
Búsqueda laboral: ¿conviene contratar a alguien más inteligente que el jefe?
Es tentador hacerlo, pero el éxito de un equipo depende de algo más que el coeficiente intelectual de sus miembros; las tres claves para tomar la decisión correcta
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Uno quiere gente inteligente trabajando consigo, eso es así. Pero como jefe o líder empresario, usted es responsable también de que haya (o no) dinámica de equipo. A veces contratar la persona más brillante no es la mejor idea, no porque usted necesite proteger su ego, sino porque se requiere algo más que la inteligencia de una persona para tener éxito.
Algunos consejos a tener en cuenta cuando evalúa incorporar a alguien que considera más inteligente que usted.
1. IMAGINE QUÉ ROL TENDRÁ MÁS ALLÁ DE SU TAREA ESPECÍFICA
Cuando piensa en cubrir un puesto tiene que imaginar cómo el nuevo contratado encajará con su equipo y no sólo el conocimiento técnico que aportará. Basado en lo que sabe de sus actuales empleados, ¿la nueva incorporación podrá actuar como mentor? ¿O simplemente trabajará directamente con usted?
También considere sus propias necesidades. Si se está decidido a crear su propio negocio, sumar un socio que pueda actuar como una especie de mentor puede ser un gran recurso. En ese caso querrá alguien que sea a la vez capaz intelectualmente y experimentado. Si es jefe de un equipo igualmente querrá alguien que no sólo sea inteligente, sino que haga que usted y su equipo den lo mejor de sí. No todos los candidatos son buenos mentores, por inteligentes que sean.
"En el ambiente empresario la cultura es crucial para el éxito", dice Ema Ostarcevic, CEO Search Group Partners, una firma de reclutamiento. "Es importante emplear individuos con ideas propias y motivados por el éxito que no cuestionen la cultura de la compañía. Son valiosos los empleados que pueden trabajar duro y ser socios en el lugar de trabajo". No es cierto que todas las personas inteligentes sean ególatras, pero la inteligencia puede hacer que la personalidad sea un factor más importante en su decisión que en otros casos. Imagine el rol que tendrá que cumplir su potencial contratado y, si ser líder tendrá mucha importancia, asegúrese de que encontró una personalidad adecuada, no sólo un trabajador inteligente.
2. TENGA UNA IDEA BÁSICA DE LO QUE HACE EL NUEVO CONTRATADO
Hay un número limitado de funciones que usted puede cumplir antes de tener que incorporar gente que ayude. Si necesita un talentoso diseñador de sitios web, entonces contrate a alguien que sea un experto en la materia. Pero como jefe o director de contrataciones, según el consejo de Lisa Froelings en el Huffington Post, es importante tener conocimiento de primera mano de qué hay que hacer para (en este caso) diseñar un sitio online. Si no entiende la tarea del diseñador y simplemente contrata al más inteligente que pueda encontrar, es probable que dé instrucciones que revelen su ignorancia técnica. Con el tiempo, su nuevo diseñador inteligente puede perder el respeto por usted y dudar de sus capacidades como jefe.
Por lo que, antes de contratar a alguien, tómese el tiempo para entender –a nivel técnico– qué requisitos tiene el rol que trata de cubrir. Por supuesto que eso no significa dominar por completo un nuevo campo de actividad, sino simplemente ser sensible a su flujo de trabajo y sus procesos básicos: ¿Qué plazo es razonable para un diseñador que crea un sitio en la red de cero? ¿Qué necesitará el departamento de marketing para cumplir la tarea?
Esto le permitirá mantener la claridad respecto de sus propias expectativas y comunicar sus objetivos de modo efectivo. Lo último que quiere es que alguien se aproveche de usted porque no sabe nada del trabajo. Sin duda querrá alguien brillante en su especialidad, pero esa persona tiene que saber que usted entiende lo que hace –o al menos lo intenta–; de otro modo, corre el riesgo de socavar su propia autoridad y la cohesión de su equipo.
3. PROBLEMAS DE EGO
Los empleados inteligentes pueden ayudar a que sus negocios lleguen lejos, pero la inteligencia se vuelve un problema cuando se cree que no se necesita trabajar tan duro como sus pares. El mero hecho de que alguien tenga un coeficiente intelectual elevado no significa por sí sólo que tendrá éxito. Tampoco lo excusa de trabajar tanto como sus compañeros.
Esto vale especialmente en el mundo de las startups, donde las empresas suelen crecer aceleradamente y sus empleados pueden fortalecer o quebrar su cultura. "Cuando hacemos entrevistas –me dice Pini Yakuel, CEO de Optimove– no sólo buscamos inteligencia, sino alguien que tenga una ética de trabajo fuerte y sepa trabajar en equipo. Por supuesto que el cerebro y el talento son cruciales para cumplir con las tareas, pero la capacidad de tener la mente abierta y trabajar bien con los demás a menudo es tan importante como un coeficiente intelectual elevado".
Esto no es sólo una consideración teórica. Algunos estudios sugieren que la gente inusualmente inteligente no es mejor que la población en general en cuanto a ver sus propios errores o aceptar críticas. Esto puede ser un problema para los equipos. Contratar a alguien que se cree brillante puede llevar a diletancia. Pero también su nuevo contratado inteligente puede tener dificultades para cumplir con sus expectativas si lo presiona demasiado basado en sus capacidades.
Es importante tener equilibrio. Por cierto que no quiere contratar gente menos inteligente porque se siente amenazado por empleados más inteligentes que usted. Por el otro lado, no contrate gente inteligente sólo por tener gente inteligente. La mejor regla es reconocer que su tarea como jefe es armonizar todo tipo de empleados para crear un equipo productivo. Eso puede significar contratar gente más inteligente que usted, mientras se correspondan con su cultura y las necesidades de su empresa, no sólo con sus necesidades técnicas.





