
Los helados de Massera, al Caribe
Islas: inauguró su local en Aruba, en las Antillas Holandesas; apunta al turismo de la región y a una estrategia de expansión internacional.
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Dicen que la fiesta de inauguración del nuevo local de Massera, en Aruba, en el corazón de las Antillas Holandesas, fue la más original de todas las aperturas.
El gusto más pedido fue el pistacchio, que no se vende en los locales de la Argentina. En el futuro vendrán los sabores de frutas tropicales: mango, coco, piña, entre otros.
El objetivo de esta singular sucursal es apuntar al turismo internacional de la región durante todo el año, que tiene un poder adquisitivo más que interesante y mantener así la tendencia a la desestacionalización de las ventas. El helado será exportado desde las plantas de Luján y Córdoba.
Los dueños de Massera dicen que ya hay un plan de crecimiento en el Caribe, que comenzó con las primeras exportaciones de helado a restaurantes y hoteles de La Habana y Varadero, en Cuba.
En el 150 del Boulevard Smith, en el centro de Aruba, ya se puede ver la flamante heladería de 180 metros cuadrados. Dos empresarios locales con experiencia en otros negocios de gastronomía en la región, se hicieron acreedores de la franquicia maestra de Massera y serán los encargados de explotar la marca con más de 60 años de historia en la Argentina.
El mercado exterior es un segmento que la firma no descuida. Massera tiene dos sucursales en Paraguay con su marca Dolce Neve, cuatro en Punta del Este (Uruguay), dos en Brasil. Además, vende a Cuba, donde fue el primer exportador argentino de un producto lácteo en mayo de este año.
"Fue una operación no tradicional con la que esperamos alcanzar unos US$ 700.000 al año", dijo a La Nación Roberto López, gerente general de Massera. Las exportaciones de la firma cuyos dueños son el banco JP Morgan (23%) y un grupo de inversores argentinos, representan el 15% de la facturación de $ 48 millones. Cuenta con 600 heladerías entre propias y franquicias.
López afirma que la estrategia de exportación responde a la necesidad de desestacionalizar las ventas. Además, reconoce que la competencia en el nivel local es intensa, pero todavía hay mucho camino por recorrer. "Vamos a contraestación de Europa y EE.UU.. En Caribe hace calor todo el año. En el nivel nacional, proveemos además a restaurantes, estaciones de servicio y hacemos marcas propias para supermercados", puntualizó.
Con su marca Frío Crem abarca el sector mayorista y con Dolce Neve, oriunda de la provincia de Córdoba, llega a kioscos y tiene heladerías de venta al público.
En la provincia mediterránea también son dueños de la cadena Sopelsa. A fines del año último adquirieron la firma Vito con presencia en Bahía Blanca y la Patagonia. Pomm es otra de sus cadenas, con dos bocas en Capital Federal. Es manejada de manera independiente, porque apunta a un consumidor de mayor poder adquisitivo, con otro nivel de precios.
Los próximos pasos en cuanto a inauguraciones de locales en el nivel internacional podrían darse en los Estados Unidos.
Los Massera Max son un formato nuevo, presentado oficialmente en una remodelada sucursal en Mar del Plata, que combinará la oferta de helados artesanales con panificación propia -con su marca propia Pastelino- y cafetería. Este tipo de locales se podrá ver en Avellaneda, en Rosario, y la sucursal porteña de Callao y Arenales también ofrecerá café y medialunas en pocos días.



