
Las panaderías mantendrán por ahora el precio del pan
Rechazo: la mayor parte de los comercios se niega a una suba a pesar de que reconocen el incremento en el precio de la harina. Prefieren mantenerse competitivos y evitar una reducción en las ventas.
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A pesar del aumento de pan anunciado para esta semana por el titular del Centro de Industriales Panaderos de la Capital Federal José Alvarez varias panaderías céntricas consultadas por La Nación mantienen por ahora sus precios.
El kilo de pan tiene hoy un precio promedio de 2 pesos y según comentaron no existe la voluntad de aumentarlo por temor a una reducción en las ventas.
Sin embargo los motivos reales del rechazo al aumento por la mayor parte de los comercios son:
- Conciencia de que el precio al que vendían el pan era caro (o por lo menos no era el precio más bajo al que podían ofrecerlo)
- Competencia de los grandes supermercados (en los que el kilo cuesta $ 1 40)
- Competencia entre las panaderías del barrio (ninguna quiere ser "la que aumentó").
Ninguna panadería niega el aumento en la harina; sin embargo pocas están dispuestas a trasladar ese incremento al precio del pan.
Economizar sí subir no
Nosotros reducimos el personal tratamos de gastar poca luz y economizar de todas formas para no tener que aumentar el pan. Aunque parezca una cuestión de centavos hoy todo interfiere en las ventas explicó Nélida Garbarini de Rico Riquísimo.
En La Facturera el kilo de pan cuesta $ 2 40. Está ubicada frente al supermercado Disco donde la misma cantidad sale $1 80. El motivo por el que mantendrá el mismo precio resulta obvio.
Nosotros lo teníamos más caro que en otros lugares así que ahora lo dejamos igual expresaron en La Marsellesa.
Delicity decidió no aumentar el precio. Allí el kilo cuesta $ 2. "Aunque la harina aumentó creo que no se subirá el precio porque las ventas no andan demasiado bien" comentó el empleado de una de las sucursales recalcando el carácter individual de su opinión.
En La Estrella o La Sonámbula se puede comprar algo más barato. El kilo cuesta $1 80 y no está en vista de sus dueños aumentar.
No quiero perder clientes en este momento donde todos los panaderos hacemos lo imposible para atraer uno nuevo explicó el dueño de La Estrella.
El juego del sube y baja
Las subas y bajas en el precio del pan también están asociadas a un juego no demasiado limpio por parte de muchos comerciantes.
En noviembre de 1995 el Centro de Industriales Panaderos había solicitado una rebaja en el precio del pan.
Las panaderías que en aquél momento bajaron son las que hoy enfrentan las críticas por el aumento y las que no lo hicieron por aquel entonces ahora se jactan de la estabilidad de sus precios.
En los almacenes de barrio los precios son aún más caros que en las panaderías. El kilo cuesta alrededor de 2 40.
Me guío por el precio que me venden a mí los mayoristas; si ellos aumentan nosotros también lo hacemos señaló la dueña de Torremolinos un almacén ubicado en Once.
En las provincias
En el resto de nuestro país son varias las provincias que aseguran que mantendrán el pan a igual precio.
El kilo se vende en general más barato que en la Capital Federal. En Misiones por ejemplo cuesta entre $ 1 20 y $1 60. Similares precios se manejan en Rosario.
Estamos preocupados por los bajos niveles de venta registrados en el último tiempo señaló el vicepresidente de la Asociación de Industriales Panaderos de Rosario Luis Coteluzzi.
Expresó que el precio no aumentará pese al incremento registrado en el de la harina.
Las ventas también preocupan a los panaderos mendocinos quienes observan una reducción cercana al cuarenta por ciento. Sin embargo todavía se discute la posibilidad de un aumento en el precio del pan.
Las panaderías correntinas no se unirán al aumento. Los grandes centros de venta han absorbido allí la mayor demanda del producto por lo que los establecimientos de barrio deben procurar no seguir perdiendo espacios.
En Córdoba Rubén Chersich presidente del Centro de Panaderos descartó una actitud similar a la que se anunció en Buenos Aires.
A pesar de las decisiones expresadas no son pocos los que esperan ver qué pasa. Si el vecino aumenta si la harina sigue subiendo o si el cliente no se queja por un posible incremento son datos que el panadero no dejará de observar los próximos días.
Mientras tanto se podrá seguir aprovechando el precio que aún se mantiene y sumar algunas facturas o bizcochos a la bolsa del pan.






