
La economía creció un 9,1 por ciento en 2005
Así lo anunció el presidente Kirchner
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La economía creció un 9,1 por ciento en 2005 y logró el tercer año consecutivo de fuerte expansión, según anunció ayer el presidente Néstor Kirchner. De este modo, el primer mandatario difundió un día antes el resultado de diciembre pasado del estimador mensual de actividad económica (EMAE) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que toma una buena parte de los datos sobre los que se calcula el producto bruto interno (PBI).
"Podemos decir que ya tenemos el índice provisorio de crecimiento en la Argentina en 2005, que ha crecido al 9,1 [por ciento]", sostuvo Kirchner en Casa de Gobierno durante el lanzamiento de un plan educativo para incorporar más jóvenes a los colegios.
El país creció un 8,8 por ciento en 2003 y otro 9 por ciento en 2004, tras la fuerte recesión del 10,9 por ciento en 2002, que marcó el punto culminante de la crisis económica iniciada en 1998.
Con el aumento en el nivel de actividad de diciembre, ya se registraron 37 meses consecutivos de incrementos de la actividad económica. "Esto permitirá que en 2006 haya un crecimiento del 7,5 por ciento, aun con un desempeño de la cosecha gruesa inferior al del año pasado", comentó el economista Miguel Bein.
En tanto, consultado por la agencia Télam, el analista Orlando Ferreres estimó que este año la producción crecerá alrededor del 6 por ciento, "con la construcción, el comercio internacional y el transporte como rubros centrales".
Más crecimiento
Las autoridades del Palacio de Hacienda estimaron para el presupuesto nacional de 2006 un crecimiento del 4 por ciento, pero en privado consideran que esta cifra podría estirarse hasta el 7 por ciento ya que no aparece, al menos en el primer semestre, ningún síntoma de desaceleración. En este sentido, prevén que el PBI del primer trimestre registrará un crecimiento del 1,5 por ciento respecto de los tres meses previos.
Al respecto, analistas privados y oficiales se muestran muy optimistas sobre la continuidad del alto crecimiento económico, pero consideran que el perfil del mismo no aparece tan saludable porque las inversiones crecen a un ritmo bastante menor que la demanda.
Sin fuertes vencimientos por delante, con una sólida posición fiscal y buenos precios internacionales, el Gobierno parece no enfrentar ningún desafío trascendental, pero los analistas admiten que es necesario dar señales para consolidar el proceso de inversiones, que a fines del año pasado llegó al 20 por ciento del PBI. En este sentido, cuando se suele comparar a la Argentina con China, porque ambos países están registrando tasas de crecimiento muy altas en los últimos años, no se toma en cuenta que el gigante asiático tiene un porcentaje de inversión que duplica el registrado en el país en relación con el PBI.




