Los Bancos Centrales y el oro
Por Carlos Oliva Campos Especial para lanacion.com
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PARIS.- La política de reducir las reservas en oro de los Bancos Centrales no es de actualidad. Desde septiembre de 2009 sólo se vendieron 1,8 Tn, cuando la cuota anual había sido fijada en 400 Tn. La tendencia se modifica: en 2009, por primera vez después de decenios, los Institutos de Emisión compran oro. Este cambio histórico de política -signo que no decepciona ni hace caer en el error y se inscribe dentro de un contexto favorable del metal- debería confirmarse en 2010.
A la economía mundial le hará falta alrededor de diez años para reponerse de la casi quiebra del sistema financiero internacional de 2008/2009. Los inversores a largo plazo son conscientes de los desafíos a los que estarân expuestos los mercados, comenzando por el envejecimiento de la población y sus efectos estructurales sobre el crecimiento. Su temor es que una parte de los fondos emitidos (oro papel) no se encuentre integralmente cubierta por el oro físico. Es poco probable saber si dicha inquietud es fundada. El éxito de estos fondos es notorio en los países donde no es posible poseer oro físico. De allí la preferencia por esta forma de transformación de riesgos a través de títulos negociables del metal amarillo denominada titrisación.
Inclusive si el oro se halla favorecido por la perspectiva de un fuerte aumento de precios, el nivel actual no integra ninguna de las anticipaciones de inflación y temores geopolíticos vinculados a eventualidades de un nuevo shock petrolero. Por el contrario, la economía se encuentra en una situación de casi deflación, y no es la inflación la que hace subir las cotizaciones. La realidad es que el oro está por reencontrar su estatuto de moneda y que los inversores reorganizan sus portafolios teniendo en cuenta esta perspectiva.
Lingote o fajo de billetes
Una espesa nebulosa cubre el mercado del oro: La London Bullion Market Association (LBMA) decidió no difundir públicamente sus estadísticas, circunstancia que debería incitar a los poseedores de oro papel bajo la forma de ETF o de certificados, a convertirlos en oro físico y registrarlo en una cuenta personal, evitando guardarlo en una cuenta no segregada, es decir una cuenta en la que varios poseedores finales dejan su oro sin que les sea atribuida individualmente.
Los diez bancos que hacen profesión habitual de la compra-venta de oro operan según el viejo principio de que sólo una débil cantidad de los adquirentes del metal solicita la entrega del mismo, acostumbrando dejarlo en manos del vendedor. Por aplicación del sistema de reserva fraccionada, un ratio de 25 %, cuatro personas diferentes, sin saberlo, poseen un solo lingote en una cuenta común. En los hechos, el mercado de oro físico es un mercado de oro papel. Se suele descartar la corrida que podría producirse en el caso en que demasiados poseedores de oro decidan retirarlo del banco o transferirlo a una cuenta no segregada, La desconfianza crece y cada vez mâs los tenedores desean ver el color de su oro. Vale mâs un lingote a la vista que un fajo de billetes de divisas fuertes.
Sospechas
¿Les puede faltar bruscamente oro físico a los grandes bancos? El inversor supone el escenario siguiente: el Banco de Ajustes Internacionales (BRI) y los Bancos Centrales cooperan para influir en el precio de los activos, en particular del oro y de las divisas. El fecundo llamado a la imaginación hace pensar que tanto el HSBC como el JP Morgan Chase poseen posiciones cortas astronómicas sobre el Comex y muchos pueden ser los que se pregunten si esos bancos poseen la superficie financiera necesaria como para cubrir esas posiciones. Además, el HSBC es el depositario oficial del oro de los fondos GLD
El oro bajo la forma de títulos negociables tanto ETF (Exhange Trade Fund) como GLD (Gladstone), son fondos que bien pueden ser un medio cómodo de crear oro inexistente. Se recuerda el caso de dos Bancos Centrales que se habrían visto obligados a recurrir a la ayuda de sus agentes JPMorgan Chase y Deutsche Bank en oportunidad de tener que entregar una gran cantidad del metal que había sido vendido a corto plazo (« forward ») por los banqueros centrales en el mercado de oro londinense (LBMA)
La explosión de la demanda
En 2009, 50 % de las compras de oro fueron efectuadas por los inversores que buscan adquirirlo como complemento de sus depôsitos y colocaciones en divisas en bancos extranjeros de reconocida solvencia e inversiones en el exterior.
