
La distribución en los hogares
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Una manera de medir el nivel de desigualdad en la distribución del ingreso por segmentos de la población consiste en observar cuánto dinero ingresa en los hogares, dividido por su número de integrantes. Es el llamado "ingreso per cápita familar" y permite un análisis que va más allá del dato de los ingresos individuales, ya que dos personas pueden percibir igual salario, pero una vivir sola y la otra tener varios hijos que dependen de esos ingresos, lo que claramente muestra muy diferentes situaciones.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al tercer trimestre de 2005 el 2,1% de la torta queda para el 10% de los hogares más pobres en los que vive el 15,2% de las personas que son parte de las familias que perciben algún tipo de ingresos y que habitan en los 28 principales centros urbanos.
En el otro extremo, el 6,3% de la población, que habita en el 10% de los hogares mejor ubicados, se queda con el 30% de los ingresos totales.
El ingreso promedio por integrante en los hogares más pobres es de $ 65, mientras que en las familias más ricas esa cifra llega a $ 2226. La brecha resulta de 34,25 veces, una relación similar a la registrada en octubre de 2001.





