
Las criptomonedas buscan integrarse a las finanzas
La Argentina es uno de los líderes en la adopción de activos digitales en la región, pero el desafío ya no pasa por sumar usuarios, sino por ampliar sus aplicaciones
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La tenencia y el uso de criptomonedas crecen en la Argentina a un ritmo superior al de otros mercados. Según el último informe de Chainalysis, el país es el segundo mercado cripto de América Latina, solo detrás de Brasil.
“Entre julio de 2025 y junio de 2026 se movieron en la Argentina US$88.500 millones, un 15,3% más que el año anterior y un número muy relevante para un país de nuestro tamaño”, postula de entrada Matías Alberti, gerente general de Binance para Argentina y Cono Sur.
De acuerdo con un estudio de Nexo, el 74,3% de los inversores argentinos encuestados declara tener algún tipo de asignación a criptomonedas, la proporción más alta entre los tres mercados analizados (Estados Unidos, Reino Unido y la Argentina). Sin embargo, la diferencia con mercados más desarrollados es que localmente aún no es un instrumento de inversión a largo plazo, sino más bien de preservación o transaccional.
El mismo informe, The Future of Digital Wealth 2026, lo pone en estos términos: “Entre quienes redujeron sus tenencias de activos tradicionales para asignar capital a criptomonedas, el 45,8% trasladó fondos desde efectivo, frente al 26,8% desde acciones, el 16,2% desde bonos y el 11,3% desde bienes raíces”.
“Es decir -resume el informe-, las criptomonedas ingresaron con frecuencia en las carteras argentinas como alternativa al efectivo y siguen más ligadas a necesidades de corto plazo que a la planificación de largo plazo”. Ahí está la siguiente barrera a derribar, según los expertos.
“Si bien la Argentina tiene el mayor porcentaje de tenencia de criptomonedas entre los mercados analizados, también presenta el índice de integración más bajo, de 4,62 sobre 10”, postula Andrés Ondarra, gerente general de Nexo Argentina. “Esto refleja que todavía existe una oportunidad significativa para incorporar los activos digitales a estrategias financieras más amplias y de largo plazo”.
Camino a la integración
“La Argentina es uno de los mercados con mayor adopción de criptomonedas, impulsada principalmente por factores económicos como la inflación, la volatilidad cambiaria y la búsqueda de alternativas para preservar el valor de los ahorros. A esto se suma una gran familiaridad de los argentinos con las herramientas financieras digitales y una rápida adaptación a nuevas tecnologías”, postula Andrés Ondarra, gerente general de Nexo Argentina.
El primer acercamiento con el ecosistema de monedas digitales “está vinculado a necesidades financieras inmediatas, como preservar el poder adquisitivo y diversificar los ahorros”, dice Ondarra y plantea el desafío siguiente: “Vemos una oportunidad importante para que los activos digitales evolucionen de una alternativa de ahorro hacia una herramienta cada vez más integrada a la vida financiera de las personas”.
Si el objetivo es preservar el valor del dinero, las stablecoins, las criptomonedas atadas al valor del dólar, como USDC y USDT, son las favoritas. Son algo así como un “colchón digital” donde los ahorros se mantienen atados al precio del dólar.
De hecho, de acuerdo con el último Índice Global de Adopción de Criptomonedas de Chainalysis, el uso de estas monedas digitales creció fuerte en la Argentina y representa cerca del 60% de las operaciones totales.
Poco a poco, las necesidades básicas van dando paso a nuevas funciones y a la integración con el sistema financiero tradicional. En ese sentido, las alianzas con empresas de pagos como Mastercard o Visa son una señal contundente del avance hacia la complementación de ambos mundos.
“Para el usuario, esa integración ya es una realidad”, dice Alberti, de Binance. “Hace algunos años, cripto parecía un universo paralelo al sistema financiero. Hoy la frontera es cada vez más difusa. Y no creo que se trate de que uno reemplace al otro, sino de que se complementen”, asegura y pone un ejemplo concreto: “Con la tarjeta Binance una persona puede pagar con sus activos digitales en comercios Mastercard de todo el mundo y localmente puede usar el QR. Para el usuario, la experiencia es la misma que con cualquier otro medio de pago: no tiene que pensar si del otro lado hay un banco o una blockchain. Ese es el objetivo: que la tecnología quede en segundo plano”.
En el mismo sentido va Ondarra: “Hoy, el ecosistema ofrece muchas más posibilidades, además de ahorrar o preservar el valor. Desde generar rendimientos y acceder a liquidez utilizando activos digitales como garantía hasta realizar pagos y gestionar el patrimonio desde una misma plataforma”. “La adopción no depende únicamente de sumar funcionalidades, sino también de ofrecer experiencias simples, seguras y confiables”, remarca el ejecutivo de Nexo.
Nexo, al igual que Binance y otras plataformas cripto, permiten al usuario centralizar sus operaciones de pagos, transferencias, crédito o inversiones, de la misma manera que en el sistema tradicional lo ofrecen los bancos. Ambos mundos, coinciden todos los referentes, son complementarios.
Por otra parte, las transferencias internacionales usando la blockchain como vía son una realidad en crecimiento para los argentinos que trabajan y cobran del exterior.

Pago de impuestos
Si las criptomonedas avanzan a convivir con las monedas tradicionales (monedas FIAT), el impacto impositivo de su tenencia es importante para los usuarios.
“Las criptomonedas deben declararse en el patrimonio al 31 de diciembre de cada año y están alcanzadas por el impuesto sobre los Bienes Personales”.
Sin embargo, existen diferentes criterios según dónde estén las criptomonedas y eso lo explica detalladamente Diego Rodríguez, supervisor de Impuestos de TMF Group: “Si los criptoactivos están en un exchange argentino, es decir, custodiados por un Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) radicado en Argentina, podrían considerarse bienes situados en el país. En cambio, si están en un exchange del exterior (Binance, Kraken, Coinbase, etc.), la postura más conservadora es considerarlos bienes situados en el exterior. Si están en una wallet fría (hardware wallet) o en autocustodia, la situación es menos clara, ya que no existe un intermediario custodio”, aclara.
Gustavo Campos, socio de PwC Argentina, aporta por su parte que los resultados provenientes de la enajenación (compra-venta) de criptoactivos se encuentran alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, con diferente tratamiento según el origen de la renta.
“Si se trata de rentas de fuente argentina, tributan en el impuesto cedular a una alícuota del 5% o del 15%, según corresponda, dependiendo de si la enajenación de monedas digitales se realiza en pesos o en moneda extranjera”, puntualiza Campos. Agrega: “En caso de tratarse de resultados de fuente extranjera, las ganancias obtenidas por personas humanas tributan al 15%, sin quedar alcanzadas las diferencias de cambio”.
¿Cuándo las tenencias de criptomonedas llegan a oídos de ARCA? Es una duda frecuente y Campos la zanja así:
“Los exchanges con operaciones en nuestro país están obligados a inscribirse en el Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), creado por la Comisión Nacional de Valores (CNV), y a intercambiar información periódica con el fisco”. Y agrega que, a nivel internacional, el mercado de criptoactivos también tendrá novedades en materia de intercambio de información. “Por iniciativa de la OCDE, se encuentra vigente el Marco de Reporte sobre Criptoactivos (CARF, por sus siglas en inglés)”.
La Argentina se comprometió a iniciar el intercambio automático de información sobre transacciones de criptoactivos, a más tardar en septiembre de 2029.




