
Los mejores del campo argentino
Unas 330 personas estuvieron en la ceremonia que distinguió a los ganadores de las 19 categorías del agro
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Noche de festejos, alegrías, homenajes y, también, de mucha emoción. Así fue la cena con que LA NACION y el Banco Galicia reconocen el esfuerzo de los hombres de campo con su premio a la excelencia agropecuaria.
Unas 330 personas estuvieron en el salón auditorio del Pabellón Azul de la Sociedad Rural Argentina (SRA), donde tuvo lugar la entrega de estas distinciones.
El momento más esperado llegó con el Premio Oro, seleccionado entre los mejores de las 19 categorías previamente distinguidas con el galardón de plata, que fue para la empresa Asociados Don Mario, de Chacabuco y que fue recibido por dos de sus directores, Gerardo Bartolomé y Roberto Brinnand (ver aparte).
Hubo 19 ternas que fueron seleccionadas de 344 candidatos presentados por 113 empresas y entidades del sector.
Además, estuvieron muchas personalidades del quehacer agropecuario, entre ellos, los presidentes de la SRA, Luciano Miguens, y de la Asociación Argentina de Angus, Alfredo Gusmán; el asesor de gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Tezanos Pinto, y el ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas Arturo Navarro.
Maestro de ceremonia fue Pancho Ibáñez, quien tras dar la bienvenida a los presentes reconoció el compromiso que con el campo tiene LA NACION a través de sus 135 años de trayectoria y "que siente como propia esta actividad".
Seguidamente presentó al jurado que eligió las ternas finalistas y que estuvo integrado por los ingenieros agrónomos Fernando Vilella, decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba); Rodrigo Bunge, director ejecutivo de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal); Gustavo Oliverio, consultor privado; el médico veterinario Julio García Tobar, y por Gastón Bordieu, de Banco Galicia y director de la Fundación Producir Conservando.
A continuación, en un breve video los organizadores expresaron en imágenes por qué el premio era "una manera de agradecer al campo y a su gente".
Acto seguido habló el director ejecutivo de LA NACION SA, Francisco Cabrera, quien luego de reconocer la difícil tarea de selección, consideró que, de hecho, "todos son ganadores".
Más distinciones
Precisamente fue Cabrera quien entregó un premio especial al decano de la Fauba, Villela, por "una labor que desarrolló en forma silenciosa, pero que al cabo de ocho años ha cambiado el horizonte y las perspectivas de una institución tan trascendente para el destino de nuestro país, como es la Facultad de Agronomía". Y refirió que en ese lapso el ingreso promedio en esa casa de altos estudios era de 160 alumnos por año y que el camino a su desaparición o en el mejor de los casos hacia la instrascendencia estaba ya trazado. Hoy asisten 5000 alumnos.
Agregó que esta institución, "que adecuó su plan de estudios de la carrera a la nueva realidad tecnológica, económica e industrial del agro, se ha convertido en una usina generadora de proyectos y convenios que tienen impacto en todos los rincones de nuestro país. Y se amplió la oferta académica de grado y de posgrado", agregó.
Vilella agradeció la plaqueta y expresó que "este premio es una manera de expresar que el trabajo y el estudio es la mejor manera de salir adelante", y subrayó que esto demuestra que en la Argentina el esfuerzo, la honestidad y el estudio todavía son reconocidos".
Agregó que "compartía con orgullo este premio recibido personalmente" con todo su equipo de trabajo y agradeció al diario y al banco organizadores del premio "por respaldar un sistema que ayuda a estudiar a nuestros hijos".
Sin duda uno de los momentos más emotivos fue el recuerdo para el periodista Angel Palermo, colaborador del suplemento Campo de LA NACION, recientemente fallecido, por quien Fernán Saguier, adscripto a la subdirección del diario, pidió un aplauso, que fue inmediatamente respondido por los asistentes.
En tanto, la algarabía llegó a medida que Ibáñez iba pronunciando los nombres de los distintos galardonados. Y así concluyó una noche que se transformó en una verdadera fiesta para el campo.






