
Los empresarios, irritados por la presión impositiva
En la Copal, Menem se comprometió a encontrar medidas correctivas
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El titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y, simultáneamente, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Alberto Alvarez Gaiani, exhortaron ayer al Gobierno a corregir una serie de medidas que irritan al sector empresarial.
El dirigente de la alimentación reclamó que se comience con "una decidida acción" de sanciones a las prácticas desleales, pidió una política impositiva más equitativa, medidas de estímulo coherentes con el crecimiento de las exportaciones y se quejó de las últimas disposiciones anunciadas por la cartera de Economía.
"No hay señal más injusta e irritante que la que brinda un Estado inflexible y riguroso para reclamar sus tributos, pero remiso e incumplidor para con sus obligaciones", dijo el titular de Copal al presidente Carlos Menem, el invitado de honor al almuerzo.
En el restaurante de la Sociedad Rural Argentina y con un auditorio que llegaba a los doscientos empresarios del área alimentaria, Alvarez Gaiani explicó los miedos del sector ante el posible tratamiento de dos proyectos legislativos. Uno que limita los reintegros de los créditos del IVA y otro que pretende modificar el actual régimen de riesgos del trabajo.
"Claro está, señor presidente, que las dificultades en la recaudación no deben resultar perniciosas consejeras de medidas que promuevan el incremento en la presión impositiva", agregó Alvarez Gaiani.
Una réplica cordial
La respuesta del jefe de Estado llegó en un tono conciliador. Después de agradecer las advertencias formuladas por los empresarios se comprometió a buscar medidas correctivas y a "procurar enmendar el error".
La actitud cayó bien entre los empresarios. "Fue una respuesta sincera", dijo el vicepresidente de Copal, Hugo D´Alessandro. "La respuesta del Presidente fue muy buena", agregó Pascual Mastellone, que negó que el empresariado local y el Gobierno estén pasando por un momento difícil.
"El Gobierno está muy sensible e interpreta lo que son análisis sectoriales como agresiones", explicó el empresario José Ignacio de Mendiguren. "El problema es que los resultados no se han dado tal como se esperaban y hoy aceptan que el crecimiento rondará el 2,5%. Frente a esto no hay discursos sinceros, tienen que buscar una solución, dar certidumbre y no lo están haciendo", cerró Enrique Mantilla.
Más tarde, en la mesa que compartió con Menem, Alvarez Gaiani logró doblar la dirección de uno de los proyectos a los que aludió en su discurso, aunque no precisó si era el que tenía que ver con el reintegro del IVA o al régimen de ART. "En los próximos días se van a enterar", dijo con una actitud más relajada.
El almuerzo sirvió para otro anuncio: la fusión de las dos cámaras del sector, Copal y Unida, que se integrarán con el nombre de la primera: Unión de la Industria de la Alimentación. Esta era una entidad que agrupaba a empresas grandes y pequeñas, encabezada por Oscar Imbellone, presidente de Refinerías de Maíz.
La frutilla del encuentro quedó para el final, cuando D´Alessandro y Alvarez Gaiani interceptaron a De Mendiguren. "Yo te hago responsable a vos. Hay que bajar el tono hoy a la noche", le recordó el presidente de la Copal y de la UIA a su segundo. Ese fue el pacto que sellaron los empresarios para contar con la presencia presidencial en el cierre del encuentro organizado por la Unión Industrial Argentina.




