
Las reservas y la deuda, en la agenda del mercado
El Repo con seis bancos conseguido días antes del pago del primer vencimiento importante del año fue una buena señal para los inversores
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Dado el abultado perfil de vencimientos, y el rol clave que juega la cuenta capital en el cambio de paradigma que quiere llevar a cabo el país, conseguir refinanciamiento externo es una pieza clave del programa. Tras el sector privado y las provincias, creemos que este año será el turno del Gobierno Nacional. Dejado atrás el año electoral y anunciadas las modificaciones al régimen cambiario, 2026 debe ser el inicio de la acumulación de reservas. Eso permitirá una compresión adicional del spread soberano, que actualmente ronda 580 puntos básicos (alrededor de 130/180 puntos básicos del rango objetivo).
Repo del BCRA: un buen primer paso
Dos días antes del pago de deuda soberana, el BCRA anunció un repo con seis bancos por un total de US$3.000 millones. La operación a un año vista se ejecutó en un spread sobre SOFR de 400 puntos básicos, lo cual equivale a una tasa de 7,4% anual. Creemos que obtener una tasa por debajo de los dos repos anteriores (8,80% y 8,25%), y aceptar un colateral de menor “calidad” (Bonares en vez de Bopreal), es constructivo. En síntesis, la operación permitió enfrentar el pago del 9 de enero (US$4380 millones) sin deteriorar reservas.
El objetivo del año en la deuda en pesos
El desafío del 2026 no pasa por el tamaño de los vencimientos, sino por mejorar las características del stock de deuda en moneda local: vida promedio e indexación. ¿El desafío? Impulsar esa mejora en un contexto todavía volátil para la tasa de interés, y sin sobrecargar el 2027, donde el mercado entrará otra vez en modo electoral. En diciembre, el stock de deuda en pesos exhibió una vida promedio de 1,6 años y todavía el 56% está atada al tipo de cambio o la inflación (frente al 72,3% de diciembre de 2024).
El rol del sector privado
El sector privado fue un jugador clave a lo largo de los últimos dos años, aportando financiamiento externo mediante numerosas emisiones internacionales. De hecho, las colocaciones brutas internacionales alcanzaron los US$6090 y US$9021 millones en 2024 y 2025, respectivamente. Este año, su desafío no solo será mantener ese liderazgo sino extenderlo a emisiones de acciones. No menos importante, deberá capitalizar las mejoras estructurales para dinamizar la economía y ser quien impulse el empleo y las mejores condiciones laborales.





