
Los bonos en pesos ganan atractivo: cuáles son los motivos y qué títulos se destacan, según los especialistas
Con una mayor estabilidad en las tasas de interés y un mercado con más pesos disponibles, los títulos soberanos en moneda local de corto plazo surgen como una alternativa clave para rearmar las estrategias de inversión de cara al cierre del año
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Septiembre trae un nuevo panorama para los instrumentos de renta fija en pesos. En un contexto de mayor liquidez y tasas de interés más bajas y estables, los especialistas observaron que los bonos soberanos en moneda local de corto plazo empiezan a ganar atractivo y destacaron algunas opciones a tomar en cuenta y considerar incluir en la cartera.
Un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI) observó que, a pesar de la ligera recuperación en la última recta de agosto, los bonos soberanos —tanto en dólares como en pesos— tuvieron un mal desempeño. “El riesgo país condensó este deterioro: avanzó 76 puntos básicos hasta los 510 puntos básicos”, puntualizó. En el caso de los títulos en moneda local, aquellos de larga duración fueron castigados como consecuencia de la ampliación de rendimientos ―que llevó a una suba en las tasas― y el incremento del dólar de 1,8%.

Esto se dio en un escenario de menor cantidad de pesos en el sistema financiero, lo que impulsó las tasas de interés en agosto. El equipo de Research de Puente señaló que las restricciones en las condiciones de liquidez comenzaron a manifestarse a fines de julio tras la absorción de $3,8 billones en una licitación del Tesoro en ese entonces. “La gestión de fondos a través del Banco Nación —en lugar de recompras directas en el mercado— y la estrategia de sostener el nivel de $1500 por dólar trasladaron el ajuste hacia las tasas de interés y los precios de los activos en moneda local”, puntualizó.
“La situación se estabilizó en las últimas semanas luego de que el BCRA inyectara alrededor de $1,3 billones mediante operaciones de mercado abierto, lo que representó su mayor intervención de este tipo desde enero”, detalló. En consecuencia, las tasas de la caución a un día se comprimieron hacia niveles cercanos al 20%, mientras que las posturas en pases pasivos del Central regresaron hacia la zona de los $2 billones sobre el final del mes.
En la misma línea, Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, remarcó el efecto de la última licitación del Tesoro el pasado jueves, en la que consiguió un rollover de 95,96% a partir de un menú de instrumentos a tasa fija de corto plazo. “La diferencia entre los vencimientos y el monto renovado, algo más de $500.000 millones, quedó liberada en el mercado”, indicó. Esto permitió mayor liquidez en el sistema financiero y una baja en las tasas de interés, en particular para los instrumentos en moneda local.
Los bonos en pesos destacados por los especialistas

Desde PPI precisaron que el mejor tono en el cierre de agosto fue una “buena señal”. “Las valuaciones incorporan mejor los riesgos tras la caída y la relación riesgo-retorno luce más equilibrada”, observaron. Con una mayor liquidez en el sistema, una tasa de fondeo más baja y estable y, siempre que no aparezcan nuevos sobresaltos cambiarios, la deuda en pesos empieza a ganar valor de cara a septiembre.
En esa línea, indicaron su preferencia por el Boncer TZXM7 que vence en marzo de 2027, ya que ofrece cobertura de la inflación del tramo corto y una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 6,2%. Para quienes busquen sumar duración a su cartera, el bono dual TMVE8 con vencimiento en enero de 2028 surge como una opción, puesto que “paga el mayor entre la tasa TAMAR ―que es el promedio de las tasas de interés de los plazos fijos mayoristas con un plazo de entre 30 y 35 días en los principales bancos― y la variación del tipo de cambio oficial”.
“La estabilidad de tasas de las últimas semanas abrió una ventana de entrada interesante en instrumentos en pesos”, señaló Nery Persichini, economista de GMA Capital. No obstante, mantuvo una mirada conservadora sobre estos instrumentos de inversión debido a la cercanía del año electoral: “Puede generar volatilidad en el tipo de cambio financiero y golpear el retorno de las estrategias de carry trade”.
Con ese marco, Persichini expresó preferencia en el corto plazo en instrumentos a tasa fija, como las Lecap, ya que descuentan una inflación menor al 1,5% mensual. Al entrar en el terreno de 2027, se inclinó hacia títulos indexados, que ofrecen tasas reales de hasta 8,1%.

Por su parte, Mejía propuso un “posicionamiento estratégico” para los inversores. “Para quienes buscan mantener cobertura sin tener que seguir de cerca los movimientos del tipo de cambio, la letra D30S6 ofrece un rendimiento del 7,4% más la variación del tipo de cambio oficial”. Destacó este activo dollar-linked por el retorno que ofrece y su corto plazo al vencimiento, que es el 30 de septiembre.
Finalmente, el analista consideró que los bonos indexados de corta duración siguen baratos frente a la tasa fija: como el mercado descuenta una inflación menor en los próximos meses, conviene para ganar un extra. Remarcó en el Boncer TZXD6 que paga la tasa CER más 4,2% de Tasa Efectiva Anual (TEA).


