
Merrill Lynch inició sus operaciones en la Bolsa
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Merrill Lynch inició ayer sus operaciones en la Bolsa de Comercio local y se constituyó en el primer banco de inversión internacional que abre una sociedad de bolsa en la Argentina.
Para ello compró una acción del Merval en U$S 550.000 dólares y tiene planeado comprar alguna más.
El presidente de la firma, David Komansky, el presidente de Merrill Lynch internacional y el responsable en la Argentina, Guillermo Reca, explicaron que su primer objetivo es consolidar los negocios que ya tienen para inversores internacionales.
Además, como el Estado argentino es su principal cliente en nuestro país, pretenden tener una activa participación en el mercado de deuda. Por lo pronto, participaron en la emisión del primero Bono Global, dos años atrás, y en febrero colocaron otro título por U$S 1000 millones.
"El Estado necesita colocar el año próximo en el mercado internacional 8500 millones de dólares, y siendo líderes en investment en el mercado de capitales internacional esperamos liderar algunas transacciones en el mercado del dólar para la Argentina", dijo Guillermo Reca.
En cuanto a la posible recompra de deuda opinó que "es una muy buena idea, pero desgraciadamente como el Gobierno le da prioridad a las necesidades del Tesoro y no tienen flexibilidad para recompra de Bradys. Pensamos que va a suceder, pero no en el corto plazo".
Merrill Lynch también tuvo activa participación en la privatización de YPF, TGS, Telefónica y Telecom, así como del lanzamiento de ADRs de algunas compañías, como Banco Francés. Dentro del ámbito privado la última gran operación que involucra a esta firma es la venta de acciones de Aerolíneas, ya que son brokers del holding español dueño de Iberia y están realizando un estudio de sus activos, admitieron los ejecutivos.
El objetivo de la firma en la Argentina es poder brindar a sus clientes mejores alternativas.
"La tendencia general entre los inversores es diversificar los portafolios. Los norteamericanos invertían históricamente en papeles de los EE.UU. Pero la gente entiende que hay un mercado global y que para conseguir el tipo de cartera con la performance que quieren tienen que tener invertido por los menos el 20% en títulos extranjeros.
"Dentro de ese porcentaje las posibilidades son las de invertir en una economía desarrollada como la alemana o en los mercados emergentes como la Argentina", dijo Smith.
En su opinión, a pesar de las reformas que ha realizado nuestro país sigue subvaluado en términos de potencial por el resurgimiento económico.
"Sin embargo -advirtió-, aún hay mucha volatilidad, que tiene que ser explicada a los inversores, pero dados los altos índices de rentabilidad de los últimos años, creo que la gente mirará más hacia la Argentina."
A la hora de arriesgar pronósticos, Reca señaló que los sectores que veían con mejores posibilidades para el año próximo eran el petrolero (YPF y Astra) , el bancario y algunas compañías vinculadas con la exportación. Sus primeras operaciones estuvieron orientadas en este sentido con la compra de acciones de YPF, Banco Francés y Galicia y Pérez Companc.
Optimismo
Actualmente, los grandes bancos de inversión están tomando posiciones en mercados emergentes que consideran claves y para los ejecutivos de Merrill Lynch nuestro país y Brasil son las llaves de América latina, una región con enorme potencial de crecimiento.
"Somos extremadamente optimistas sobre la región. Desde el punto de vista macroeconómico sentimos que la Argentina se está beneficiando del prolongado período de estabilidad y ha hecho progresos significativos en corregir los problemas económicos como la inflación, el déficit y el desempleo. Además, no se puede dejar de tener en cuenta el creciente nivel de exportaciones", precisó David Komansky.
Sus estimaciones de crecimiento para este año son de 2,5% y para el año próximo de 3,5%, alejadas del pronóstico oficial del 3 y el 5 por ciento y considerado pobre por algunos economistas.
"En comparación con el resto del mundo este crecimiento es significativo", agregó Komansky.
Smith explicó que la Argentina pasó un importante test después de la crisis del peso mexicano.
"Hubiese sido muy fácil devaluar y salir de la convertibilidad, pero la Argentina no lo hizo", señaló.
La lucha contra el déficit fiscal del equipo económico actual fue otra prueba para Smith. "De este modo el país demostró que aún en plena temporada electoral la disciplina fiscal puede ser mantenida y ese es un mensaje importante para la comunidad de inversores extranjera".




