
Los descuentos contraatacan
El negocio de las cuponeras logró reinventarse a través de agrupadores de beneficios y con la inclusión de más rubros
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Alcanzaron dos veces el sueño de hacer negocios agrupando descuentos para que los usuarios ahorren tiempo y plata. Julián Gurfinkiel y su equipo, (Martín Levy, Andrés Malenky y, más tarde, Eugenio Fage), crearon dos hits que lograron monetizar. Armaron una organización rentable dando agilidad a la búsqueda del mejor precio, tanto en cupones como en pasajes y hoteles. Hoy, el equipo está compuesto por 15 personas que trabajan desde Palermo en los dos metabuscadores que en conjunto están presentes en más de nueve países.
La primera idea fue juntar en un único sitio todos los cupones de descuentos que perseguían los usuarios de Internet. Arrancaron, a los 19 años, con una inversión de sus ahorros equivalente a US$ 30.000 y una suma de horas de trabajo. Cada peso que tenían lo reinvertían en el proyecto y al año del lanzamiento, concretado en noviembre de 2010, habían recuperado toda la inversión inicial. En el punto de equilibrio decidieron que durante medio año más iban a seguir sin sacar plata, con el objetivo de hacer crecer a la empresa. Un año y medio después, empezaron a retirar parte de las ganancias. DescuentoCity no vende productos ni servicios directamente; agrupa las ofertas de grandes cuponeras y sitios de e-commerce y cobra por el tráfico y las ventas que les generan. Está presente en la Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Colombia, México, España, Panamá y Venezuela.
Luego vino un fuerte intento de socializar la experiencia de comprar cupones incorporando las cuentas de Facebook de los usuarios. A "Descuentocity friends" lo consideran un buen aprendizaje, pero comercialmente no funcionó. "Ahí aprendimos que al argentino le encanta consumir con descuentos, pero no le gusta compartirlos. De hecho, hay gente que me pregunta si se siguen vendiendo cupones y sólo a través de Descuento City se venden 10 millones de pesos de cupones por mes, algo que no es muy comentado", dijo Gurfinkiel. Dieron de baja "Descuentocity friends" luego de seis meses.
Con el tiempo vieron que muchas cuponeras empezaron a cerrar y el negocio se consolidaba en los jugadores más grandes. En ese momento decidieron empezar a agregar sitios de e-commerce con productos propios para agrandar el juego y poder seguir compitiendo.
En 2013 idearon un metabuscador de viajes: Turismo City, que al igual que su primer proyecto agiliza la búsqueda (en este caso de pasajes de avión y hoteles), reuniendo los precios de distintas agencias en un único lugar. "Nos dimos cuenta de que era necesario ya que los precios de los vuelos aéreos tienen tantas variables y factores que no hay una determinada agencia que siempre ofrezca el mejor, sino que depende de cada búsqueda", comentó Gurfinkiel.
Sumaron como socio a Eugenio Fage, que ya trabajaba con ellos hace unos años. Incursionar en el turismo tenía sus ventajas desde la Argentina. "Los argentinos viajan mucho y a destinos lejanos. El ticket promedio es de 800 dólares desde Buenos Aires, una cifra bastante alta comparada con el de México que llega a US$ 300", asegura el empresario.
Un fenómeno propio del negocio de los metabuscadores de viajes es que cada uno es el más grande de su región de origen. En los Estados Unidos ese lugar lo ocupa Kayak; en el Reino Unido es Skyscanner, y que en España es Momondo. "Es una lealtad que no se da en otras industrias, no entendemos bien por qué, pero nos gustaría mantener eso en la Argentina y ser los más grandes de la región", sostiene.
A dos materias de recibirse de arquitecto en la Universidad de Bunos Aires, asegura que antes que comenzar un negocio lo ideal es sumarse al proyecto de otro. "Emprender es la mejor escuela, pero lo ideal es comenzar trabajando uno o dos años en la startup de otra persona para ahorrarse un montón de metidas de pata."
Gurfinkiel además se muestra optimista sobre el potencial emprendedor que conserva el país. "Además de una actualidad enorme hay un potencial muy grande por los recursos humanos. Es un buen lugar para probar un producto como tester para América latina o el resto del mundo por la combinación de un mercado grande de 40 millones de personas, mucha gente conectada a Internet, una clase media que está bancarizada y se anima a probar cosas nuevas."



