
Los bebés chinos ayudan a International Paper
La papelera reabre una planta para satisfacer la creciente demanda de pañales
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FRANKLIN, Virginia—Hace tres años, International Paper Co. (IP) cerró en esta localidad una enorme planta que producía papel blanco de oficina. En total, 1.100 personas perdieron su trabajo, asestando un duro golpe a esta ciudad marítima de 8.500 habitantes.
Ahora, el mayor productor mundial de productos de papel reabrirá parcialmente la planta pero apuntando al mercado de productos de cuidado personal de Asia. Con cerca de una quinta parte de su antigua fuerza laboral, la fábrica de IP en Franklin se prepara para comenzar a producir pulpa esponjosa, un producto suave y absorbente utilizado en pañales, tampones y ciertos vendajes médicos.
"Hay una oportunidad enorme, enorme" a medida que las familias de las crecientes clases medias de China, India y otros países asiáticos buscan mayor higiene personal y productos de cuidado para bebés, explica Rildo Martini, vicepresidente y gerente general de celulosa de IP.
La transición de la planta del papel a los pañales y otros productos ilustra la forma en que la industria papelera estadounidense está diversificándose para contrarrestar la caída de la demanda del papel blanco tradicional en Estados Unidos y Canadá —el típico insumo de fotocopiadoras e impresoras— en la era de Internet. La capacidad de la industria del papel de copia ha caído en los últimos cinco años en América del Norte mientras que la de fabricación de pulpa esponjosa asciende a 6,4 millones de toneladas a nivel global, un alza frente a los 4,5 millones de toneladas en 2007, indica Rod Fisher, un consul-tor de Norwalk, en Connecticut, que sigue la producción mundial de celulosa. La pulpa esponjosa representa una pequeña porción del mercado de celulosa y papel, que ronda 450 millones de toneladas al año, dice. En 2011, la celulosa esponjosa representó apenas 2% de las ventas globales de IP.
La demanda mundial de la sustancia ha aumentado 4% al año y se espera que siga creciendo en los próximos años. Entretanto, la demanda en Canadá y EE.UU. para el papel de copia se ha reducido de manera significativa.
La demanda del papel de copia en Asia ha aumentado, pero las fábricas de América del Norte no pueden competir con las asiáticas, debido a que el papel puede producirse allí de forma más barata.
Sin embargo, la planta en el río Blackwater es capaz de aprovechar el creciente apetito asiático por la pulpa esponjosa, ya que sólo puede hacerse a partir de largas y gruesas fibras de pino de incienso, un árbol que crece con fuerza en el sur de Estados Unidos. Sus fibras son molidas, hervidas, blanqueadas y prensadas en el material celulósico blanco que puede absorber los excrementos de un bebé.
En los últimos años, otras papeleras también han expandido su producción de pulpa esponjosa. La estadounidense Georgia-Pacific LLC, el mayor productor mundial de celulosa, está remodelando parte de su planta de Alabama para aumentar su pro-ducción. A su vez, la canadiense Domtar Corp. transformó en 2010 una porción de su planta en Plymouth, Carolina del Norte.
Durante la recesión, la demanda de papel de copia en América del Norte "se detuvo de repente" e IP no tuvo más remedio que cerrar su planta de Franklin, cuenta John Faraci, presidente ejecutivo de la compañía. "No teníamos otra opción", asegura. "No teníamos ningún pedido".
Las grandes operaciones de la planta de Franklin y su proximidad a un puerto importante la convierten en un candidato lógico para reanudar la producción de pulpa esponjosa. "Estamos dispuestos a crear empleos donde hay demanda", señala Faraci.
IP gastó US$90 millones en la modernización de la planta y está usando alrededor de un tercio de una superficie de más de 1.400 hectáreas, mientras que cerrarla habría costado cerca de US$80 millones.
El renacimiento llegó justo a tiempo para la ciudad, cuya economía había estado dominada por la fábrica desde la década de 1880. Los carteles con la leyenda "cerrado" en las vidrieras abundan hoy en día. El porcentaje de los residentes de la Ciudad de Franklin que vivían por debajo de la línea de pobreza fue de 22% entre 2006 y 2010, más del doble de la tasa estatal. El desempleo se ubica en 10%. Cuando IP buscaba incorporar 220 trabajadores, aparecieron alrededor de 3.000 postulantes.
Darnell Lee, de 52 años, fue uno de los elegidos. Él y su esposa habían sido despedidos de la fábrica en 2009. Su esposa sigue sin empleo, pero al menos ahora cuentan con un salario, dice. "Fue la mejor llamada de teléfono que he recibido jamás", afirma Lee.





