
Los gremios aceptaron el plan de salvataje de Alitalia
Acordaron 3250 despidos, pero con mejores condiciones
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ROMA.- La agonizante Alitalia seguirá en los cielos: el ENAC (Ente Nacional de Aviación Civil) decidió ayer no revocarle "por ahora" la licencia para volar, después de que, en un nuevo giro de la crisis, la CGIL, el principal sindicato de trabajadores del país, finalmente dio el visto bueno al plan de salvataje presentado por un grupo de inversores italianos.
Tal como se había adelantado, y después de frenéticas tratativas llevadas adelante por Gianni Letta, el número dos del premier Silvio Berlusconi, la Compañía Aérea Italiana (CAI), que la semana pasada había retirado su oferta de compra, selló un decisivo acuerdo con la CGIL, eliminando así el principal escollo al futuro despegue de la nueva Alitalia.
Si bien aún faltaba que pilotos y asistentes de vuelo, es decir, tres de las nueve organizaciones sindicales que representan al personal de Alitalia, le pusieran la firma -algo que debería ocurrir hoy-, todo indicaba que el fantasma de la extinción de la aerolínea italiana había desaparecido.
La CGIL, que la semana pasada había rechazado el denominado Plan Fénix de la CAI para rescatar a la aerolínea de la virtual bancarrota, finalmente firmó tras ganar algunas concesiones en tema sueldos, despidos, contratos y empleos temporarios.
El plan de salvataje puesto a punto por los empresarios italianos -que pasarán a controlar solamente la parte rentable de la compañía- no había, sin embargo, cambiado demasiado.
Amortiguadores sociales
Según adelantaron, habrá 3250 despidos (que contarán con los aquí llamados "amortiguadores sociales", es decir, el pago de cerca del 80% del sueldo por varios años). Así, de los 19.000 empleados que tiene actualmente, la nueva Alitalia pasará a tener 12.500.
Un elemento fundamental de la negociación habría sido el ingreso de un socio extranjero; "Para todos los trabajadores es una garantía más de solidez y credibilidad", subrayó Guglielmo Epifani, líder de la CGIL.
Tal como se informó, el grupo Air France-KLM estaba en primera fila para sumarse a la aventura del grupo inversor italiano (como siempre quiso Berlusconi) como socio minoritario de la CAI, con una cuota de entre el 10 y el 20% del paquete accionario.
Sin embargo, en los medios italianos no se descartaba ayer un interés de la alemana Lufthansa, ya que, más allá de sus millonarias deudas (debido al pésimo manejo durante décadas), Alitalia sigue representando un bocado más que apetecible, con 30 millones de pasajeros por año.
Peleas por el rescate
Después de semanas dramáticas, Augusto Fantozzi, el administrador extraordinario de la compañía en virtual bancarrota, al margen de obtener que el ENAC prorrogara la licencia provisoria de vuelo de Alitalia, explicó que, de no haber imprevistos, la nueva Alitalia nacería a mediados de octubre. Fantozzi indicó asimismo que, debido a la incertidumbre que ha rodeado a la compañía en las últimas semanas, en septiembre se habían vendido 100.000 pasajes menos.
En medio de un clima de alivio porque el futuro de Alitalia ya no pende de un hilo, lo insólito -aunque típicamente italiano- fue que se desató una pelea durísima entre el gobierno y la oposición de centroizquierda, que pugnaban por adjudicarse el logro de un acuerdo entre la CAI y la CGIL, salvando a Alitalia del colapso.
Emergencia
- Un Boeing de la empresa Alitalia con 295 personas a bordo, muchos de nacionalidad italiana y otros argentinos, que hacía el trayecto Roma-Buenos Aires tuvo que aterrizar de emergencia ayer en el aeropuerto de Guararapes, en Recife, Brasil. La empresa informó que no se habían registrado víctimas ni incidentes, pero no dio mayores precisiones sobre el problema técnico que había afectado a la nave.




