afiliados no es el único factor de poder para los gremios. Es que durante las últimas negociaciones colectivas los sindicatos que lograron mejores aumentos no son los que tienen mayor cantidad de agremiados. Así lo revela un reciente informe publicado por el Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).
La investigación, que tomó como fuentes los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y otras publicaciones periodísticas, sostiene que el sector de calzado y marroquinería y el azucarero son los que se sentaron a la mesa de la negociación y salieron con muy buenas noticias para sus afiliados: lograron un aumento del 49% y 43%, respectivamente. Cifras que los colocan entre los gremios que mayores aumentos obtuvieron. La lista continúa con la industria aceitera y los gastronómicos.
Ante la presión de los sindicatos en paritarias, la investigación también asegura: "Muchos dirigentes empresarios optaron por convalidar los ajustes salariales exigidos con el único propósito de evitar la reaparición de conflictos gremiales".
"Me detendría brevemente en destacar que el concepto de poderoso está equivocado si se lo asocia con los sindicatos que tienen más afiliados. El poder está relacionado con el dominio de la calle", sentencia y concuerda con el informe Gustavo Gallo, abogado y socio del estudio Gallo & Asociados.
Una de las explicaciones que encuentra el abogado a esta situación es el crecimiento de los gremios verticales, es decir, aquellos que se agrupan por actividad. "Son los que abarcan distintos oficios. Están en diferentes actividades y en ninguna en particular. En los últimos años se han expandido", agrega.
El especialista prefiere dividir las aguas del sindicalismo argentino. Por un lado, los más conservadores y por el otro, los más transgresores. "Estos últimos viven el hoy, no les interesa hablar con los empresarios de un plan a largo plazo y carecen de una mirada estratégica."
"Los sindicatos clásicos -agrega Gallo-, no por eso blandos, han tenido la racionalidad que el propio gobierno nacional les pidió. Negociaron sin conflicto y alcanzaron los aumentos que informaron los medios de comunicación, con la racionalidad propia de la actividad. Por lo general, son agrupaciones más ortodoxas, tienen mejor diálogo con el empresariado y suelen ser menos conflictivas."
Otras de las razones que encuentra Gallo es el auge de los sindicatos inscriptos sin personería jurídica. "Hay mucha presencia de este tipo de agrupaciones que tienen derecho a realizar huelga y celebrar acuerdos salariales. Hay un gran crecimiento, regional y provincial", comenta.
Más convenios
Según el Ministerio de Trabajo, en los últimos seis meses se firmaron 368 convenios, un 20% más que en igual período de 2009. En la mayoría de los casos, las negociaciones cerraron con un alza que ronda entre 25 y 30%, de manera escalonada.
"Los procesos de incremento salariales, a través de paritarias, se realizan desde 2004. Durante este período, las agrupaciones con mayor cantidad de afiliados como metalúrgicos, la industria del plástico y empleados de comercio lograron mejoras significativas. Claramente, en los primeros años obtuvieron niveles de incremento salariales mejores que otros gremios, de menor cantidad de afiliados", explica César Contino, especialista en Recursos Humanos y socio de Cona Consultora.
"En los últimos meses, las agrupaciones más chicas comenzaron a lograr mejores acuerdos que en años anteriores -agrega Contino-. Además, la negociación se agota y cada vez hay menos margen para acordar."
Según Contino, otra de las características de este año es que los gremios siempre intentan establecer un número por encima de la inflación, pero los que pactaron aumentos a principio de año realizaron una estimación más baja. Agrega que existen algunos gremios más identificados con la política económica del Gobierno y por esa razón se vuelven más flexibles y están más alineados con las ideas del oficialismo. "En este caso, fueron más moderados a la hora de ponerse de acuerdo", destaca.
La tercera cuestión para el especialista es que algunos gremios son más concientes y acompañan a los empresarios. "En definitiva, es la fuente de trabajo la que está en juego y son más flexibles cuando deben solicitar y estimar los aumentos", explica.
El estudio de la UCES también explica que el restablecimiento de las negociaciones colectivas no ha constituido hasta el presente un mecanismo acertado para reducir la brecha de ingreso entre los sectores de la producción. "Las actividades tienen distintos niveles de rentabilidad y no se pueden comparar. Hay variables que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, la estacionalidad, los volúmenes producidos, el sector en que opera. Es lógico que una actividad vinculada con el comercio exterior avanzará de una manera diferente, comparada con otros sectores", concluye Contino.
PARITARIAS
Autonomía
Desde la sanción de la ley 23.546, en 1987, no se requiere una convocatoria formal de la autoridad administrativa para las discusiones paritarias de salarios. Los empresarios y representantes gremiales tienen esa facultad en ejercicio de su autonomía colectiva.
En etapas
La mayoría de los aumentos por paritarias se implementó en varias etapas. Se fragmentaron entre dos a cuatro períodos. De este modo, se distribuyeron en el año, lo que permitió a los empresarios amortiguar y prever el impacto sobre sus costos laborales, y al sindicato, acercarse al incremento solicitado en la negociación.
1Jubilaciones de Anses: quiénes cobran este viernes 20 de febrero
2Avanza Brasil: la Argentina está al borde de perder el liderazgo mundial en un producto que genera casi US$10.000 millones
3Impsa: la primera empresa privatizada en la era Milei busca reactivar sus negocios en Venezuela
4De cuánto es el monto del exPotenciar Trabajo en marzo de 2026




