Marsans tiene desde aviones y agencias de viaje hasta hoteles
El año pasado facturó US$ 2000 millones
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Rodolfo Terragno cumplió el sueño de que la empresa escandinava SAS ingrese en Aerolíneas Argentinas. En la última etapa del gobierno de Raúl Alfonsín, el actual candidato radical fue el principal impulsor de una asociación entre la línea aérea de bandera nacional y el grupo escandinavo, aunque en ese momento su proyecto chocó con la oposición de los legisladores justicialistas. Casi quince años después, Terragno indirectamente está logrando su viejo objetivo con la compra de Aerolíneas por parte de Air Comet, un consorcio integrado por las firmas españolas Marsans y Spanair y la escandinava SAS.
La adquisición de Aerolíneas Argentinas no es la primera operación que encaran juntos Marsans y SAS. Los dos grupos ya son socios, precisamente, en Spanair.
Además de contar con el respaldo de la aerolínea escandinava, Marsans tiene una larga trayectoria en el negocio del turismo y el transporte aéreo comercial. El grupo fue fundado en 1908 en Barcelona y comenzó a operar como una pequeña agencia de viajes, que con el paso de los años se fue diversificando hasta conformar el actual conglomerado, que incluye más de 25 empresas en España, Francia, Italia, Brasil, México, Venezuela y la Argentina. Factura US$ 2000 millones anuales y emplea a más de 11.000 personas.
Viajes Marsans, la empresa más vieja del grupo, continúa siendo el principal pilar del holding. La firma fundada en 1910 es hoy la agencia de turismo líder del mercado español, con ventas por US$ 370 millones anuales.
En España, el grupo también tiene otra agencia dedicada a los viajes de negocios, VIE Viajes, que factura US$ 57 millones anuales, y varias firmas mayoristas, Iberrail, Trapsatur y Pullmantur, que en total suman ingresos por US$ 134 millones anuales.
El debut del grupo español en el negocio de transporte aerocomercial se concretó en 1988, con la creación de Spanair, que comenzó haciendo chárters y después sumó los vuelos regulares. La aerolínea cuenta con una flota de 44 aviones y en 2000 facturó 63 millones de dólares.
A pesar de que compite con Iberia en el negocio del transporte aéreo de pasajeros, ambas empresas son socias en la firma Tiempo Libre, una operadora mayorista de turismo. Iberia controla 18,74% de las acciones, mientras que Marsans tiene 38,43% del paquete y el control operativo de la firma, que cerró 2000 con ventas por 230 millones de dólares.
En forma paralela, Marsans cuenta con una línea de vuelos chárter, Air Plus Comet, que factura US$ 85 millones anuales.
La lista de empresas controladas por Marsans también incluye a Hotetur, que gestiona ocho complejos hoteleros en las islas Baleares y Canarias, y a un par de compañías dedicadas al negocio de transporte en micros, Trapsa y Travel Bus, que juntas facturan 46 millones de dólares anuales.
En la Argentina, Marsans opera desde hace treinta años, por medio de la agencia de viajes Marsans Internacional Argentina, a la que hace tres años se sumó una filial de la chartera Air Plus, que realiza vuelos directos desde Buenos Aires hasta Brasil y el Caribe.
Prestigio perdido
Los nuevos dueños de Aerolíneas Argentinas saben que, además de lidiar con los gremios, una de las tareas más difíciles que tienen por delante es recuperar el prestigio que tenía la empresa antes de su privatización.
En los últimos seis meses, Aerolíneas Argentinas generó una fuerte ola de simpatía entre la población. Pero el gran desafío para Marsans será lograr que la identificación del público en general se traduzca en un aumento en las ventas de pasajes.
Para cumplir con este objetivo cuentan con la desventaja de que la línea aérea pasó de un dueño español a otro, lo que podría desvirtuar su perfil de empresa nacional.
"En la Argentina no se puede hablar de que existe una hispanofobia. Los problemas de imagen que tuvo Aerolíneas se explican por la mala conducción de sus ex dueños, pero en otros casos de compañías con accionistas españoles que funcionan bien, como YPF, nadie cuestionó el origen de los propietarios´´, explicó Julio Scaramella, flamante vocero de Aerolíneas Argentinas.
El vocero, además, adelantó que en las futuras campañas publicitarias de la empresa harán un especial énfasis en la "argentinidad" de la compañía, haciendo hincapié en que el management de Aerolíneas estará en manos de ejecutivos locales.
Sangre nueva
- Antes de que se hiciera público que habían cerrado la compra, Marsans y sus socios designaron a la agencia J. Walter Thompson (JWT) para que se hiciera cargo de todas las comunicaciones de la línea aérea. JWT es una de las firmas más tradicionales del mercado publicitario, pero en los últimos meses encaró un fuerte proceso de renovación que incluyó la incorporación de cuatro creativos de Agulla & Baccetti, encabezados por Leandro Raposo, en lo que fue considerado como el pase más importante del año en el sector.