Los países emergentes hicieron una carrera desenfrenada. China, el Banco de África del Sur, y los Bancos Centrales de la Argentina, Rusia y Venezuela se posicionaron y anunciaron la intención de comprar oro. Mientras nuestro país pasó de 600 Kg. en el año 2000 a 54,7 Tn en 2008, Brasil disminuyó sus tenencias pasando de 71 Tn a 33,6 Tn en 2008, lo mismo que Canadá (de 44 a 3,4 Tn ) y Chile (de 36 Tn a 200 Kg.)
Las existencias físicas de oro del Banco Central de la República Argentina alcanzan a 54,7 Tn equivalentes a 1.760.957 onzas (4.382 barras de oro, 12,5 Kg cada una) y fueron valuadas al cierre del ejercicio del 30 de septiembre ûltimo en U$S 2.298 millones. Las tenencias en oro que representan 4,5 % de las reservas internacionales (U$S 51.125 millones) están atesoradas en la bóveda del Instituto de Emisión y revisten el carácter de buena entrega.
Contexto histórico
Las estadîsticas senalan que en 1870 el Banco de Francia contaba con 217 Tn de reservas en oro, pero sin embargo el Banco de Inglaterra -con sus modestas 161 Tn- se encontraba en el centro del sistema: Gran Bretana es el "acreedor de toda la tierra", afirmaba Sir John Claphan. En 1913, las 248 Tn que registró fueron superadas por la mayor acumulación de otros países (Estados Unidos 2.293 Tn, Rusia 1.233 Tn, Francia 1.030 Tn, la Argentina 440 Tn, Alemania 439 Tn, Austria-Hungría 378 Tn, Italia 356 Tn, Australia 310 Tn). Entre 1925 y 1945 los haberes oficiales en oro de Estados Unidos pasaron de 6.000 a 18.000 Tn, alcanzando el 63 % de los stocks de oro del mundo.
<b> TESORO MONETARIO </b>
(°) Guerra. Estadísticas incompletas
Fuente: WGC. Central Bank Gold Reserves. T. Green 1999.
En 1920, 1925 y 1930 las reservas acumuladas por la Argentina le permitieron ocupar la sexta posición mundial y la quinta en 1945. Estados Unidos poseía en 1920 cuatro veces más oro que la Argentina. En 1925, ocho veces más. En 1930, nueve y en 1945, dieciséis veces más. En septiembre de 2010 los estadounidenses poseen 148 veces más oro que nosotros (8.133,5 Tn representan 72 % de sus reservas oficiales de cambio y 27 % del stock de oro mundial) y nuestro paîs ocupa la posición n° 41.
En las reservas oficiales de cambio de todos los paîses (27.113 Tn) la media internacional del oro representô a precios corrientes de mercado 10,1 %. En situaciones extranas el papel moneda puede no aceptarse, mientras que el oro puede ser utilizado siempre por ser un medio de pago a parte entera. Se conserva como una verdadera seguridad econômica para el futuro y permite confiar en una moneda y en la solvencia de un paîs.
El oro juega un rol crucial y estratégico en la movilizaciôn de las reservas de los Bancos Centrales del mundo en caso de necesidad. Ellos poseen el 20 % de los stocks de oro del planeta estimados en 30.536,6 Tn como reservas de activos dispersos a través de 109 organismos. Sôlo 21 Bancos Centrales conservan el 90 % del stock.




